<p>El 21 de noviembre de 2023, a <strong>Raquel Sánchez </strong>se le saltaron las lágrimas. Llevaba dos años y cuatro meses de ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana de España, y ese día partía su cartera en dos. Una mitad se la cedió a <strong>Isabel Rodríguez</strong>, hasta entonces ministra portavoz, que estrenaba ministerio de nueva creación, el de Vivienda. La otra mitad, la parte mollar y la que maneja el mayor presupuesto del Gobierno, quedaba en manos de <strong>Óscar Puente</strong>, un diputado que hasta ese junio había sido alcalde de Valladolid.</p>
El ministro ha gestionado el deterioro paulatino y colapso de la red en paralelo a los escándalos internos, que han acabado con un ex ministro en la cárcel y varios muy altos cargos imputados
El 21 de noviembre de 2023, a Raquel Sánchez se le saltaron las lágrimas. Llevaba dos años y cuatro meses de ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana de España, y ese día partía su cartera en dos. Una mitad se la cedió a Isabel Rodríguez, hasta entonces ministra portavoz, que estrenaba ministerio de nueva creación, el de Vivienda. La otra mitad, la parte mollar y la que maneja el mayor presupuesto del Gobierno, quedaba en manos de Óscar Puente, un diputado que hasta ese junio había sido alcalde de Valladolid.
«Cuando uno llega a un sitio y ve que el que cede el testigo lo hace con lágrimas en los ojos, si le quedaba alguna duda de que aquí se es feliz, la despeja por completo. Es evidente que Raquel ha sido feliz aquí, en este ministerio. Y es a lo primero que aspiro: si yo soy feliz aquí, estoy convencido de que conseguiré hacer felices a los que aquí trabajan y a los ciudadanos, que se van a beneficiar de las políticas que desde este ministerio se desarrollan», dejó claro.
Las palabras de Puente aquella mañana de noviembre fueron las de un hombre feliz, pero en cuanto terminó el acto protocolario, cuando se fueron los invitados, empezó a materializar de forma inmediata su mandato. Tenía por delante un reto mayúsculo, debía poner orden y dejar bajo control un ministerio cada vez más cuestionado. «Estoy aquí para hacer, no para estar», anunció.
Raquel Sánchez salía del Ejecutivo -apenas un mes después se conoció su nuevo destino al frente de Paradores- tras haber tomado el relevo de José Luis Ábalos, cesado sin explicación por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dentro de una remodelación del gabinete en julio de 2021. El día de la toma de posesión de Puente, la situación legal de Ábalos, hoy en prisión preventiva en Soto del Real, todavía era aparentemente la de un diputado más. Ya le perseguía, sin embargo, un halo de sospechas. La Fiscalía Anticorrupción había presentado una querella contra Koldo García -su asesor en el ministerio y consejero de Renfe Mercancías- y otras siete personas en septiembre. El nombre de Ábalos todavía no estaba en esa lista. La causa, bajo secreto de sumario, no derivó en las primeras detenciones hasta febrero de 2024.
Puente no dejó pasar ni una semana para ponerse manos a la obra. Remodeló rápidamente algunos de los puestos clave del ministerio y de los entes de él dependientes. En la secretaria de Estado colocó al ex alcalde de Irún, José Antonio Santano, hombre fuerte del PSE, tras el paso de David Lucas a la secretaría de Estado de Vivienda; reformó también la secretaría general de Transportes, hasta entonces en manos de María José Rallo, dividiéndola en dos: un área de Transporte Terrestre y otro para el Aéreo y el Marítimo; y cesó fulminantemente a los responsables de la dirección general de transporte por Carretera y la de Marina Mercante.
Dejó a Raül Blanco al frente de Renfe, ex secretario de Estado de Industria con Reyes Maroto, que había asumido el mando con vocación transformadora, para profesionalizar el operador, tras la salida en febrero de 2023 de Isaías Taboas, y cuya relación con Puente se iría deteriorando, tensando, hasta romperse definitivamente a principios de 2025.
A lo que no renunció Puente nada más llegar fue a darle la vuelta a la estratégica dirección de Adif: el ingeniero Ángel Contreras, hasta entonces responsable del área de mantenimiento del gestor, asumió la presidencia. Era el tercer relevo al frente de Adif en menos de dos años, tras María Luisa Domínguez, quien sustituyó a Isabel Pardo de Vera, cuando esta fue nombrada secretaria de Estado.
