<p>La <strong>Seguridad Social</strong> ya gasta 14.272 millones de euros al mes -más dos pagas extra- en el pago de las<strong> pensiones públicas,</strong> un 53,2% más que el gasto medio que suponía esta partida en 2018 y el doble de lo que costaban en 2011, según la última nómina publicada este jueves.</p>
Los asalariados del Régimen General que empezaron en enero a cobrar la jubilación percibieron de media 1.982 euros
Audio generado con IA
La Seguridad Social ya gasta 14.272 millones de euros al mes -más dos pagas extra- en el pago de las pensiones públicas, un 53,2% más que el gasto medio que suponía esta partida en 2018 y el doble de lo que costaban en 2011, según la última nómina publicada este jueves.
Este incremento del gasto viene determinado principalmente por el mayor desembolso para abonar las pensiones de jubilación, que se llevan siete de cada diez euros abonados por el sistema. De hecho, la partida destinada a pagar este tipo de pensiones ya asciende a 10.451 millones y ha crecido un 57,4% desde 2018.
Hay tres factores que explican principalmente el incremento del gasto en pensiones de jubilación. El primero es el hecho de que haya más pensionistas: a medida que va jubilándose la tan numerosa generación del babyboom, aumenta el número de beneficiarios del sistema. Además, el envejecimiento generalizado de la población provoca que los pensionistas sean más longevos y que perciban la prestación por más tiempo.
El segundo es la propia revalorización de las pensiones, que desde la reforma del ex ministro José Luis Escrivá se realiza conforme al IPC por ley. Esto genera una bola de nieve, ya que los incrementos van consolidándose y cada año las pensiones suben sobre la cantidad ya aumentada del año anterior.
Desde 2018 la inflación se ha disparado un 25,5% en España, lo que ha contribuido a que las pensiones suban con más velocidad. La pensión media del sistema se sitúa a cierre de febrero en 1.366 euros, mientras que la de jubilación está en 1.566 euros (400 euros más en cada caso que en 2018). Presentan incrementos interanuales superiores al 4%.
El tercer factor crucial en la dinámica de gasto es la tasa de sustitución de las pensiones, es decir, el porcentaje que supone la pensión respecto al último sueldo, que en España es de los más altos de la OCDE, al superar el 80%. En la medida en que se incrementa el nivel general de salarios, las nuevas altas al sistema suben.
Quienes empezaron en febrero a cobrar una pensión de jubilación procedentes del Régimen General -siendo asalariados- cobraron casi 2.000 euros: en concreto, 1.982,1 euros (un 5,5% más que el año pasado), mientras que si se tienen en cuenta a los autónomos y trabajadores de otros regímenes, la media se queda en 1.865,7 euros (un 6,4% más). En 2018, los asalariados que empezaban a cobrar la pensión de jubilación recibían 1.420 euros, 500 menos que ahora.
La Seguridad Social ha conseguido incrementar los ingresos por cotizaciones sociales a medida que se desplegaba la reforma de las pensiones: el año pasado hasta noviembre -último dato disponible- ascendían a 162.032 millones de euros, 10.426 millones más que el año anterior, debido al aumento del número de trabajadores (cotizantes), al aumento de salarios y, sobre todo, a las medidas aplicadas en el marco de la reforma de las pensiones, como el Mecanismo de Equidad Integerneracional -un extra de cotización que pagan todos los trabajadores y empresas-, el destope de las bases máximas de cotización o el llamado recargo de solidaridad, que pagan las rentas más altas por el tramo más elevado de salario.
Con estos ingresos no resulta suficiente para asumir el volumen de gasto. El Ministerio que dirige Elma Saiz defiende que «en su conjunto, las cuentas de la Seguridad Social presentan un saldo positivo, a 30 de noviembre de 2025, de 7.870 millones de euros frente a los 4.555 millones de euros de saldo positivo obtenidos en la misma fecha del año 2024. Estos 7.870 millones son el resultado de la diferencia entre unos derechos reconocidos por operaciones no financieras de 215.400 millones de euros, que muestran un incremento del 7,8% y obligaciones reconocidas de 207.530 millones, que crecen en un 6,3% interanual». Ese saldo positivo se consigue después de que la Seguridad Social haya recibido transferencias millonarias por parte de la Administración Central para poder asumir parte de sus gastos.
Actualidad Económica
