El Gobierno activó el pasado jueves la maquinaria que le permitirá tener un año de gasto militar no visto desde 1991, para cumplir con el compromiso de llegar al 2,1% que Pedro Sánchez se autofijó con la OTAN. Este elevará por encima de los 35.000 millones el presupuesto para defensa.
Movilizará unos 10.000 millones para llegar al 2,1% del PIB, el mayor porcentaje de gasto desde 1991
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El Gobierno activó el pasado jueves la maquinaria que le permitirá tener un año de gasto militar no visto desde 1991, para cumplir con el compromiso de llegar al 2,1% que Pedro Sánchez se autofijó con la OTAN. Este elevará por encima de los 35.000 millones el presupuesto para defensa.
Atendiendo a la evolución del PIB y los compromisos que ya suscribió el año pasado para este año, el Ejecutivo tiene que crear unos 10.000 millones extra de gasto militar. Para ello, ha activado el mecanismo de Industria que financiará este programa, un paso que ha dado con más secretismo que el año pasado, pero en las mismas fechas. Con una situación presupuestaria cada vez más complicada, es de esperar una resolución similar: un carrusel de aprobaciones en los últimos días de diciembre y firmas de contrato que permitan desembolsar los fondos.
De momento, Industria publicó ayer los borradores de los primeros decretos mediante los que concederá los préstamos que pondrán en marcha los PEM (Programas Especiales de Modernización) de este año. Este pago adelantado permite a las empresas financiarse y asumir las inversiones hasta comenzar a cobrar por los contratos adjudicados por Defensa.
El ministerio dirigido por Jordi Hereu sacó a consulta tres decretos. El primero de ellos dirigido específicamente a Navantia y otros dos que están orientados a «varias empresas», que no se detallan aunque por las descripciones de programas es seguro que varios irán a Indra.
El decreto de Navantia se centra especialmente en la modernización de varios barcos y el desarrollo de nuevas tecnologías, entre ellas la contribución española al programa de corbeta europea. También se modernizarán los buques cazaminas y otras unidades de flota de la Marina.
El segundo de los decretos incluye otra modernización, esta vez del Eurofighter, así como varios programas que podrían ser adjudicados a Indra como la adquisición de capacidades de mando y control o el desarrollo y producción de drones y medidas contradrones.
Indra lleva dos años posicionándose en el segmento con varias alianzas, el desarrollo del Valero o la compra del negocio de drones de Aertec.
Por último, el tercero de los decretos anticipa el desarrollo de varios programas de misiles para ámbito naval y aéreo. En él caben tanto la financiación de desarrollos nuevos como la compra «potencial» de más misiles alemanes Taurus y más misiles NSM. Los primeros son de largo alcance y están desarrollados por MBDA y la sueca Saab, mientras que el NSN está orientado al uso en el mar y es producido por Kongsberg, la empresa noruega que el pasado año instaló una oficina militar en España con objetivo de crecer en el país, una apuesta que parece que está dando frutos.
Los plazos de la consulta finalizan el 4 de junio y en ella no se incluye ningún borrador del decreto, por lo que habrá que esperar para conocer con más detalle los programas.
En la lista, no se hace alusión a ningún programa del Ejército de Tierra, por lo que es de esperar la publicación de al menos un cuarto proyecto de decreto. Ahí, se espera que entre la modernización de los Leopard. Asimismo, también faltaría el que regula la contribución española a la constelación Iris2, que anunció el pasado miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la clausura del Congreso del Espacio.
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