<p>La <strong>recaudación tributaria</strong> creció un 10,4% en 2025 hasta un total de 325.356 millones de euros, un nivel de ingresos por impuestos récord en la historia de la Agencia Tributaria pero que no fue suficiente para asumir el nivel de gasto público, de ahí que el ejercicio cerró con un <strong>déficit público del 2,18% del PIB</strong>, siete décimas menos que en 2024 pero un agujero equivalente a 36.780 millones de euros, según los datos publicados este martes por el Ministerio de Hacienda.</p>
La deuda pública terminó el año en el 100,7 % del PIB, el nivel más bajo desde la pandemia
La recaudación tributaria creció un 10,4% en 2025 hasta un total de 325.356 millones de euros, un nivel de ingresos por impuestos récord en la historia de la Agencia Tributaria pero que no fue suficiente para asumir el nivel de gasto público, de ahí que el ejercicio cerró con un déficit público del 2,18% del PIB, siete décimas menos que en 2024 pero un agujero equivalente a 36.780 millones de euros, según los datos publicados este martes por el Ministerio de Hacienda.
La evolución de los ingresos tributarios «es resultado de un alza del PIB del 2,8% en 2025, duplicando la media de la zona euro, y también de unas cifras de empleo récord que alcanzan los 22,5 millones de ocupados según la última EPA. De hecho, España aportó el 41% del empleo creado en la Unión Europea en 2025. Por su parte, la inflación apenas tuvo impacto en el crecimiento de los ingresos, ya que del alza del 10,4% de los recursos impositivos apenas puede atribuirse 1,3 puntos a la inflación. Asimismo, cabe recordar que el Gobierno en 2025 volvió a rebajar el IRPF a las rentas medias y bajas al exonerar de tributación a los perceptores del SMI», ha querido resaltar el Ministerio que lidera ahora Arcadi España.
El dinamismo de ingresos no ha sido suficiente para cubrir los gastos, de ahí que el desfase presupuestario haya sido del 2,2% del PIB, lo que supone una reducción de 8.811 millones de euros frente a 2024, es decir, un 19,3% menos interanual. Eso le ha permitido a España cumplir con el objetivo de déficit comprometido con la Comisión Europea en 2025, que se situaba en el 2,5%, mejorando por sexto año consecutivo lo pactado.
«El dato de cierre del 2,18% es el más bajo desde el estallido de la crisis financiera en 2008, por lo que España registró el año pasado el déficit más bajo en 18 años, lo que refleja el avance en el saneamiento de las cuentas públicas logrado, además, sin aplicar recortes», ha presumido el Ministerio.
Si no se tiene en cuenta el gasto asociado a los intereses de la deuda, entonces España registró el año pasado un superávit primario de 3.534 millones de euros, equivalente al 0,21% del PIB, algo que no ocurría desde 2007.
La Seguridad Social ha necesitado transferencias del Estado por 52.990 millones de euros, un 10,1% más
Dado que las reglas fiscales europeas permiten excluir el gasto destinado a catástrofes extraordinarias, no se computa en ese 2,2% el desembolso asociado a las ayudas para paliar el impacto de la Dana. Si se incluyeran, el déficit ascendería al 2,39% del PIB, con lo que también se mejoraría el compromiso del 2,5% alcanzado con la Comisión Europea. En total, el impacto en déficit de las medidas de la Dana asciende a 3.550 millones de euros, que se distribuyen por administraciones de la siguiente manera: 1.849 millones se imputan a la Administración Central; 1.551 millones a las Comunidades Autónomas -básicamente a la Comunidad Valenciana-; 120 millones a las Entidades Locales; y 30 millones a la Seguridad Social.
El Gobierno achaca al buen comportamiento de la economía y del empleo y a los resultados empresariales el incremento de la recaudación tributaria de este año, mientras que resta importancia al impacto de la inflación, en respuesta a la crítica constante que le hace la oposición por no haber deflactado el IRPF.
