<p>El <strong>Gobierno </strong>ha presentado este miércoles una nueva herramienta de <strong>proyección del gasto en pensiones</strong>, llamada INTegraSS, que prevé que el gasto en pensiones públicas se situará en el<strong> 14% del PIB en promedio de aquí a 2050, </strong>cuatro décimas por debajo de la última estimación que ha hecho la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).</p>
La plataforma, alternativa a la de la AIReF, se llama INTegraSS y ve la luz después de dos años de trabajo
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El Gobierno ha presentado este miércoles una nueva herramienta de proyección del gasto en pensiones, llamada INTegraSS, que prevé que el gasto en pensiones públicas se situará en el 14% del PIB en promedio de aquí a 2050, cuatro décimas por debajo de la última estimación que ha hecho la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).
Según han explicado Marta Morano, directora general de Ordenación de la Seguridad Social, y Ana Guzmán, subdirectora general de Planificación de esta administración, el modelo asume un crecimiento del PIB real del 2,8% de 2022 a 2030, del 1,4% de 2030 a 2050 y del 1,5% de 2050 a 2070, es decir, una desaceleración económica.
Considera que la tasa de ocupación subirá del 58,1% en 2024 al 63% en 2050 y al 64% en 2070, a medida que se acaba de incorporar completamente la mujer al mercado laboral y se alargan las vidas laborales, con lo que cree que la brecha de participación en el mercado laboral de hombres frente a mujeres bajará del 9,7% en 2024 al 4,5% en 2050, para volver a aumentar al 5,1% en 2070.
Para calcular el momento de jubilación, emplea en el caso de los hombres la tasa de jubilación promedio observada en generaciones que ya han cumplido 67 años, a la que añaden 2 puntos porcentuales por mejora de la actividad y 4,5 puntos adicionales por altas de funcionarios. En el caso de las mujeres, tiene en cuenta el crecimiento consecuencia de la incorporación al mercado laboral, añade 5,1 puntos de brecha de jubilación y otros 5,2 por altas de funcionarias.
«Según el modelo, el gasto en pensiones entre 2022 y 2050 se situará en el 14% del PIB. Está muy alejado del 15,4% que preveía el Informe de Envejecimiento [de la Comisión Europea] en 2024 en su primera versión, que sólo un año más tarde bajaba 0,8 puntos el promedio de gasto, al 14,6%, y a partir del cual en 2025 la AIReF dio una estimación de gasto de 14,4%, lo que pone de manifiesto la sensibilidad del resultado a los inputs que se utilizan», ha señalado Morano.
Ignacio Fernández-Huertas, director de la división de Análisis Presupuestario de la AIReF, ha participado en la presentación de la herramienta y ha resaltado que tiene «gran calidad y solvencia técnica», teniendo en cuenta la dificultad de encontrar el equilibrio entre utilizar todos los datos disponibles y que los resultados sean comprensibles. «Una de las virtudes del modelo que hemos tenido oportunidad de conocer es que es un modelo en el que se alcanza un alto grado de granularidad pero están muy claros la metodología y cómo intervienen esos inputs iniciales, ha señalado, aunque ha precisado que «lo importante no es tanto a los resultados a los que se llega, ya que dependen en gran medida de los supuestos que se utilizan».
Hay que tener en cuenta que las premisas empleadas por la Seguridad Social en cuanto a la evolución económica de las proyecciones demográficas distan, por ejemplo, de las del INE. Así, mientras la Seguridad Social prevé que la población crezca hasta 53,5 millones en 2070, el INE era algo más optimista y proyectaba un incremento hasta 54,6 millones; sitúa la esperanza de vida en 88,3 años en 2025, y pronostica un saldo migratorio de 297.371 personas en 2070.
«Es un modelo de máximo nivel», ha coincidido Ignacio Conde-Ruiz, catedrático de Economía de la Universidad Complutense de Madrid y subdirector de Fedea, quien ha celebrado que el Ministerio haya mejorado después de «presentar los peores informes» y haya «roto esa anomalía». Ha puesto de ejemplo el último informe asociado a la reforma de pensiones de José Luis Escrivá, ex ministro del ramo, quien presentó un documento «que no se sostenía y parecía basado en una caja negra».
«El crecimiento va a ser más bajo salvo que aumente muchísimo la productividad por el envejecimiento y además hay un problema de escasez. Los que no aportan al crecimiento van a ser los más y los que aportan, los menos, y eso genera escasez, así que vamos a ver si podemos pagarlo o no en función de otros gastos, como la pobreza o la defensa», ha reclamado.
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