Cataluña necesita hasta 58.748 millones de euros a tipo constante en 2025 -es decir, sin tener en cuenta variables como la inflación- para subsanar el déficit de inversión que acumula en sus infraestructuras en comparación con otras regiones europeas similares. Si se valora a tipo corriente, la cifra es de 49.543 millones de euros.
Adif ejecutó solo el 48,6% de la inversión presupuestada en Cataluña entre 2010 y 2023 para la red ferroviaria
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Cataluña necesita hasta 58.748 millones de euros a tipo constante en 2025 -es decir, sin tener en cuenta variables como la inflación- para subsanar el déficit de inversión que acumula en sus infraestructuras en comparación con otras regiones europeas similares. Si se valora a tipo corriente, la cifra es de 49.543 millones de euros.
Son las estimaciones que ha presentado este lunes Foment del Treball en base al informe anual de análisis de datos de licitaciones anuales públicas entre los años 2009 y 2025, con los que hace una aproximación teórica dado que no equivale directamente a la inversión ejecutada. Con todo, eleva el déficit un 7,3 % más que hace un año.
En concreto, la patronal de las grandes empresas catalanas calcula que, tomando de referencia el 2,2% del PIB -proporción que Foment toma de referencia en base a los datos europeos de gasto en infraestructuras-, «el déficit acumulado de activación contractual alcanza los 49.543 millones de euros corrientes equivalentes a 58.748 millones de euros constantes de 2025». Añade Foment, a modo de «clara» conclusión que «Cataluña ha mantenido durante la mayor parte del periodo 2009-2025 un ritmo de licitación claramente inferior al compatible con un esfuerzo sostenido de impulso infraestructural». Es decir, que se han licitado menos proyectos de los requeridos con la velocidad -o intención- de crecimiento.
«Es la consecuencia de una nefasta y perjudicial gestión pública», ha criticado Josep Sánchez Llibre, presidente de la patronal, junto al director de Estudios y Economía de Foment, Salvador Guillermo.
Esta estimación cobra especial importancia a raíz de los accidentes ferroviarios de enero, uno de ellos protagonizado por un tren de Rodalies en Gelida (Barcelona), que chocó contra un muro caído en las vías y causó la muerte del maquinista y varios heridos. Este fue el detonante para las quejas de los trabajadores del sector, que llevan años denunciando un déficit de mantenimiento, vigilancia y seguridad en las infraestructuras, y que Foment lleva a su discurso este lunes: «La brecha no solo describe una insuficiencia pasada, sino también un esfuerzo presente más exigente para recuperar el tiempo perdido», insisten, además de añadir que no se trata solo de corregir el esfuerzo en el corto plazo.
Foment señala a varios responsables en el déficit de inversión, que contextualiza con «on otras evidencias sobre baja ejecución presupuestaria de las administraciones». «En el conjunto del periodo analizado, la Administración Central presenta en Cataluña un grado de ejecución acumulado del 59,5%, con un déficit de inversión no ejecutada de 11.059 millones de euros, mientras que la Generalitat registra un grado de ejecución del 88,7% y una inversión no ejecutada acumulada de 3.147 millones».
Esto, a nivel de infraestructuras. Porque dentro de la ferroviaria, hay una «especial claridad» de deficiencias: «Adif ejecutó solo el 48,6% de la inversión presupuestada en Cataluña entre 2010 y 2023, y el conjunto ADIF-Renfe se situó en el 50,3%».
«Si ahora hiciéramos todas las inversiones pendientes, nos costarían 9.000 millones de euros más que cuando las teníamos que haber hecho», ha expresado Lluis Moreno, presidente de la Cambra de Contractistes d’Obres de Catalunya (CCOC), sobre las obras.
«Todo ello apunta en una misma dirección», valora Foment: «El problema de Cataluña no es solo de volumen presupuestario, sino también de cultura inversora y de capacidad institucional para planificar, madurar, licitar, ejecutar y mantener las infraestructuras de manera sostenida».
Si bien es anual, el reclamo de la patronal catalana no es el primero en esta dirección este 2026. La Cambra de Comerç de Barcelona ya advirtió recientemente, a nivel regional y para el caso del servicio de Cercanías catalán, que el actual Plan de Rodalies acumula un retraso de unos 1.000 millones en el volumen de adjudicaciones previstas y de unos 800 millones en materia ejecución. Solo en la primera parte del plan (años 2020 y 2025) se ejecutaron 2.666 millones de euros frente a los 3.462 millones que se deberían haber invertido. Si se amplía el grupo de años anteriores a 2025, de los 5.182 millones que se deberían haber adjudicado solo se han adjudicado un total de 4.199 millones. Por ello, la Cambra estima necesario ejecutar 1.000 millones al año de media entre 2026 y 2030 para recuperar, precisamente, el tiempo perdido.
A nivel nacional y solo en el ámbito ferroviario, el informe La necesidad de aumentar las inversiones en mantenimiento de infraestructuras en Españapresentado el pasado marzo por el Instituto de Estudios Económicos (IEE) advirtió de que España es el tercer país de la Unión Europea con un menor nivel de mantenimiento por cada 1.000 kilómetros de vía desde el año 2019, con 45,5 millones de euros. Con la media europea situada en 80,6 millones en los últimos cinco años, por delante del país ibérico se sitúan Croacia (con 34,3) y Eslovaquia (con 6). Segun las estimaciones del IEE, «para que España alcanzara, al menos, el nivel medio de la UE sería necesario incrementar el gasto en mantenimiento por kilómetro en un 77%».
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