España se ha convertido en marzo en la primera gran economía de la Unión Europea con más inflación y en el octavo país de los 27 que integran la UE con una mayor alza de los precios en términos interanuales, al haber crecido su índice de precios del 2,5% al 3,4% en términos armonizados, frente a una inflación de la UE que ha pasado del 2,1% al 2,8%, según ha publicado este jueves Eurostat.
España es el octavo país de la UE con más inflación, un 3,4%, y el primero entre las grandes economías del euro
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España se ha convertido en marzo en la primera gran economía de la Unión Europea con más inflación y en el octavo país de los 27 que integran la UE con una mayor alza de los precios en términos interanuales, al haber crecido su índice de precios del 2,5% al 3,4% en términos armonizados, frente a una inflación de la UE que ha pasado del 2,1% al 2,8%, según ha publicado este jueves Eurostat.
Estos datos denotan que mientras en España el índice de precios ha crecido nueve décimas, en la UE lo ha hecho en siete, lo que amplia el diferencial desfavorable para nuestro país y lo sitúa como el primero de las cinco grandes economías del continente con más inflación. En Alemania se sitúa en el 2,8%; en Francia, en el 2%; en Italia, en el 1,6%, y en Países Bajos, en el 2,6%.
Sólo hay siete países con una inflación superior a la española: Rumanía, récord absoluto con un 9%; Croacia (4,6%), Lituania (4,4%), Luxemburgo (3,8%); Eslovaquia (3,7%), Irlanda (3,6%) y Estonia (3,5%).
El impacto de la guerra en Irán en la economía global, que se ha trasladado en primer lugar por medio del precio de los carburantes tras el encarecimiento global del petróleo y el gas, ha provocado que la inflación en la UE supere la que tenía hace un año. Las tasas más bajas se registraron en marzo en Dinamarca (1%), República Checa, Chipre y Suecia (1,5%).
La inflación subyacente -que no tiene en cuenta los productos energéticos ni los alimentos frescos- descendió del 2,3% al 2,2% el mes pasado, lo que demuestra que son precisamente esos elementos de la cesta de consumo los que tiran de los precios.
Los alimentos, alcohol y tabaco fueron en marzo en la UE un 2,4% más caros que hace un año -frente al 2,5% de febrero-, pero la energía, que en febrero había sido un 3,1% más barata que en el mismo mes del año anterior, se encareció un 5,1% en marzo de 2026 frente a marzo de 2025.
Los servicios, no obstante, siguieron mostrando una inflación enquistada en el 3,2% y contribuyeron al índice general con 1,5 puntos de los 2,8.
A diferencia de lo que ocurrió en la crisis de precios posterior a la guerra de Ucrania, en esta ocasión España tiene una posición más desfavorable en cuanto a la evolución de los precios, debido a diversos factores como el tirón de la demanda interna (el consumo, sobre todo) en el país; a la presión de los costes laborales o al ‘modo antiapagón’ en el que está funcionando el país desde el 28 de abril del año pasado, lo que encarece la factura energética de las familias.
Esta brecha de inflación con la UE redunda en una menor competitividad de la economía española, lo que entre otras cosas puede acabar influyendo en las exportaciones.
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