<p>El <i>no a la guerra</i> de <strong>Pedro Sánchez</strong> preocupa en el sector turístico español. «Están en juego 10.000 millones de euros», advierte <strong>Fede Fuster</strong>, presidente de <strong>Hosbec</strong>. El responsable de la patronal hotelera con sede en Benidorm es uno de los primeros en señalar abiertamente la <strong>«crisis reputacional» de España en Estados Unidos</strong>. No en vano, el temor de la industria hotelera es que la exhibición del choque del presidente del Gobierno español con el estadounidense <strong>Donald Trump</strong> acabe perjudicando a uno de los principales mercados emisores de viajeros.</p>
Preocupación en el sector por el impacto que pueda tener el daño a la imagen de España con el ‘no a la guerra’ en uno de los principales mercados
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El no a la guerra de Pedro Sánchez preocupa en el sector turístico español. «Están en juego 10.000 millones de euros», advierte Fede Fuster, presidente de Hosbec. El responsable de la patronal hotelera con sede en Benidorm es uno de los primeros en señalar abiertamente la «crisis reputacional» de España en Estados Unidos. No en vano, el temor de la industria hotelera es que la exhibición del choque del presidente del Gobierno español con el estadounidense Donald Trump acabe perjudicando a uno de los principales mercados emisores de viajeros.
Estados Unidos es el primer mercado no europeo para la industria turística española en términos de volumen. Si 2024 ya fue un año récord por la llegada de turistas estadounidenses, 2025 volvió a confirmar que, para el estadounidense, España es uno de los destinos de Europa más deseados. El año pasado visitaron nuestro país 4,45 millones de turistas procedentes de Estados Unidos, lo que ya supuso un crecimiento del 4,3% respecto al ejercicio anterior.
Pero la subida más notable se registró en una variable tan importante como es la del gasto: los turistas estadounidenses que pisaron España se dejaron unos 10.200 millones de euros en 2025, un 13% más que un año antes, según datos del Instituto de Turismo de España (Turespaña). Y de ahí la preocupación a que una escalada de la tensión entre Estados Unidos y España por la guerra en Irán acabe teniendo consecuencias en la temporada turística de 2026. El estadounidense es el cuarto mercado para España por volumen de gasto.
«Perdedora», «hostil»… La lista de calificativos de Trump hacia España como socio aliado es larga. A ello se suma el reciente rechazo del Ejecutivo de Sánchez a autorizar a Washington el uso de las bases de Rota y Morón para su ofensiva militar contra Irán, lo que ha llevado incluso al senador republicano Lindsey Graham a abrir el melón de plantear la retirada de las bases militares de España.
«En medios como la Fox o entre el movimiento MAGA [Make America Great Again], la imagen de España se está viendo dañada», alerta Fuster en declaraciones a este diario. Para el empresario hotelero, no hay duda de que «la política exterior es la que decida el Gobierno». Ahora bien, insiste, «hay que suavizarla con esfuerzos diplomáticos», porque «el turista estadounidense es clave para nuestro país».
En este sentido, Fuster espera que a corto plazo no se resientan, por ejemplo, las reservas de vuelos desde el país norteamericano. Pero no habría que descartar una caída del turismo procedente de Estados Unidos en los próximos meses porque los viajes se planifican con antelación. Se rompería así la tendencia alcista de los últimos años.
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