El mercado laboral empieza a aflorar empleo irregular entre los trabajadores extranjeros en los inicios de la regularización extraordinaria de inmigrantes puesta en marcha por el Gobierno y cuyo plazo de solicitudes finaliza el 30 de junio. Aunque el proceso está todavía en una fase incipiente y aún es pronto para saber exactamente cuántos nuevos afiliados a la Seguridad Social proceden de situaciones previas de irregularidad -el propio Ejecutivo considera prematuro cualquier cálculo en estos momentos- desde algunos servicios de estudios empiezan a detectar ya ese afloramiento y lo cifran en hasta 20.000 empleos formalizados que procedían de trabajo en b.
Los trabajadores foráneos son responsables de la mitad del aumento de la afiliación en mayo y de hasta 7 de cada 10 altas según datos de Funcas
El mercado laboral empieza a aflorar empleo irregular entre los trabajadores extranjeros en los inicios de la regularización extraordinaria de inmigrantes puesta en marcha por el Gobierno y cuyo plazo de solicitudes finaliza el 30 de junio. Aunque el proceso está todavía en una fase incipiente y aún es pronto para saber exactamente cuántos nuevos afiliados a la Seguridad Social proceden de situaciones previas de irregularidad -el propio Ejecutivo considera prematuro cualquier cálculo en estos momentos- desde algunos servicios de estudios empiezan a detectar ya ese afloramiento y lo cifran en hasta 20.000 empleos formalizados que procedían de trabajo en b.
Las alarmas saltaron ayer con el fuerte repunte del empleo registrado el mes pasado. La Seguridad Social sumó 231.975 afiliados de media en el segundo mejor mes de mayo desde que hay registros (solo superado por los 237.207 de 2018) y rompió el techo de los 22,3 millones de cotizantes. Mientras, el paro bajó en 36.323 personas. Pero el dato más llamativo se encuentra, precisamente, en la nacionalidad de los nuevos afiliados: prácticamente la mitad (111.301) de los puestos de trabajo creados en mayo los ocuparon extranjeros.
Es más, la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) calcula que siete de cada diez nuevos afiliados son extranjeros. Sus cifras corregidas de estacionalidad arrojan un incremento mensual de 60.000 cotizantes, de los que 43.000 son foráneos, de modo que acaparan el 72% del aumento total. Desde el think tank señalan que «el crecimiento mensual de los afiliados extranjeros se ha acelerado de forma notable en los últimos tres meses, en comparación con el ritmo de crecimiento de los dos años anteriores». «Esto podría estar relacionado con la reciente regularización de inmigrantes, que podrían haber estado trabajando previamente de forma irregular«, explican desde el área de coyuntura y añaden que «de hecho, esta aceleración no se observa entre los trabajadores nacionales, cuyo crecimiento ha presentado en los últimos meses una tendencia a la desaceleración».
Preguntados ayer al respecto del impacto de la regularización de inmigrantes en la afiliación, los secretarios de Estado de Trabajo y Seguridad Social descartaron un efecto inmediato en las estadísticas. Aunque avanzó que este proceso será «muy beneficioso en términos generales», Joaquín Pérez Rey consideró «muy prematuro» evaluarlo y llegó a afirmar que sería «puramente especulativo» medir el impacto en estos momentos. Por su parte, Borja Suárez recordó que el dinamismo de la afiliación de trabajadores foráneos «no es algo nuevo de este mes», sino que esa intensificación del ritmo de crecimiento viene dándose en los últimos meses. A su juicio, «lo más prudente es esperar» a que se cumpla el plazo para hacer balance de la regularización, por ser un proceso «complejo y de gran magnitud».
Pero desde Funcas insisten en que las consecuencias de la regularización en términos de afiliación sí pueden ya percibirse e incluso cuantificarse. «Pensamos que la aceleración de la afiliación en mayo, que se concentra en el empleo de extranjeros, puede deberse más al afloramiento de trabajadores que ya estaban trabajando de forma irregular, más que a una aceleración genuina en la creación de empleo», indica María Jesús Fernández, economista sénior de la Fundación. Según sus cálculos, «ese exceso de nuevos afiliados, que podría deberse a ese afloramiento, rondaría los 20.000». Es decir, estaríamos hablando de en torno a la mitad del empleo extranjero creado, según sus estimaciones. «Pero es una conclusión que hay que tomar con cautela», advierte.