Más allá del juego político o de su rol de agitador en redes, no sería justo decir que Óscar Puente asumió una silla fácil en lo que al trabajo real del ministerio se refiere. Aún resonaba el escándalo del Fevemocho, que estalló en febrero de ese mismo 2023, cuando se descubrió que 31 trenes encargados a CAF para renovar la flota de Feve y Cercanías de Cantabria y Asturias no cabían por los túneles. El ridículo en un contrato original de 258 millones de euros (revisiones posteriores incrementaron ese coste en 23,4 millones) provocó las salidas de Isaías Táboas de Renfe y la de Pardo de Vera. Ella era número dos del Ministerio, pero la firma del contrato con CAF se produjo durante su etapa al frente de Adif. Él está hoy al frente de Infraestructures de la Generalitat de Catalunya (Infraestructures.cat), la empresa pública encargada de proyectar y construir las infraestructuras del Gobierno catalán. Y ella se incorporó en marzo de 2025 a ACS como asesora de digitalización, pero en abril acabó su relación laboral, antes pasó por el consejo de administración de Revenga Ingenieros, y actualmente está investigada por la Audiencia Nacional dentro del llamado caso Koldo.
Otra crisis de ese mismo año desordenaba la mesa de trabajo de Puente cuando asumió el cargo. Los robos de cobre estaban siendo cada vez más frecuentes y nocivos para la red, afectando seriamente al tráfico y a su seguridad. En mayo de 2023 se había producido un robo de cable masivo en Cataluña, provocando el primer gran parón de Rodalies tras la pandemia, evidenciando la vulnerabilidad de la infraestructura ante el sabotaje y la falta de vigilancia.
Su primera gran crisis le estalló en Madrid, en diciembre. Tres descarrilamientos casi consecutivos en el túnel de Recoletos bloquearon durante días el núcleo de Cercanías de la capital. El malestar de los usuarios se hizo más que patente. El nuevo ministro atribuyó los fallos «a la falta de inversión heredada».
El año 2024 trajo cifras históricas, pero no precisamente para bien. El nivel de incidentes en la red inició una senda ascendente, que multiplicó las quejas de los usuarios, tanto en alta velocidad como en Cercanías o Rodalies. El ministro, sin embargo, negaba la mayor y seguía tomando decisiones para garantizar el control de los puestos clave del ministerio.
Las primeras detenciones de la trama Koldo obligaron a Puente a romper lazos con el pasado del ministerio y a distanciarse de cualquiera de los protagonistas involucrados. Puente anunció una auditoría interna del Ministerio sobre los contratos de mascarillas compradas a la empresa vinculada a Koldo García y destituyó por «pérdida de confianza» al secretario general de Puertos del Estado, Álvaro Sánchez Manzanares, al trascender que tramitó la compra 8 millones de mascarillas con la empresa de la trama. «Yo en el fuego solo pongo la mano por mí», advirtió.
También en marzo, dos personas de confianza de Puente durante su etapa como alcalde de Valladolid se incorporaron al equipo en Madrid, en sendos cargos de nueva creación: Álvaro Fernández Heredia, que asumió la nueva secretaría general de Movilidad Sostenible, y José Alfonso Gálvez, al frente de una nueva dirección general de Estrategias de Movilidad.
Puente guardaba una carta bajo el brazo para calmar las críticas sobre el funcionamiento de la red. En mayo entraron en servicio los nuevos trenes Talgo Avril (S-106), una renovación más que necesaria en una flota cada vez más envejecida. Llegaban con años de retraso (debían estar rodando desde 2021) y en un momento crítico para Talgo, que acababa de ver cómo los húngaros de Ganz-Mavag (Magyar Vagon) solicitaban permiso para lanzar una OPA sobre el 100% de la compañía. Sin embargo, lo que debía ser un hito se acabó convirtiendo en una auténtica pesadilla para el ministro: los nuevos trenes presentaban «problemas de juventud», con averías continuas en rodamientos, software o climatización y dejaron a cientos de pasajeros atrapados en túneles sin luz ni aire. Puente fue muy crítico con la falta de previsión de Talgo.
En ese clima de decepción, el verano de 2024 se asomó con otra pesadilla. Fue el verano negro de la estación de Chamartín. Las obras de ampliación, sumadas a la saturación de los nuevos operadores (Iryo y Ouigo) y a los problemas de los trenes Talgo, provocan retrasos diarios que superan las 3 horas. En paralelo, se registraban 31 incidencias diarias de media en Rodalies.
