<p>El Gobierno Vasco ha concedido a la exdirigente de ETA <strong>Soledad Iparraguirre</strong>, <i>Anboto</i>, un régimen de <strong>semilibertad </strong>de lunes a viernes con la obligación de volver a dormir a prisión en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.</p>
Podrá salir de la cárcel a partir del lunes 23, aunque por el momento no se sabe el día exacto en el que lo hará
Audio generado con IA
El Gobierno Vasco ha concedido a la exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, Anboto, un régimen de semilibertad de lunes a viernes con la obligación de volver a dormir a prisión en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
Fuentes del Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco han confirmado a EFE la autorización de este régimen a Iparraguirre, que está interna en la prisión donostiarra de Martutene. Podrá salir de la cárcel a partir del lunes 23, aunque por el momento no se sabe el día exacto en el que lo hará.
Esta semilibertad no se trata de un tercer grado, sino de una fórmula intermedia dirigida a «la preparación» para la salida de prisión que se concede cuando el cumplimiento de la condena está ya muy avanzado.
Permite a los internos salir de prisión de lunes a viernes y volver a la cárcel solo para dormir durante estos días.
Para su concesión el interno debe entregar un «plan de ejecución», en el que se acredite que va a trabajar o a llevar a cabo labores de voluntariado, con sus horarios correspondientes.
Ahora la Fiscalía de la Audiencia Nacional deberá emitir un informe, que no es vinculante, y la decisión final de la confirmación de este régimen la deberá adoptar el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, han aclarado las fuentes.
El mismo régimen de semilibertad en aplicación de dicho artículo fue concedido también recientemente, en febrero, al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, Txeroki, lo que provocó las críticas de varias asociaciones de víctimas del terrorismo.
Soledad Iparraguirre nació en Eskoriatza (Gipuzkoa) en 1961. En octubre de 2004 fue detenida en Francia junto a al jefe del aparato político de ETA, Mikel Albisu, Antza, en una casa de Salis-de-Béarn en la que ambos vivían desde hacía años junto a su hijo. En el momento de su detención Soledad Iparraguirre era supuestamente la encargada de dirigir el aparto de extorsión de la banda terrorista.
Tras su detención Iparraguirre fue procesada por la juez antiterrorista Laurence Le Vert por un delito de dirección u organización de banda terrorista y el 17 de diciembre de 2010 fue condenada junto a su pareja, Mikel Albisu, a 20 años de cárcel por el Tribunal de lo Criminal de París.
Reclamada desde 2004 por la justicia española por delitos de pertenencia a banda armada y por su presunta participación directa en numerosos atentados cuando formaba parte del «comando Araba», Francia la entregó el 4 de septiembre de 2019 para responder por varios atentados.
En su primer juicio en España tras ser entregada por las autoridades francesas, en 2020, fue condenada a una pena de 122 años de prisión por el asesinato del comandante del Ejército Luciano Cortizo en diciembre de 1995 en León.
Su segunda causa fue como cooperadora necesaria en un atentado con granadas en la Comisaría de Policía Buenavista de Oviedo, en 1997. Aunque la fiscalía pidió 71 años de prisión, en enero de 2021 la Audiencia Nacional la absolvió al considerar que ya había sido condenada en Francia por su pertenencia a la dirección de ETA y por preparar atentados en España estando en el país galo, donde se instalaba la cúpula etarra.
Se sentó por tercera vez en el banquillo en diciembre de 2020. En el juicio se enfrentaba a una petición del fiscal de 488 años de cárcel por su presunta participación en un atentado frustrado contra un dispositivo de la Policía Nacional en el polideportivo de Mendizorroza (Vitoria) en 1985.
Aunque en un principio fue absuelta de ese delito, posteriormente el Tribunal Supremo ordenó repetir el juicio. En la nueva vista fue condenada a 425 años de cárcel por este atentado.
Fue condenada también a 39 años de prisión por el asesinato del cartero de la localidad alavesa de Amurrio Estanislao Galindez el 26 de junio de 1985 y a 46 años de cárcel por la colocación en 1987 de una bomba trampa en la puerta de un bar de Eskoriatza (Gipuzkoa) que finalmente no causó víctimas.
Y además fue condenada a 15 años de prisión en septiembre de 2021 por ordenar el asesinato del rey Juan Carlos durante la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao el 18 de octubre de 1997.
En el año 2018 fue la encargada, junto a Josu Urrutikoetxea Bengoetxea, ‘Josu Ternera’, de poner voz al anuncio de la disolución de la banda terrorista.
España
