Según han explicado desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos, el bienestar diario también se refleja en la prevención Según han explicado desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos, el bienestar diario también se refleja en la prevención
La Alimentación es hoy uno de los principales determinantes de Salud. Sus efectos se reflejan en el bienestar diario, pero también en la prevención, -o aparición-, de problemas tan relevantes como la obesidad, la diabetes, la hipertensión o enfermedades cardiovasculares. En este escenario, la farmacia comunitaria se consolida como un recurso sanitario de alta accesibilidad: cercano, continuo y orientado a ayudar a la población a tomar decisiones seguras y realistas sobre hábitos de vida.
Un consejo sanitario inmediato, basado en evidencia y con seguimiento.
Los farmacéuticos salmantinos atienden cada día consultas relacionadas con control de peso, digestiones, hidratación, suplementación, alimentación en mayores o en personas con enfermedades crónicas. Su valor diferencial es doble: por un lado, la proximidad (especialmente relevante en el medio rural); por otro, la capacidad de seguimiento, que permite reforzar cambios graduales y sostenibles en el tiempo.
La obesidad, por ejemplo, es una enfermedad crónica y multifactorial que requiere abordajes integrales, sin estigmas y adaptados a cada persona. En ese acompañamiento, el farmacéutico puede detectar factores de riesgo, promover hábitos saludables y orientar sobre el uso seguro y adecuado de medicamentos vinculados al control del peso o a enfermedades asociadas.
Coordinación con nutricionistas: sumar capacidades, ganar resultados.
El farmacéutico no sustituye el trabajo del dietista-nutricionista: lo complementa. Cuando se necesita una pauta dietética personalizada, un plan estructurado o un abordaje clínico específico, la coordinación y la derivación son claves. La farmacia aporta un primer filtro sanitario, refuerza la adherencia a los cambios recomendados y ayuda a sostenerlos en el tiempo, mientras que el nutricionista desarrolla la intervención dietética individualizada. Este enfoque cooperativo mejora resultados y evita mensajes contradictorios.
Alimentación y medicación: seguridad, prevención y criterio profesional.
Muchas decisiones “cotidianas” tienen impacto clínico: dietas extremas, productos adelgazantes, suplementos o cambios bruscos en la ingesta pueden interferir con tratamientos o no ser adecuados en determinadas patologías. Por ello, una parte esencial del consejo farmacéutico es garantizar seguridad, identificar situaciones que requieren consulta médica o nutricional y orientar hacia hábitos saludables compatibles con cada tratamiento.
Farmacia Salmantina: una red sanitaria preparada para la prevención.
La visión que impulsa la farmacia hacia un modelo más clínico y centrado en la Salud Pública sitúa a los farmacéuticos como agentes clave en prevención, educación sanitaria, medición de parámetros y apoyo a la adherencia terapéutica, con una atención cada vez más coordinada y apoyada en herramientas digitales. Y en una provincia tan extensa y diversa como Salamanca, esta labor cobra un valor añadido en la farmacia rural, donde con frecuencia constituye el recurso sanitario más cercano y accesible, garantizando continuidad asistencial y acompañamiento también en los municipios más pequeños.
Desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Salamanca se anima a la población a acudir a su farmacia ante dudas sobre Alimentación y Salud: para resolver consultas, recibir orientación fiable y, cuando corresponda, ser derivados al profesional más adecuado, sumando esfuerzos en beneficio del paciente.
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