El 5 de agosto de 2024, un Avlo (S-106) se quedó tirado en un túnel de acceso a la estación de Madrid-Chamartín. Los pasajeros estuvieron más de dos horas sin luz ni aire acondicionado, llegando a romper ventanillas para poder respirar. Ante esto, Puente publicó en sus redes sociales: «El de ayer es el incidente que colma el vaso. Trenes estrenados el 21 de mayo que están dando infinidad de problemas… Renfe exige compensaciones económicas a Talgo por los continuos fallos».
La gestión de Puente de estas crisis fue dura con Talgo, pero no precisamente autocrítica. Ese mismo agosto de 2024 fue cuando pronunció en el Senado sus ya célebre frase para salir del paso: «El tren vive en España el mejor momento de su historia». Lo que sí hizo ese mismo mes el Gobierno fue vetar la OPA de los húngaros sobre Talgo, echando mano del escudo antiopas, alegando «riesgos insalvables para la seguridad nacional y el orden público».
También en agosto hizo público en el Senado el resultado de la auditoría que había encargado tras el escándalo de caso Koldo. Esta admitía que hubo irregularidades y falta de control en la firma de contratos. Tras la auditoría, destituyó a varios altos cargos que seguían en el Ministerio y que estaban señalados en la investigación. Salieron Jesús Manuel Gómez García, hasta entonces subsecretario de Transportes; y Michaux Miranda, director general de gestión de Personas de Adif. «Llevaban meses diciendo que la auditoría iba a ser un apaño para tapar la corrupción y se han encontrado con un informe verdaderamente independiente», expuso Puente ante las críticas del PP cuando comunicó los ceses.
En septiembre se produjo otro movimiento importante. Puente cesó fulminantemente a Ángel Contreras al frente de Adif tras apenas nueve meses en el cargo. Aunque el ministerio desvinculó el cese del caso Koldo, el nombre de Contreras había aparecido en las investigaciones y auditorías internas sobre los contratos de mascarillas. Hoy está siendo investigado. Puente eligió para Adif a Luis Pedro Marco de la Peña, rescatado del Gobierno vasco, quien todavía ocupa el cargo.
2024 fue un año especialmente tenso también entre Puente y la compañía francesa Ouigo, en un contexto de retrasos en el calendario para la entrada de Renfe en Francia (debía estar operando ya durante las Olimpiadas y todavía no ha pasado) tras la liberalización del servicio en España. Puente acusó abiertamente a Ouigo de hacer dumping con los precios, excesivamente bajos, a sus ojos, lesionando así la capacidad de sus rivales Renfe y la italiana Iryo. Ante las acusaciones, Ouigo, participada por el Estado francés, se defendió alegando que no recibe subvenciones y que sus precios beneficiaban a los usuarios. La tensión entre ambas partes fue en aumento y Puente llegó a anunciar acciones legales por parte de Renfe en Bruselas contra Ouigo, sin que hasta ahora haya noticias de que se haya producido.
El año no acabó ahí. El 19 de octubre, un tren sin pasajeros descarriló y volcó en el túnel que une las estaciones de Atocha y la de Chamartín, en Madrid. El servicio de alta velocidad con el corredor del Levante quedó cortado todo el fin de semana y el debate sobre la sobresaturación del túnel «clave» de Madrid se impuso.
Puente no tuvo ni un día de tregua en 2025. En enero, un fallo informático masivo en la flota Avril paralizó el corredor de Galicia y Asturias ya el primer día del año. La pugna entre Renfe y Talgo subió enteros con esta crisis y se apremia al fabricante a compensar con 166 millones por daños y perjuicios a Renfe. En este clima se produce la salida de Raül Blanco de la presidencia de Renfe. Las tensiones entre Blanco y Puente habían ido creciendo en paralelo a las últimas crisis, aunque su salida en febrero se explicó como un «mutuo acuerdo». «No se le puede culpar a él… ni a mí» de los fallos de fabricación de los trenes, dijo Puente.
Para sustituirle, echó mano de uno de esos dos fichajes de su etapa en Valladolid. El hasta entonces secretario de Estado de Movilidad Sostenible, Álvaro Fernández Heredia, asumió las riendas de Renfe, que aún conserva. Puente justificó que se buscaba un perfil más técnico que Blanco y centrado en la operativa del transporte, alguien que haga una «gestión más centrada en el usuario».
En marzo, la rotura de la catenaria en el túnel de entrada a Barcelona-Sants provocó la evacuación de 400 pasajeros en plena oscuridad. El servicio de alta velocidad se vio interrumpido durante unas 12 horas. En septiembre, un apagón general de la red eléctrica de Adif afectó a 250.000 viajeros en un solo día. La red de Cercanías de Madrid registró un 28% más de incidencias que el año anterior debido a infraestructuras obsoletas.
