<p>Por el edificio, en Colmenar Viejo, resuena música de jazz. En los pasillos asoman asientos ya jubilados de aviones de Iberia. Es la sede de <strong>Envera</strong>, la asociación de la compañía aérea que tiene como objetivo facilitar el acceso de las personas con discapacidad al mundo laboral. Esta mañana, <strong>Álvaro</strong>, con 25 años cotizados a sus espaldas, se afana en montar junto a su equipo hasta 10.000 neceseres para el área <i>bussines </i>de la aerolínea. Recibe con los pulgares hacia arriba, en una cálida bienvenida, a <strong>EL MUNDO </strong>y casi busca la cámara. <strong>Cristina</strong>, a su lado, lleva todavía más tiempo trabajando en la asociación y presume de ello: «Pues yo llevo 26 años».</p>
Además de que la tasa de paro en este colectivo «es enorme», las personas con discapacidad «también cobran un 20% menos de media»
Por el edificio, en Colmenar Viejo, resuena música de jazz. En los pasillos asoman asientos ya jubilados de aviones de Iberia. Es la sede de Envera, la asociación de la compañía aérea que tiene como objetivo facilitar el acceso de las personas con discapacidad al mundo laboral. Esta mañana, Álvaro, con 25 años cotizados a sus espaldas, se afana en montar junto a su equipo hasta 10.000 neceseres para el área bussines de la aerolínea. Recibe con los pulgares hacia arriba, en una cálida bienvenida, a EL MUNDO y casi busca la cámara. Cristina, a su lado, lleva todavía más tiempo trabajando en la asociación y presume de ello: «Pues yo llevo 26 años».
Cristina y Álvaro, ambos con discapacidad intelectual, son solo dos de las casi 700.000 personas con discapacidad que están activos en el mercado laboral en España, un 2,9% del total de la población activa, según Funcas. Sin embargo, mientras la tasa de actividad de las personas sin discapacidad se sitúa en el 78%, la tasa de las personas que la tienen apenas alcanza el 35% y esta diferencia se hace todavía más aguda en el tramo de edad comprendido entre los 45 y los 64 años.
Entre otras cosas, la baja empleabilidad en las personas con discapacidad se debe a que «la mayoría de las empresas no cumple con la Ley General de Discapacidad», que obliga a las compañías de más de 50 empleados a tener al menos un 2% de sus puestos de trabajo reservados para personas con discapacidad, asegura David Ferrero, subdirector de Comunicación y RSC de Envera. Lo único que pide, dice Ferrero, es que el Estado «haga cumplir la ley». Además de que la tasa de paro en este colectivo «es enorme», las personas con discapacidad «también cobran un 20% menos de media».
Para facilitar el acceso al trabajo, «se debería actuar en varios planos. Se pueden adaptar los entornos laborales, favorecer los edificios y transportes accesibles y reforzar el apoyo personalizado, especialmente en la formación y su transición al empleo y mejorar los incentivos para la contratación, más allá de las cuotas», afirma María Miyar, directora de Estudios Sociales de Funcas.
Este miércoles se ha celebrado el día internacional de las personas con discapacidad y Ferrero destaca la importancia de su integración en el mundo laboral. «Se convierten en un contribuyente para el interés general, y un contribuyente que paga impuestos y cotizaciones deja de ser una carga para el Estado y se convierte en un generador de riqueza».
En el Grupo Ilunion, por ejemplo, más de una tercera parte de los trabajadores tienen algún tipo de discapacidad -17.000-, siendo su objetivo principal «generar empleo para personas con discapacidad y otros colectivos vulnerables, promoviendo su autonomía y contribuyendo a una sociedad más inclusiva», explica Esther Díaz, directora de personas de Ilunion.
Los trabajadores desarrollan cualidades epecíficas según su puesto. Por ejemplo, en el área de digitalización de Envera, Maite, con discapacidad orgánica, gestiona las reservas mal hechas de vuelos de Iberia y que han sido rechazadas por el sistema de Amadeus. El equipo de Maite donde también trabaja Pilar, «permite que los pasajeros de todo el mundo puedan coger su avión sin ningún tipo de problema tras el error de la reserva». En el área de digitalización, los trabajadores con discapacidades auditivas desarrollan habilidades como la memoria fotográfica o la concentración, que les permite emplearse en su trabajo todavía más «facilitándoles el análisis y la gestión».
En este sentido, Díaz, desde Ilunion, asegura que «la integración de personas con discapacidad en el entorno laboral no solo es una cuestión de justicia social, sino también una oportunidad para las empresas de aprovechar un talento en ocasiones invisibilizado».
Desde la sede de Envera en Colmenar Viejo también se gestionan las necesidades especiales de los viajeros de Iberia. Esta labor, dice Ferrero, «consiste en dar un mejor servicio a la sociedad» porque lo que es bueno para las personas con discapacidad «es bueno para todos» ya que «ninguno estamos libres de tener una discapacidad». Tanto es así que a un paso de «un accidente de tráfico, un accidente laboral, un accidente cerebrovascular o tan solo un puñado de años más, e inexorablemente tendremos alguna discapacidad».
En otra área se reciben las maletas extraviadas de aeropuertos europeos para recopilar los bienes perdidos y darles una segunda oportunidad. Entre las pertencias cuelgan vestidos de novias, katanas, ordenadores, chalecos… y hasta una camiseta del Real Madrid firmada por los jugadores.
Vicky, con 36 años y tres en Envera, dice que «se encuentra de todo» y su tarea consiste en probar que ciertos aparatos tecnológicos funcionen para su posterior venta en dos locales de la asociación, ubicados en Isla Azul y en Ciudad de la Imagen, ambos en Madrid. Muchos de los productos que recogen se donan a Senegal, Ucrania u Honduras.
Simón, conocido como el «máquina de la calidad» por su alta exigencia, comenta que «el trabajo me ayuda a valorarme más a mí mismo». Además, muchos realizan su trabajo de jornada completa con otros estudios, como Clara, que está estudiando inglés, francés y alemán. Ella llevaba sin un empleo indefinido más de 15 años hasta que llegó a Enerva.
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