<p>Glovo y su matriz, Delivery Hero, siguen viendo cómo se le acumulan frentes legales pendientes y Latinoamérica no es una excepción. <strong>Países como Chile y Perú han puesto el foco en los acuerdos de reparto de merc</strong>ados que ambas empresas firmaron cuando competían entre sí y por el que la empresa tuvo que <a href=»https://www.elmundo.es/economia/empresas/2025/06/02/683d8e1e21efa0ea228b45a6.html» target=»_blank»>abonar 320 millones de euros</a> en Europa. Un escrutinio que se suma a un frente de más de 1.000 millones de euros por distintos conflictos laborales que arrastra el grupo alemán.</p>
Paga 27 millones en Chile para llegar a un acuerdo con las autoridades locales
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Glovo y su matriz, Delivery Hero, siguen viendo cómo se le acumulan frentes legales pendientes y Latinoamérica no es una excepción. Países como Chile y Perú han puesto el foco en los acuerdos de reparto de mercados que ambas empresas firmaron cuando competían entre sí y por el que la empresa tuvo que abonar 320 millones de euros en Europa. Un escrutinio que se suma a un frente de más de 1.000 millones de euros por distintos conflictos laborales que arrastra el grupo alemán.
Las investigaciones abiertas en Sudamérica llegaron a conocimiento del Consejo de Administración del grupo en septiembre de 2025, cuando se llevó por parte de la dirección la existencia de nuevos conflictos legales en ambos países y que el grupo buscó resolver conpremura, especialmente en Chile.
El caso se retrotrae hasta 2019 cuando Glovo vendió a Delivery Hero su filial en Chile, que se integró en la marca PedidosYa. En la misma operación, la española hizo lo propio en Egipto. A cambio, los mercados de Ecuador y Perú hicieron el camino inverso y pasaron a formar parte de los mercados de Glovo-que luego se integraría por completo en la empresa alemana-.
La compañía ha reconocido los hechos, al igual que ocurrió en Europa, lo que le ha permitido reducir significativamente las demandas de las autoridades locales hasta pagar 31,5 millones de dólares (27,5 millones de euros al año), frente a los 74 millones de dólares que exigía al inicio la firma chilena (64,26 millones de euros).
Eso dejaría pendiente el frente de Perú, para el que la compañía no ha provisionado fondos. En paralelo, estaría la posibilidad de que se abrieran nuevas actuaciones en Ecuador, viendo lo ocurrido con sus vecinos.
Sin embargo, el flanco anticompetencia no es el único problema de Delivery Hero en Chile. Tras llegar a un acuerdo por estas prácticas, el dueño de Glovo recibió hace un mes la noticia de que está siendo investigada por dar prioridad en la plataforma a los restaurantes que ponían un precio más bajo en su aplicación frente a las aplicaciones de otros competidores o sus canales propios.
La práctica, que el Tribunal de Defensa de la Competencia de Chile considera ilegal, estuvo en vigor entre junio de 2024 y febrero de 2026 y la acusación pide una sanción equivalente al 3% de las ventas de la compañía de delivery en este periodo.
Estos litigios se unen a otros que tienen pendientes en países como Argentina por la reclasificación de los trabajadores. La compañía reconoció que la cantidad de sanciones que afronta en todo el mundo podría hacerle desembolsar más de 1.000 millones por este asunto en un momento de tensión en la cúpula del grupo.
El segundo mayor accionista de Delivery Hero Aspex Management continúa presionando para que la empresa venda partes significativas de su negocio para hacer caja y poder crecer en los mercados donde está teniendo más penetración, en este momento sobre todo en Asia y Oriente Próximo, donde ahora se ha sumado la incógnita de la guerra.
El inversor propuso incluso cesar al CEO del grupo, si bien de momento el conflicto no ha ido a más y Delivery Hero ya ha vendido sus operaciones en Taiwán.
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