La aversión hacia lo que está ocurriendo en Estados Unidos con el ICE (Immigration and Customs Enforcement), el controvertido Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, que ha matado ya a dos manifestantes en Minneapolis, ha estallado de forma inesperada en Italia. Según reveló el diario Il Fatto Quotidiano el pasado sábado, agentes de este cuerpo policial estarán en Italia durante los próximos Juegos Olímpicos de Invierno que empiezan el 6 de febrero en Milán y Cortina d’Ampezzo, para realizar labores de seguridad dentro de la delegación deportiva estadounidense. No es la primera vez y ha sucedido en más eventos de este tipo, pero las connotaciones políticas de este cuerpo policial han cambiado y su presencia en Italia ha desencadenado en pocos días una encendida polémica.
El alcalde de Milán denuncia la presencia del polémico cuerpo de seguridad en la delegación de EE UU: “Es una milicia que mata, no son bienvenidos”
La aversión hacia lo que está ocurriendo en Estados Unidos con el ICE (Immigration and Customs Enforcement), el controvertido Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, que ha matado ya a dos manifestantes en Minneapolis, ha estallado de forma inesperada en Italia. Según reveló el diario Il Fatto Quotidiano el pasado sábado, agentes de este cuerpo policial estarán en Italia durante los próximos Juegos Olímpicos de Invierno que empiezan el 6 de febrero en Milán y Cortina d’Ampezzo, para realizar labores de seguridad dentro de la delegación deportiva estadounidense. No es la primera vez y ha sucedido en más eventos de este tipo, pero las connotaciones políticas de este cuerpo policial han cambiado y su presencia en Italia ha desencadenado en pocos días una encendida polémica.
Ha contribuido a la polémica el hecho de que haya pillado por sorpresa al Gobierno de Giorgia Meloni, consciente de la impopularidad en Italia de las políticas de Donald Trump, cuando es ella misma su principal aliada en Europa, y es cada vez más criticada por su rutinaria aquiescencia con el magnate.
El Ejecutivo italiano primero negó la llegada del ICE, luego dijo que si así fuera tampoco pasaría nada y al final ha visto cómo este martes la propia agencia federal lo ha admitido en una nota oficial: “En los Juegos Olímpicos el Homeland Security Investigations (HSI) del ICE apoyará el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado americano, así como al país anfitrión, en la valoración y mitigación de riesgos ligados a la criminalidad transnacional”.
“Obviamente, el ICE no desempeña operaciones de control de inmigración en países extranjeros”, ha explicado la vicesecretaria del HSI, Tricia McLaughlin, que ha subrayado que todas las cuestiones de seguridad “quedan bajo autoridad italiana”. Es decir, se ha apresurado a aclarar que no se dedicará a lo que se dedica en EE UU en sus violentas intervenciones.
Fuentes de la diplomacia estadounidense han señalado a la prensa italiana que los agentes ni siquiera irían vestidos como lo hacen en su país estos días, sino con chaqueta y corbata, como el resto de los miembros del servicio diplomático. Entre sus tareas también estaría la protección de las autoridades de este país que acudan a Italia a los actos de los juegos, como el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Sin embargo, la mera presencia del ICE en suelo italiano en este momento no es un detalle menor para la oposición, y el alcalde de Milán, Beppe Sala, del Partido Demócrata (PD, centro-izquierda) tuvo palabras muy duras el lunes: “Yo no querría que este cuerpo de policía viniera a Milán. El ICE es un cuerpo de policía que actúa en la total ilegalidad, que mata (…). Quiere decir entrar en la casa de los ciudadanos sin ningún mandato, el mandato se lo firman ellos. Por eso son totalmente incompatibles con nuestras modalidades para gestionar la seguridad”.
Este martes, al confirmarse la llegada del ICE, ha vuelto a la carga: “Yo, como italiano, antes incluso que como ciudadano milanés, no me siento tutelado por Piantedosi (ministro del Interior). Esta es una milicia que mata (…), está claro que no son bienvenidos en Milán. Me pregunto si podremos decir al menos una vez a Trump un no. Los agentes del ICE no deben venir a Italia porque no están alineados con nuestro modo democrático de garantizar la seguridad”. El PD ya ha presentado una pregunta al Gobierno en el Senado ante lo que considera “una provocación” e incluso el partido de centro Azione ha emprendido una recogida de firmas contra la admisión del ICE en Italia.
“Asesinos armados hasta los dientes”
El líder del partido de coalición de izquierda y verdes, AVS, Nicola Fratoianni, ha sido igual de drástico: “Los escuadrones de Trump no deben poner un pie en Italia. No podemos permitir a asesinos armados hasta los dientes, que han amenazado incluso a periodistas italianos, actuar como fuerzas del orden en territorio italiano”.
La referencia a la prensa italiana se debe a un incidente de un equipo de la televisión pública RAI con una patrulla de ICE en Minneapolis, ocurrido este domingo. Un agente les abordó en su coche mientras grababan y les amenazó con romperles la ventanilla del vehículo y sacarles a rastras.
Para el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, se trata de una polémica “basada sobre la nada”. “Los americanos aún no nos han comunicado la lista de presencias de quién estará en los juegos, pero cualquiera que sea, el ICE no operará nunca en territorio italiano como tal”, insistió en la tarde del lunes. “Las delegaciones extranjeras eligen, dentro de su ordenamiento, a quién dirigirse para la seguridad, no veo dónde está el problema”, había dicho el sábado.
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