Si se analizan los datos por figuras tributarias, los ingresos por IRPF en 2025 se elevaron un 10,1%, hasta los 142.466 millones de euros, debido al «dinamismo del mercado laboral, como refleja el aumento del 8,7% de los ingresos por retenciones del trabajo y actividades económicas»
Por su parte, el Impuesto sobre Sociedades se incrementó un 8,1% hasta los 42.266 millones. Un aumento vinculado a los mayores beneficios empresariales, como muestran la subida un 6% de los pagos fraccionados, según Hacienda.
El IVA se elevó un 9,9% hasta los 99.532 millones de euros, por «el buen comportamiento del consumo», mientras que los Impuestos Especiales aumentaron su recaudación un 4,3%, hasta los 23.083 millones. El Impuesto a las Transacciones Financieras alcanzó los 339 millones, con un incremento del 36,5% en un año con el Ibex en máximos.
Como ha ocurrido en años anteriores, el Estado absorbió todo el déficit público, gracias a las transferencias que hizo a otras administaciones como las comunidades autónomas o la Seguridad Social.
De esta manera, el desfase presupuestario de la Administración Central fue del 1,86% del PIB, frente al 2,6% del año anterior -sin tener en cuenta las medidas de la Dana-; las comunidades cerraron con un déficit del 0,3%, frente al 0,18% del ejercicio anterior; las Entidades Locales mantienen un comportamiento muy positivo y cerraron con un superávit del 0,3%, algo inferior al 0,4% del año anterior; mientras que la Seguridad Social también siguió mejorando y cerró con un déficit de 0,33%, frente al 0,52% del año anterior.
«Se trata del nivel más bajo desde 2011 y una reducción de 1,3 puntos porcentuales respecto a 2016, cuando se alcanzó el mayor déficit del sistema (1,7% del PIB)», presumió el Ministerio de Seguridad Social. En 2025, los ingresos por cotizaciones sociales aumentaron un 6,9% interanual, en el marco del despliegue de la reforma de las pensiones, alcanzando los 176.918 millones de euros (11.341 millones más que el año anterior). Esta cifra representa un 10,5% respecto al PIB.
Pese al aumento de los ingresos por cotizaciones, la Seguridad Social ha necesitado transferencias del Estado para poder asumir sus compromisos, por ejemplo el pago de las pensiones. En total, en 2025 ha recibido transferencias por 52.990 millones de euros, un 10,1% más. La partida más significativa corresponde a las transferencias recibidas del Estado y Organismos Autónomos que suma un total de 47.815 millones (un 11,0% más).
«En particular, el incremento tiene su origen, fundamentalmente, en una mayor percepción de fondos para garantizar el cumplimiento de la Recomendación Primera del Pacto de Toledo (2.372 millones de euros más), para financiar el Ingreso mínimo vital (1.224 millones de euros más) y para financiar los complementos por mínimos de pensiones (804 millones de euros más)», explican.
De no ser por estos ingresos extraordinarios, el déficit de esta administración sería muy superior.
La deuda pública española se sitúo en 1.698.225 millones al cierre de 2025, lo que deja la ratio sobre el PIB en el 100,7%, un punto menos que en el mismo periodo del año anterior y el nivel más bajo desde 2020.
Según los datos publicados este mismo martes por el Banco de España, aunque la deuda ha bajado en términos relativos respecto al PIB (la forma más adecuada de medirla), en términos absolutos ha subido en 77.652 millones, dejando así la cifra más alta de la serie para un cierre de año.
La cifra cumple con el objetivo del plan fiscal que era del 101,4% del PIB.
Por sectores, la Administración Central acumulaba al cierre de 2025 una deuda de 1,56 billones de euros, un 92,6% del PIB (73.245 millones más); las comunidades autónomas incrementaron su deuda en 5.698 millones, hasta los 341.642 millones, el 20,2% del PIB; las corporaciones locales redujeron su deuda en 2.126 millones, hasta los 20.729 millones, un 1,2% del PIB; mientras que la Seguridad Social subió su endeudamiento en 10.006 millones frente al cierre de 2024, hasta los 136.179 millones de euros, un 8,1% del PIB.
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