<p>Las <strong>hipotecas fijas ya no son el producto preferido de los bancos</strong>. En los últimos meses, numerosas entidades han optado por aumentar sus precios, dado el estancamiento de los tipos del Banco Central Europeo y la recuperación del saldo vivo crediticio. Y esa tendencia al alza puede ser más acusada a partir de ahora, con un conflicto armado en Oriente Medio que amenaza con disparar la inflación.</p>
Las hipotecas fijas ya no son el producto preferido de los bancos. En los últimos meses, numerosas entidades han optado por aumentar sus precios, dado el estanc
Las hipotecas fijas ya no son el producto preferido de los bancos. En los últimos meses, numerosas entidades han optado por aumentar sus precios, dado el estancamiento de los tipos del Banco Central Europeo y la recuperación del saldo vivo crediticio. Y esa tendencia al alza puede ser más acusada a partir de ahora, con un conflicto armado en Oriente Medio que amenaza con disparar la inflación.
En este contexto, parece que los bancos tienen mayor interés en promocionar otro tipo de producto: la hipoteca mixta. Según los analistas del comparador financiero HelpMyCash.com, se trata de una modalidad que las entidades suelen potenciar cuando hay un aumento generalizado de los tipos, ya que resulta más atractiva para muchos clientes y les puede salir más rentable a la larga.
Cuando Rusia inició su invasión sobre Ucrania, en 2022, pasó algo parecido. Entre el comienzo del conflicto y mediados del 2024, el Banco Central Europeo subió y mantuvo elevados sus tipos de interés para combatir un importante incremento de la inflación de la eurozona. Las entidades bancarias españolas, durante ese período, encarecieron notablemente sus hipotecas fijas, cuyo peso en el total de contrataciones bajó del 74% al 52,5%, según el Instituto Nacional de Estadística.
Las hipotecas mixtas absorbieron la mayor parte de ese porcentaje perdido. Según los analistas de HelpMyCash, estos productos ganaron una enorme popularidad por una sencilla razón: tenían un interés más bajo durante los primeros años, en los que se aplica un tipo fijo. De este modo, los clientes podían pagar unas cuotas estables y más asequibles al inicio del plazo y esquivar, temporalmente, el incremento del euríbor.
Esa historia parece repetirse ahora, con el estallido de un conflicto armado en Irán y la consecuente desestabilización de la economía global. Entidades como ING, por ejemplo, promocionan sus hipotecas mixtas en anuncios publicitarios. Y algunos bancos han dado un paso más allá y han abaratado este tipo de ofertas; en contraste con el encarecimiento mayoritario que están experimentando los préstamos hipotecarios a tipo fijo.
Es el caso, por ejemplo, de Banco Santander. Hasta principios de marzo, su Hipoteca Mixta Santander tenía un interés desde el 2,85% fijo para los primeros nueve años y medio y desde euríbor más 0,94% para los siguientes. Pero la entidad decidió abaratar su precio y ahora tiene un tipo desde el 2,19% fijo durante los primeros cinco años y medio y desde euríbor más 0,74% el resto. Esta oferta está condicionada a la domiciliación de la nómina, el uso de Bizum o una tarjeta de crédito y la firma de dos seguros (hogar y vida).
Lo mismo ha ocurrido con la Hipoteca Mixta de Unicaja. Desde el comparador aseguran que su interés se rebajó el pasado 6 de marzo: pasó del 2,85% fijo durante los primeros diez años y euríbor más 0,95% los siguientes al 2,75% fijo en la primera década y euríbor más 0,85% luego. Para acceder a estos precios hay que domiciliar la nómina, usar una tarjeta de crédito y contratar un seguro de vida, otro de hogar y un plan de pensiones.
Pero la rebaja más destacada la protagonizó Pibank a finales de febrero. La Hipoteca Pibank Mixta tenía, antes del cambio, un interés del 1,99% fijo durante los primeros tres años y de euríbor más 0,75% el resto. Y tras la modificación, su tipo es del 1,60% fijo en los primeros cuatro años y de euríbor más 0,65% después. No es necesario contratar otros productos de la entidad para acceder a esta oferta.
Como es lógico, los bancos no dan duros a cuatro pesetas cuando abaratan sus hipotecas mixtas. Es cierto que, con estos productos, cobran unos intereses más bajos que con una hipoteca fija durante los primeros años del plazo. Pero una vez transcurrido ese período inicial, esperan obtener una mayor rentabilidad con la aplicación del tipo variable; ligado al euríbor.
Es por eso, explican desde HelpMyCash, que la mayoría de las hipotecas mixtas tienen un período a tipo fijo relativamente corto, de cinco años o incluso menos. En la práctica, firmar esta clase de productos implica asumir un riesgo similar al de contratar un préstamo hipotecario a tipo variable: si el euríbor sube cuando el interés depende de este índice, las cuotas se encarecen, mientras que si baja, se abaratan.
Por eso, los analistas del comparador tienen una recomendación para los que se plantean firmar una hipoteca mixta: elegir una oferta con un tipo fijo aplicado durante el máximo número posible de años (diez o más, si se puede). De este modo, la cuota estará blindada durante más tiempo y se tendrá más margen para refinanciar el préstamo, en caso de que los intereses bajen en el futuro.
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