En una nueva escalada contra la prensa local, desde finales de septiembre las autoridades de Egipto han arrestado y acusado de terrorismo a los seis periodistas que integran la redacción al completo de Matsaddash, la plataforma de verificación de hechos de referencia del país. Algunos de los cuales han sido además torturados, según han asegurado el medio y su equipo legal. Grupos de derechos humanos y defensores de la libertad de prensa han calificado los hechos de insólitos y una muestra de los límites a la información en Egipto.
Los miembros de la plataforma de verificación de hechos Matsaddash están en paradero desconocido tras haber sido detenidos bajo la acusación de pertenecer a un grupo terrorista
En una nueva escalada contra la prensa local, desde finales de septiembre las autoridades de Egipto han arrestado y acusado de terrorismo a los seis periodistas que integran la redacción al completo de Matsaddash, la plataforma de verificación de hechos de referencia del país. Algunos de los cuales han sido además torturados, según han asegurado el medio y su equipo legal. Grupos de derechos humanos y defensores de la libertad de prensa han calificado los hechos de insólitos y una muestra de los límites a la información en Egipto.
Los arrestos de los periodistas de Matsaddash, que empezó a publicar en 2018 y significa No te lo creas en árabe egipcio, ocurrieron entre el lunes y el martes de la semana pasada, según informó la Iniciativa Egipcia para los Derechos de la Persona (EIPR), un grupo de derechos humanos cuyos abogados representan a los seis detenidos. Paralelamente a los arrestos, fuerzas de seguridad allanaron las viviendas de los comunicadores sin mostrar una orden judicial, confiscaron móviles y ordenadores, incluidos los de algunos familiares, y no revelaron dónde serían trasladados ni dónde permanecerían detenidos, según la EIPR.
El Ministerio del Interior de Egipto anunció el arresto de los periodistas el pasado jueves en un comunicado en el que los acusó de estar vinculados a los Hermanos Musulmanes, tipificados como organización terrorista por El Cairo desde 2013, y tener planes de “socavar” la estabilidad del país con “la fabricación de mentiras y la difusión de rumores”. También afirmó que el medio trabaja sin licencia y que está dirigido desde el extranjero, y acusó a su fundador, Abdel Rahman Mansour, de ser un “miembro fugitivo” de la Hermandad.
Tras la publicación del comunicado, Matsaddash desmintió que forme parte de un “comité de medios” de los Hermanos Musulmanes y que esté administrado desde fuera de Egipto. También negó que Mansour sea un miembro prófugo de la Hermandad, que reciban ayuda del grupo dentro del país y que estén financiados desde el extranjero. Este lunes, además, el Sindicato de Periodistas de Egipto declaró que los integrantes de la plataforma habían tratado de acreditar su empleo y regularizar su situación laboral.
Después de cinco días desaparecidos, los periodistas fueron presentados el domingo ante la Fiscalía Suprema de Seguridad del Estado, encargada de investigaciones de terrorismo. Durante su declaración, de más de 10 horas, la mayoría aseguró haber sufrido torturas en las instalaciones de la Agencia de Seguridad Nacional, incluidas palizas, desnudamiento forzado, descargas eléctricas y amenazas de hacerles daño a ellos y a sus familiares, según la EIPR. También afirmaron haber sido obligados a grabar confesiones fabricadas y haber permanecido con las manos atadas a la espalda y los ojos vendados en los interrogatorios. Después de haber declarado, los seis fueron conducidos de nuevo a una ubicación desconocida, presumiblemente un centro de detención, y desde entonces se ignora su paradero, de acuerdo a la EIPR.
El Ministerio del Interior egipcio negó en un comunicado las acusaciones de torturas y malos tratos. Por su parte, la Fiscalía egipcia ha confirmado este miércoles que sí emitió una orden de arresto y de registro de los periodistas, afirmó que ninguno presentaba lesiones visibles y que ha ordenado prisión preventiva para el grupo.
La EIPR ha detallado asimismo que, según los documentos a los que han tenido acceso sus abogados, los periodistas han sido acusados de crear una plataforma “para agitar” a la población y generar “un clima revolucionario”, basándose en un informe elaborado por la Agencia de Seguridad Nacional. A pesar de haber reaparecido ante la Fiscalía, las familias y los abogados de los periodistas desconocían hasta este martes su lugar de detención.
El miércoles de la semana pasada, más de medio centenar de organizaciones de prensa, de derechos humanos y de defensa de la libertad de información firmaron una declaración en la que exigieron detener toda persecución contra Matsaddash y liberar a los periodistas detenidos o encarcelados por su trabajo en Egipto. Según el Comité para la Protección de los Periodistas, actualmente hay 25 periodistas detenidos o entre rejas en el país. Aun así, el director de la EIPR, Hossam Bahgat, ha asegurado que se trata de “la primera vez en dos siglos de historia del periodismo egipcio que toda una redacción ha sido arrestada”.
En verano de 2023, uno de los editores de Matsaddash ya fue detenido durante 48 horas, según la EIPR. Entonces, el arresto se produjo después de que el medio informara sobre la detención en un aeropuerto de Zambia de varios ciudadanos egipcios que viajaban en un jet en el que se cree que se transportaban varios lingotes de oro, más de cinco millones de dólares en efectivo (alrededor de 4,7 millones de euros) y varias armas de fuego. En esta ocasión, sin embargo, se desconoce el motivo de las detenciones.
En paralelo al arresto de los miembros de Matsaddash, el domingo otra periodista egipcia, Rasha Azab, informó a través de las redes sociales de que había recibido una citación oficial para comparecer este lunes ante la Fiscalía Suprema de Seguridad del Estado, aunque sin revelar ni los cargos ni los hechos bajo investigación. Azab recibió la citación después de que, el sábado, ella y otros periodistas organizaran una sentada en el interior del Sindicato de Periodistas egipcio en El Cairo para exigir la liberación de la redacción de Matsaddash.
La periodista fue liberada la noche del lunes bajo una fianza de 10.000 libras egipcias, equivalentes a 170 euros, y tras haber sido interrogada por supuesta “incitación a cometer actos terroristas” en relación con una publicación en la plataforma X, según declaró su abogada, Ragia Omran, al medio egipcio Mada Masr. En una declaración previa a su comparecencia ante otro medio egipcio, Al Manassa, Azab enmarcó su citación en un contexto de “ataque feroz” al periodismo independiente en Egipto, y afirmó que las autoridades abren investigaciones contra periodistas destacados para utilizarlas cuando lo consideren oportuno.
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