<p>Tener las mayores reservas mundiales de petróleo no sirve de mucho si no se tienen los medios para extraer ese crudo, o si hacerlo es extremadamente caro. Esos dos elementos explican que los ocho países de la <strong>OPEP+</strong> que acordaron el pasado mes de noviembre congelar hasta marzo su producción para tratar de poner un ‘suelo’ en el precio del crudo no hayan cambiado hoy su parecer a pesar del aparente cambio de liderazgo político (aunque está por ver si también lo es de régimen) en Venezuela.</p>
El bloqueo estadounidense y la caída de las exportaciones venezolanas no alteran la estrategia del cartel petrolero
Tener las mayores reservas mundiales de petróleo no sirve de mucho si no se tienen los medios para extraer ese crudo, o si hacerlo es extremadamente caro. Esos dos elementos explican que los ocho países de la OPEP+ que acordaron el pasado mes de noviembre congelar hasta marzo su producción para tratar de poner un ‘suelo’ en el precio del crudo no hayan cambiado hoy su parecer a pesar del aparente cambio de liderazgo político (aunque está por ver si también lo es de régimen) en Venezuela.
En realidad, el petróleo venezolano empezó a desaparecer del mercado en octubre, cuando Estados Unidos comenzó su despliegue militar en la región. Así es cómo las exportaciones de ese país a China que, tras una serie de movimientos del Gobierno de Donald Trump en la primera mitad del año era prácticamente su único comprador, cayeron de aproximadamente de 700.000 barriles diarios a menos de 600.000.
El 16 de diciembre, Estados Unidos impuso su bloqueo naval total a Venezuela, lo que implícitamente significaba que Caracas no podía vender crudo a ningún país, con la excepción de los aproximadamente 150.000 barriles diarios que le da a la petrolera estadounidense Chevron en concepto de restitución en especie de deudas. Así pues, la exportación de petróleo de ese país prácticamente lleva tres semanas reducida a cero. Donald Trump ha dicho que por el momento el bloqueo se mantiene, de manera que no hay cambios.
Entre los ocho países que acordaron frenar el aumento de su producción están el segundo y tercer productor del mundo, que, además, son los dos mayores exportadores, Arabia Saudí (6,2 millones de barriles diarios en los once primeros meses de 2025) y Rusia (5 millones). El comunicado de prensa final de la reunión no es significativo por cuanto en su título cita como causas para no aumentar la producción «la estabilidad del mercado causada por la ausencia de cambios en las previsiones para la economía mundial, y la ‘buena salud’ de los fundamentales. Tal y como se refleja en los bajos inventarios».
En realidad, los inventarios mundiales están subiendo, lo que indica que los precios seguirán relativamente bajos, en torno a los 60 dólares el barril. Al hablar de «bajos inventarios» la OPEP+ se está refiriendo al petróleo con fines comerciales almacenado en los países industrializados de la OCDE. Pero ésa es solo una fracción de los ‘stocks’ de crudo mundiales, que incluyen, también, los de las economías emergentes y en desarrollo, las reservas estratégicas, y el petróleo y derivados en barcos.
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