<p>La <strong>inteligencia artificial</strong> (IA), con todos sus defectos y virtudes, se cuela por primera vez entre las<strong> diez principales preocupaciones</strong> de las pequeñas, medianas y grandes empresas de España que encaran el nuevo año. De hecho, ha adelantado a los riesgos tradicionales como el cambio climático o la inestabilidad política hasta ser <strong>el quinto reto a abordar en 2026</strong>, compitiendo en la misma proporción (el 22% de las empresas la consideran una prioridad) con el miedo ante<strong> cambios legislativos o regulatorios</strong> como aranceles o nuevas directivas.</p>
La ciberseguridad repite como principal temor de las compañías que ahora incluyen en sus retos para 2026 los apagones en infraestructuras críticas
La inteligencia artificial (IA), con todos sus defectos y virtudes, se cuela por primera vez entre las diez principales preocupaciones de las pequeñas, medianas y grandes empresas de España que encaran el nuevo año. De hecho, ha adelantado a los riesgos tradicionales como el cambio climático o la inestabilidad política hasta ser el quinto reto a abordar en 2026, compitiendo en la misma proporción (el 22% de las empresas la consideran una prioridad) con el miedo ante cambios legislativos o regulatorios como aranceles o nuevas directivas.
Los datos pertenecen a la última y decimocuarta edición del Barómetro anual de Riesgos de Allianz Commercial a la que ha tenido acceso EL MUNDO. La filial del Grupo Allianz analiza las opiniones sobre los retos de 2026 de 3.338 expertos en gestión de riesgos de empresas presentes en 97 países, y en 23 sectores, durante los últimos meses de 2025.
En el caso de España, para el 22% de los encuestados el principal temor es la IA; a nivel global, este un dolor de cabeza para el 32% de compañías de todos los sectores. Y en esa misma escala da un salto del décimo puesto al segundo en solo un ejercicio, en la medida que los encuestados la definen como «una compleja fuente de riesgos operativos, legales y reputacionales«. Aunque salen en su defensa el 44% expertos, que considera que la IA aporta más beneficios que inconvenientes frente al 19% que opina todo lo contrario.
Y es que, tras un año en el que la IA ha acaparado grandes titulares, su rápido desarrollo y evolución asusta. Sobre todo, porque exige a las empresas evolucionar y adaptarse a la misma velocidad, tanto en la operatividad como en responsabilidades, según explica Agustín de la Cuerda, Director General de Allianz Commercial en Iberia. «La adopción avanza más rápido que la gobernanza, la regulación y la preparación de la fuerza laboral», subraya por su parte Ludovic Subran, Economista Jefe de la firma aseguradora.
Y en resumen, la IA reconstruye el ya de por sí complejo mundo asegurador, porque a medida que se integra en las operaciones, surgen más responsabilidades y riesgos derivados de su uso para cubrir.
Con todo, en España la IA se queda con el quinto puesto de los diez principales temores. De forma intrínsecamente relacionada, «el riesgo más vital para las empresas del país» es la ciberseguridad, una prioridad para el 48% de las empresas tras los distintos casos de robo de datos que sufrieron el pasado año firmas como Mango o Iberia, o distintos organismos públicos.
Continúan el ranking, cayendo hasta la segunda y tercera posición respecto a 2025, las preocupaciones por catástrofes naturales (31%) e incendios (27%), una herencia de los recientes episodios de danas y fuegos de los últimos meses, y que fue la principal preocupación con la que las empresas encararon 2025.
Un problema esencial para cualquier empresa, como es la interrupción del negocio, y que en Allianz enfocan desde las alteraciones en la cadena de suministro, cae hasta la cuarta posición (25%). Le sigue, como sexta problemática, el cambio climático (que es una prioridad para el 16% de las compañías).
En octava posición se sitúa la segunda novedad en la lista de preocupaciones de las empresas a la hora de encarar 2026: los apagones en infraestructuras críticas son el principal temor para el 15% de los encuestados tras el apagón del pasado abril, y por delante de la inestabilidad política o la violencia.
Y la crisis energética, una cuestión prioritaria para el 10% de las empresas, cierra la lista de los diez principales miedos empresariales, que deja fuera de esta lista aspectos tan tangibles como el fraude o el robo. Cabe destacar que en este sentido, ahora la cuestión se orienta más hacia datos e información sensible, y con la IA, estos últimos riesgos han evolucionado y conducen, de nuevo, a la preocupación por la ciberseguridad.
La tecnología es el dolor de cabeza de las empresas a escala global. La ciberseguridad lleva cinco años en el podio del Barómetro de Allianz, siendo la prioridad para el 42% de las empresas, cuando hace una década se encontraba en octava posición. A la par que este hecho, en el informe se destaca que es la principal preocupación en todos los sectores analizados.
Por otro lado, los distintos conflictos internacionales que tensionan la situación del comercio internacional y que se materializan en la interrupción del negocio (con el corte de los suministros) caen hasta la tercera posición, siendo una prioridad para el 29% de las compañías mundiales. Y la escalada de violencia interna (como lo es el terrorismo) es el prinicipal temor para el 15% de las compañías, lo que la eleva hasta la séptima posición, su nivel más elevado en la historia del Barómetro. Los encuestados lo califican como el «cisne negro» más probable de los próximos cinco años.
Muy sensible a las tensiones comerciales y tras un año de vaivenes, el 26% de la muestra empresarial internacional se teme los cambios regulatorios y legislativos que el año 2026 traiga consigo, manteniendo la cuarta posición del ranking. Una palabra destacada en la encuesta: aranceles. Preocupan más, incluso, que aspectos macroeconómicos como la inflación o las políticas monetarias, que caen en la lista de preocupaciones hasta el octavo puesto (es una prioridad para el 14% de las firmas). Y la evolución de los mercados donde desarrollan su actividad es el miedo del 13% de las firmas, lo que la deja en décima y última posición. Aquí, los encuestados precisamente manifiestan su temor al estallido de una burbuja de la IA que afecte a su sector en 2026.
El estudio destaca, en este último aspecto, que la complejidad para evaluar el riesgo macroeconómico se basa en prever cómo se desarrollarán los distintos motores de crecimiento en una situación de mayor incertidumbre política y geopolítica, donde en 2026 se añade el resurgimiento de políticas industriales en distintos países, además de los factores habituales, como los elevados niveles de deuda.
Las catástrofes naturales no se olvidan, pero ya no son tan prioritarias, y caen hasta el quinto puesto (21%), seguidas del cambio climático que desciende hasta el sexto (19%).
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