<p>Estados Unidos nunca ha escondido su obsesión con las monarquías y la aristocracia europea. Suele señalarse a la familia Kennedy como la única que pudo acercarse a esos dos conceptos. Ahora, con los Kennedy desintegrados como entidad y <strong>el ideario de los Estados Unidos en trayecto hacia quién sabe qué</strong>, se estrena en Disney+ <i>Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette</i>. Un título muy largo que podríamos resumir como «lo de John John». El final de los Kennedy aspiracionales y endiosados. Una nueva pérdida de la inocencia del país enlazada con el asesinato de John Fitzgerald Kennedy el 22 de noviembre de 1963. 35 años después, su hijo moría en un accidente de avión. Él mismo pilotaba el avión. Y con él murieron su esposa, Carolyn Bessette y Lauren, la hermana de ésta.</p>
Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette abre puertas interesantes que se quedan sin cruzar
Estados Unidos nunca ha escondido su obsesión con las monarquías y la aristocracia europea. Suele señalarse a la familia Kennedy como la única que pudo acercarse a esos dos conceptos. Ahora, con los Kennedy desintegrados como entidad y el ideario de los Estados Unidos en trayecto hacia quién sabe qué, se estrena en Disney+ Love Story: John F. Kennedy Jr. & Carolyn Bessette. Un título muy largo que podríamos resumir como «lo de John John». El final de los Kennedy aspiracionales y endiosados. Una nueva pérdida de la inocencia del país enlazada con el asesinato de John Fitzgerald Kennedy el 22 de noviembre de 1963. 35 años después, su hijo moría en un accidente de avión. Él mismo pilotaba el avión. Y con él murieron su esposa, Carolyn Bessette y Lauren, la hermana de ésta.
Con Lauren, Carolyn y John John despegando en la avioneta maldita un día de verano de 1999 comienza Love Story. Luego retrocede siete años atrás, al momento en el que un periódico neoyorquino puso en portada al hijo del presidente Kennedy, de 31 años, con un titular que pasaría a la historia de la cultura pop: The hunk flunks. El cachas catea. Se refería el diario al segundo suspenso de John John en el examen de acceso a la abogacía. Mofa y escarnio del cachorro Kennedy, del que toda Estados Unidos sabía que era socio de varios gimnasios a la vez, que se enrollaba con estrellas del calibre de Madonna o Sarah Jessica Parker y que lo tenía todo. Era un chico de oro y un chiste, el heredero y una vergüenza, un príncipe y un golfo. Su futura novia y esposa, Carolyn Bessette, medraba entonces como empleada de Calvin Klein. John y Carolyn pertenecían a mundos distintos. Su historia es la primera de la nueva franquicia de series de Ryan Murphy. Tras American Horror Story y American Crime Story, llega Love Story. Murphy, esta vez con Connor Hines como showrunner, sigue contando un país a través de sus mitos y obsesiones.
Lo mejor de Love Story son sus protagonistas, el absolutamente desconocido Paul Anthony Kelly y una ascendida a protagonista Sarah Pidgeon. Kelly y Pidgeon son unos perfectos John John y Carolyn. Él tiene apostura de perro de raza (esto es, tan bien criado como sospechosamente consanguíneo) y ella da perfectamente como neoyorquina avispada y ambiciosa. Connor Hines, eso sí, esquiva pronto el tropo de la cazafortunas y, en su fabulación sobre el cortejo de la pareja, construye una trama romántica verosímil y sexy. Menos creíbles son los retratos de Jacqueline Kennedy Onassis (Naomi Watts) y, sobre todo, de Daryl Hannah. La entonces novia de John John es interpretada, con mucho talento pero también mucha lejanía de lo que era y representaba Hannah entonces, por Dree Hemingway. La tensión entre la suegra socialite y la nuera estrella de cine es uno de los elementos más interesantes de la leyenda de
John John. Love Story lo desaprovecha, o quizá se vea obligada a hacerlo, pues su misión es, como su título indica, contar una historia de amor. Y participar de esa creación colectiva que es el mito de la pareja formada por el aspirante a todo y su chica. Hoy ambos son más recordados por su estilo vistiendo (estilazo, indiscutiblemente) que por nada más. Su serie consigue que sí veamos algo más en su leyenda. Pero no es lo que más nos apetecería ver. O lo que no queremos ver pero quizá deberíamos. Love Story: John F. Kennedy Jr & Carolyn Bessette abre puertas interesantísimas que después no franquea. No catea, pero tampoco merece ningún trono.
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