<p>El porcentaje de <strong>jóvenes de 16 a 29 años</strong> que vive de<strong> alquiler en España</strong> ha caído en 2025 por primera vez en cinco años, debido a la escasez de oferta y la subida astronómica de los precios, que les empuja a volver con sus padres o, cuando pueden, a comprar una vivienda.</p>
La subida de precios y la falta de oferta les lleva a comprar o, en el peor de los casos, volver a casa de sus padres
El porcentaje de jóvenes de 16 a 29 años que vive de alquiler en España ha caído en 2025 por primera vez en cinco años, debido a la escasez de oferta y la subida astronómica de los precios, que les empuja a volver con sus padres o, cuando pueden, a comprar una vivienda.
Así se refleja en la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, publicada este jueves, que recoge que la proporción de jóvenes de esa edad pagando un alquiler de mercado ha bajado el año pasado del 51,2% -máximo de la serie- al 49,8%, el primer descenso desde 2020 en que empezó a subir la proporción.
La caída ha sido paralela al incremento que se ha producido en el porcentaje de hogares sustentados por personas de esa edad que viven en régimen de propiedad. En concreto, un 16,5% han comprado una casa y está pagando una hipoteca, frente al 14,3% del año anterior; mientras que un 14,1% vive en una casa ya pagada (posiblemente heredada), frente al 12,7% de 2024.
Esta tendencia se complementa con una caída de la proporción de hogares jóvenes que viven en régimen de alquiler inferior a precio de mercado (alquiler social), que ha disminuido drásticamente en 2025, desde el 7,3% al 4,9%, en un contexto de escasez de oferta de vivienda a precios asequibles por parte del Estado.
Antes de la burbuja inmobiliaria, a principios de los años 2000, España era un país en el que había más propietarios que inquilinos en la franja de 16 a 29 años, pero desde 2012 los segundos dieron el sorpasso. La brecha no había parado de crecer desde entonces, pero en 2025 parece haber habido un punto de inflexión.
Distinta ha sido la dinámica en la población de 30 a 44 años. Para este grupo, la propiedad siempre ha dominado al alquiler aunque la distancia entre ambos modos de vida iba reduciéndose paulatinamente desde comienzos de siglo. En 2025, sin embargo, se frena ese acortamiento: el porcentaje de alquilados cae también por primera vez desde 2020 -año en que se redujo levemente por la pandemia- del 33,1% al 32,1%, y el de los que viven en propiedad sube del 52,9% al 53,1%.
Si hay una capa de la sociedad que es de propietarios es la de mayores de 65 años: un 88,2% vive en su propia vivienda (el 82,4% ya sin hipoteca), mientras que tan sólo un 5,5% vive de alquiler. Curiosamente, este último porcentaje ha crecido tres décimas en 2025.
Esto provoca que haya diferencias también en la tasa de riesgo de pobreza (tasa AROPE), que en términos agregados en 2025 sólo ha descendido una décima, hasta el 25,7%, debido a que aunque ha mejorado el riesgo de pobreza y la carencia material y social severa, se ha mantenido sin cambios el porcentaje de población que sufre baja intensidad laboral, es decir, que trabaja sólo algunos días al mes o algunas horas a la semana, lo que se traduce en ingresos intermitentes e insuficientes.
Por grupos de edad, la tasa oscila desde el 33,9% para los menores de 16 años al 19,2% de los de 65 y más años. Para el grupo de población en edad de trabajar (16-64) se sitúa en el 25,9%, una décima más que el año pasado.
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