Los expertos consultados por ELMUNDO coinciden en que «todavía es pronto para adjudicar una buena parte de la subida de la afiliación a la regularización», según apunta el economista Javier Santacruz. Sin embargo, sí ven factible un primer impacto de personas que están trabajando en España desde hace tiempo y han empezado ahora a regularizar su situación. Por ejemplo, un inmigrante sin permiso de residencia que trabaje en la limpieza de hogares, en el cuidado de mayores, en una obra o en un bar de manera irregular y que haya decidido formalizar su relación laboral ante las perspectivas de la regularización. En realidad, ese trabajo ya existía y generaba una actividad económica, pero no constaba en la Seguridad Social. En este sentido, aunque no hay un efecto inmediato, las estadísticas sí pueden empezar ya a reflejar decisiones de empleadores y trabajadores que formalizan empleos.
Por otro lado, Santacruz explica que un rasgo característico de la «fase de desaceleración del ciclo económico» es el «efecto animación» por el que gente que estaba inactiva se incorpora al mercado de trabajo. «Este fenómeno es más intenso entre la población nacida en el extranjero cuando hay expectativas de mayor demanda de mano de obra en determinados sectores, tanto estacionales como no estacionales. Y en unos meses, junto a este efecto, veremos también con más claridad y peso el de la regularización de los irregulares», pronostica.
Por el momento, las estadísticas de Trabajo y Seguridad Social sí permiten observar que el grueso del empleo creado en mayo se concentró en las actividades más vinculadas al ciclo estacional y, concretamente, al turismo. Y es que, aunque todos los sectores económicos contribuyeron a la creación de puestos de trabajo, fue la hostelería la que lideró el crecimiento, con 67.257 afiliados más que en abril. En paralelo, el sector servicios fue el responsable de más del 80% de la caída del desempleo, con 29.829 parados menos, frente a 2.665 en la industria, 2.304 en la construcción o 1.628 en la agricultura.
A la espera de ver cómo evolucionan los distintos sectores a partir de que culmine el proceso de regularización, los primeros estudios difundidos apuntan a que el eventual impacto será limitado en términos macroeconómicos. El último informe Situación España de BBVA Research estimaba que la regularización de inmigrantes elevará el PIB y las horas trabajadas, pero provocará un descenso del 0,6% en los salarios. No obstante, en su valoración de los datos de afiliación difundida ayer, la entidad refleja que, por ahora, «no se aprecian efectos significativos» de la regularización en las cifras de empleo.
Por su parte, la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha concluido que la regularización extraordinaria podría incrementar la afiliación extranjera a la Seguridad Social en torno a un 17%. En opinión de sus analistas, «impulsará la formalización del empleo, pero su impacto macroeconómico será limitado». «Su efecto sobre el Producto Interior Bruto, el tipo medio de las cotizaciones sociales, las horas trabajadas y los precios podría ser positivo, aunque no se descarta un impacto nulo en la coyuntura actual», admite el último observatorio trimestral del mercado laboral.
El análisis de impacto más reciente y exhaustivo lo ha llevado a cabo la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). A pesar de admitir que cualquier previsión sobre este proceso está sujeta a una gran incertidumbre al encontrarse en una fase muy incipiente, el organismo fiscalizador ha proyectado que la entrada al mercado laboral de centenares de miles de inmigrantes apenas tendrá impacto en las cuentas públicas de aquí a 2050.
En concreto, la AIReF considera que de las 762.646 personas que están en situacion de irregularidad actualmente solo 337.000 son potenciales ocupados y, por tanto, contribuirán a la Seguridad Social. En ese escenario, estima que la regularización tendrá un impacto anual de 0,03 puntos porcentuales sobre el PIB en promedio en el periodo 2022-2050 y aportará 1.074 millones de euros (0,067 puntos porcentuales de PIB) a las cotizaciones en el primer año.
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