El fondo CVC sigue la estela de BlackRock y abandona el capital de Naturgy. La firma de inversión que en España dirige Javier de Jaime ha anunciado este martes al mercado una colocación acelerada de su participación del 13,8% en la gasista, un paquete valorado en unos 4.000 millones de euros a los precios actuales del mercado. Una vez ejecutada, la operación supondrá la salida definitiva de CVC de la energética después de ocho años.
La gestora rompió en diciembre el pacto parasocial que lo unía a la familia March y que le impedía deshacer individualmente su posición. La operación aboca a una profunda reorganización del Consejo
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El fondo CVC sigue la estela de BlackRock y abandona el capital de Naturgy. La firma de inversión que en España dirige Javier de Jaime ha anunciado este martes al mercado una colocación acelerada de su participación del 13,8% en la gasista, un paquete valorado en unos 4.000 millones de euros a los precios actuales del mercado. Una vez ejecutada, la operación supondrá la salida definitiva de CVC de la energética después de ocho años.
CVC llevaba tiempo intentando cerrar su ciclo en la primera gasista española. Entró en 2018, comprando un 20% de la entonces Gas Natural Fenosa a Repsol. Formalizó su participación a través del vehículo de inversión Rioja Bidco Shareholdings, que controlaba junto a Corporación Financiera Alba, la sociedad cartera de la familia March.
La operación, que cuenta con Goldman Sachs como banco colocador, arranca este martes y, previsiblemente, durará más de un día. Se trata de una «colocación acelerada» de más de 133 millones de acciones dirigida a inversores institucionales. El precio final de la transacción no se conocerá hasta una vez concluida, si bien este tipo de ventas suelen sellarse con cierto descuento frente al precio de mercado.
En cualquier caso, CVC ha aprovechado un momento dorado para Naturgy en bolsa, pues la compañía se ha revalorizado alrededor de un 16% en lo que va de año en plena fiebre del gas por el apagón y la crisis de Oriente Próximo.
El baile accionarial en la empresa que preside Francisco Reynés lo inició BlackRock-GIP a finales del año pasado. La mayor gestora de fondos del mundo realizó una salida en dos actos. Traspasó un 7,1% a principios de diciembre y, el pasado marzo, vendió el 11,4% que todavía ostentaba. La primera operación fue aprovechada por CriteriaCaixa, principal accionista de la empresa, para reforzar su posición en el capital.
Tanto BlackRock como CVC habían culminado su ciclo inversor en la energética hace tiempo, pero el enorme tamaño de sus participaciones y el escaso free float (capital flotante) que arrastraba la empresa desde 2021, a raíz de la entrada de IFM y las sucesivas compras de acciones de CriteriaCaixa, se habían convertido en dos escollos insalvables para los fondos.
Para desbloquear esta situación y devolver a Naturgy a los principales índices bursátiles internacionales, de los que fue expulsada por su escasa liquidez en bolsa, la compañía ideó la llamada autoopa, una operación para recomprar 88 millones de sus propias acciones y después colocarlas en el mercado. Ello aumentó de inmediato el free float, lo que ha favorecido los citados movimientos accionariales.
A diferencia de BlackRock, el fondo de Javier de Jaime mantenía ciertos lazos que lo ataban a la gasista. Desde que entró en la compañía, CVC ligó su destino a los March con un pacto parasocial que ambos socios actualizaban periódicamente. Esta alianza puso límites a los movimientos de los dos inversores, que a última hora llegaron a aglutinar el 18,59% del capital a través de Rioja, la citada sociedad compartida.
La histórica alianza impedía a los March traspasar su paquete en Rioja sin el consentimiento de CVC durante siete años. En el caso del fondo, no se le impuso esa atadura temporal, pero si quería vender, estaba obligado a asegurarse de que el posible comprador también adquiriese la participación de Alba en las mismas condiciones.
Los dos socios decidieron rehacer esta alianza a mediados de diciembre. Como resultado, los March gestionaron una participación directa del 5,01% a través de Alba Europe, mientras que CVC canalizó su participación del 13,8% a través de Rioja Investment.
«La nueva estructura permite a ambos socios una mayor flexibilidad sin alterar la gobernanza ni los objetivos conjuntos de su inversión en Naturgy», informaron en un hecho relevante. Es decir, cualquiera de los dos accionistas podía ya vender su parte sin rendir cuentas al otro. Desde entonces, el mercado venía especulando con la salida definitiva de CVC, que se sellará en los próximos días.
La salida de CVC aboca a cambios en el Consejo de Administración. El fondo cuenta con tres consejeros dominicales, incluido el propio Javier de Jaime. Los March, que ascienden ahora a tercer accionista, podrían heredar uno de ellos.
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