El bar Le Constellation de la estación suiza de Crans-Montana, donde murieron el día de Año Nuevo 40 personas, la mitad menores de edad, y 119 resultaron heridas en un incendio, no había sido inspeccionado desde el año 2020 y los propietarios no pidieron el permiso para realizar las obras de renovación en el interior del local en 2015. Nicolas Féraud, el alcalde de Crans-Montana, la estación del cantón suizo de Valais, ha tratado de dar respuesta en rueda de prensa este martes a algunos de los interrogantes sobre las causas del incendio y si este se pudo haber evitado.
El alcalde admite que entre 2020 y 2025 no se realizaron los controles periódicos y dice asumir su responsabilidad
El bar Le Constellation de la estación suiza de Crans-Montana, donde murieron el Día de Año Nuevo 40 personas, la mitad menores de edad, y 119 resultaron heridas en un incendio, no había pasado controles periódicos desde el año 2020 y los propietarios no pidieron el permiso para realizar las obras de renovación en el interior del local en 2015. Nicolas Féraud, el presidente del Gobierno local de Crans-Montana, la estación del cantón suizo de Valais, ha tratado de dar respuesta en rueda de prensa este martes a algunos de los interrogantes sobre las causas del incendio y si este se pudo haber evitado.
Féraud ha admitido que hubo una “falta de controles periódicos entre 2020 y 2025”. Se ha constatado tras “consultar este fin de semana los documentos públicos”. “No se hicieron los controles y lo lamentamos amargamente (…) La justicia dirá la influencia que ha tenido esto en este drama”, ha señalado Féraud, que aclaró: “Asumiremos toda la responsabilidad que la justicia determine”.
El incendio se originó cuando una bengala, colocada sobre una botella de champán, tocó el techo, que tenía un revestimiento antirruido pero altamente inflamable. Féraud ha admitido que la citada cubierta no había sido sometida a ninguna inspección, conforme a la ley, que no “fija la especificación de los materiales”.
Los dueños del local, una pareja de franceses de origen corso, están investigados por incendio y homicidio por negligencia. En las fiestas del local era habitual colocar bengalas sobre las botellas, como han declarado estos días los jóvenes que frecuentaban el bar. “Todos hemos visto el vídeo, que muestra la negligencia en la gestión del establecimiento. Había una cultura de riesgo considerable, prácticas que ponían en peligro a la clientela y al personal”, ha señalado el responsable del Gobierno local.
No se ha decretado prisión preventiva para los propietarios, pues, de momento, como explicó la policía del cantón de Valais, son “presuntos inocentes”. La pareja no pidió permiso para realizar los trabajos de renovación interiores del local en 2015. Sólo se solicitó una autorización para ampliar la terraza exterior cubierta. Sin embargo, en la página de Facebook del bar se ilustró con fotografías el estado de las obras de renovación que hicieron en 2015, que duraron meses. Desde ayer la página ya no está disponible.
Sobre las medidas de seguridad que había en el interior del local, el responsable local sí ha confirmado que había salidas de emergencia, aunque “las condiciones en las que estaban esas salidas es otra cosa”. Además, no había alarma contra incendios, pues “no era necesaria”. La escalera por la que trató de escapar la gente del piso inferior al superior medía 137 centímetros.
El responsable local ha señalado que harán controles en los 128 locales de Crans-Montana. En septiembre de 2025, un técnico de seguridad fue a Le Constellation a hacer un estudio acústico y dijo que el local respetaba las normas anti ruido. El estudio fue solicitado por algunos vecinos cuando los propietarios anunciaron su intención de ampliar los horarios.
La fiscalía francesa ha anunciado la apertura de una investigación, en paralelo a la iniciada por las autoridades suizas, para “acompañar a las familias de los fallecidos franceses, 9 de los 40.
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