<p>Los trabajadores de la central nuclear de <strong>Almaraz </strong>(Cáceres) no quieren que su cruzada para evitar el cierre de las dos plantas (1 de noviembre de 2027 y 31 de octubre de 2028) caiga en el olvido. </p>
Varios empleados de la central componen una canción como grito de protesta «ante la incertidumbre que sentimos como trabajadores y como vecinos»
Los trabajadores de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) no quieren que su cruzada para evitar el cierre de las dos plantas (1 de noviembre de 2027 y 31 de octubre de 2028) caiga en el olvido.
Cuatro de sus empleados, Lola (cantante), Ángel Luis (cantante), Juan Antonio, y Juan Pablo han lanzado un grito de protesta. No lo han hecho con pancartas sino a través de la creación de una canción pop, en concreto, un himno reivindicativo con el título ‘Almaraz no cierres’ y que apela a los sentimientos, una manera de llamar la atención para evitar la desaparición de 4.000 empleos que, de forma directa o indirecta, dependen de la central cacereña.
El himno ha sido presentado en el Teatro del Mercado de Navalmoral de la Mata, en un acto cultural con aroma de protesta y en el que ha colaborado y en el que ha colaborado en la puesta en escena el grupo ‘Electric Band’.
«Todo está patas arriba, tanto bueno por hacer, este mundo ha cambiado, ya lo ves. Y los que me quieren quita, cuando siempre estoy despierta no se enteran que yo valgo más que diez». Así empieza la letra de un tema que es muy pegadizo. Entre los cuatro compositores e intérpretes del himno, hay un músico, Ángel Luis, que toca en una banda, con temas de los 80 y, otro, Juan Antonio, que es ingeniero, que es tenor lírico desde niño.
Su objetivo es que el himno se convierta en un mensaje de supervivencia: «Tengo mucha fuerza, hasta 2030, aún me queda mucho que ofrecer», se puede escuchar en el tema, que no entra en su temática en cuestiones políticas, simplemente, que no es poco, ofrece razones para la continuidad: «Déjame tres años». Y cuenta que «dentro de mi casa (la central), cientos de amigos trabajan, no me pares ahora que estamos a cien, extendamos ya mi vida, estoy más que convencida, todos conectados por la red». Y una invitación a la reflexión: «No cierres los ojos, no apagues las luces, no me cortes, yo soy Almaraz». Y añade: «Almaraz no cierres, eres un puente hacia un futuro limpio y seguro, hacia un modelo más independiente, hacia un sistema mucho más potente, eres un puente que nos sostiene cuando hay oscuridad, que nos conecta a todos para siempre».
La letra aspira a convertirse en el himno del movimiento ciudadano a favor de la continuidad de la instalación y del futuro económico y social de la comarca del Campo Arañuelo. «Esta canción nace de la incertidumbre que sentimos como trabajadores y como vecinos. No hablamos sólo de una central, hablamos de nuestras familias, de nuestro pueblo y de un futuro que no queremos que nos arrebaten sin escucharnos», explicó durante el concierto de presentación del tema Ángel Pajares, trabajador de la Central Nuclear de Almaraz y uno de los compositores e intérpretes de ‘Almaraz no cierres’.
En este sentido, añadió que «la espada de Damocles sigue encima de nuestras cabezas hasta que, primero, el Consejo de Seguridad Nacional haga público un informe positivo para la central, y, después, que el Gobierno decida la prórroga de tres años solicitada por las empresas propietarias». En la misma línea, Juan Antonio Durán, también trabajador de la central y músico, añadió: «Almaraz no cierres es una canción hecha desde el corazón de la comarca. La hemos escrito pensando en la gente que vive aquí, que trabaja aquí y que quiere seguir construyendo su vida en esta tierra».
Con un aforo lleno, el concierto, organizado por la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’, reunió a vecinos, representantes del tejido social y cultural de la comarca, trabajadores de la central y personas llegadas de distintos puntos de Extremadura, unidos para evitar el impacto que tendría el cierre de Almaraz sobre el empleo (alrededor de 4.000 puestos de trabajo directos e indirectos dependen de la industria), la economía local (la central genera más del 5% del PIB regional) y el suministro de energía a cerca de cuatro millones de hogares de toda España.
Para Fernando Sánchez, presidente de la plataforma, la música se convierte en una
herramienta de movilización social y de defensa del territorio: «Esta canción no es solo una protesta, es una declaración de amor a nuestra tierra y una llamada a la responsabilidad. Almaraz es presente y es futuro para miles de familias», señaló.
El espectáculo musical estuvo animado por el artista local Rául Gómez (Gorrilla) y contó también con la actuación de ‘Hotel París‘. El concierto concluyó con un encuentro informal entre asistentes, reforzando el carácter comunitario de una iniciativa que busca seguir sumando apoyos. Por último, el colectivo Mujeres por Almaraz, que forma parte de la plataforma, entregó un premio en reconocimiento a las empresas e instituciones que apoyaron el concierto.
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