El año transcurre así, con un goteo constante de incidentes, que vuelven a forzar varias veces a Puente a dar explicaciones sobre el estado de la red. En septiembre, en el Congreso, el ministro modula su discurso: si apenas un año antes presumía de la edad de oro del ferrocarril, esta vez pidió a los usuarios acostumbrarse a convivir «al menos dos años» con incidencias constantes.
Sin que haya terminado el primer mes del año, este ha sido ya el más trágico de la historia reciente en España desde el accidente en la curva de Angrois (Santiago de Compostela) en 2013 en el que murieron 80 personas. Ya antes de la tragedia de Adamuz, en los primeros días del año, se descubrieron fisuras en los bogies (ejes) de los nuevos trenes S-106. Adif y Renfe se vieron obligados a retirar gran parte de la flota «moderna» de la circulación por seguridad.
El domingo 18 de enero a las 19.45 horas se produjo lo que ya todos conocen, el accidente en las inmediaciones de Adamuz, con la colisión de dos trenes de alta velocidad (un Iryo y un Alvia). El siniestro, con 45 muertos y centenares de heridos, tuvo lugar en un tramo renovado de la vía (las obras que costaron 700 millones acabaron en mayo) y el tren Iryo que descarriló en primer lugar había sido revisado apenas cuatro días antes. La vía pasó cuatro controles desde octubre sin que se detectara nada. «Es un accidente muy raro», fue la primera valoración de Puente, la misma noche de la tragedia.
Apenas 50 horas después, el desprendimiento de un muro provoca otro accidente mortal, en Gelida (Barcelona). El caos en Rodalies estalla y los maquinistas convocan una huelga. El ministro advierte de que este tipo de medidas «no aportan» y les insta a reconsiderar su posición. Los ve tocados «en su estado de ánimo» por los accidentes. Transportes y Generalitat consiguen finalmente que la desconvoquen bajo el compromiso de hacer una revisión a fondo de la red, que incluya a personal externo a Adif. Tras retomarse la actividad, el sábado, Renfe paralizó todo el servicio de Rodalies de nuevo tras pedírselo la Generalitat por aparente falta de seguridad ante el temporal.
En paralelo, avanza estos días la investigación sobre lo sucedido en Adamuz. El primer informe oficial de la CIAF, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, dependiente del Gobierno, certifica la existencia de una brecha en la vía previa al paso del primer tren en descarrilar. El Ministerio, que en un principio tacha esta hipótesis de «ridícula» termina admitiéndola como cierta. El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, abre la puerta a su dimisión si la investigación concluye que puede haber alguna responsabilidad en su gestión.
Óscar Puente no lo contempla: «Me siento absolutamente capacitado», zanja. Pedro Sánchez también lo mantiene de momento en su puesto y confía en su función de cortafuegos en esta crisis. «Vamos a responder, como hemos respondido a cualquiera de las crisis que nos hemos enfrentado durante estos últimos ocho años», aseguró el presidente: «con transparencia y asumiendo todas las responsabilidades».
- 5 de diciembre de 2023 / Cercanías Madrid. Descarrilamiento en el entorno de Atocha / túnel hacia Recoletos. Cinco viajeros atendidos por contusiones leves y fuerte impacto en el servicio.
- 16-17 de diciembre de 2023 / Málaga (El Chorro). Choque de dos trenes de Media Distancia en túneles. 13 heridos y ~270 evacuados; uno de los trenes llegó a descarrilar y se reportó vertido de gasoil.
- Diciembre de 2023 / Rodalies . Se producen una serie de robos en diciembre que provocaron cancelaciones masivas y retrasos encadenados en Rodalies.
- Enero de 2024 / Madrid-Levante. Un robo coordinado en varios puntos que afectó a LAV Madrid-Valencia/Alicante.Miles de viajeros afectados durante horas.
- Febrero de 2024 / Cercanías y Media Distancia (Andalucía). Varios incendios en márgenes ferroviarios que obligaron a cortes preventivos y suspensión de servicios.Impacto regional relevante, aunque sin heridos.
- Abril de 2024 / Madrid (Chamartín). Fallo de enclavamientos y señalización. Incidencia técnica grave que bloqueó salidas y entradas durante buena parte del día. Colapso en hora punta, sin evacuaciones.
- 6 de junio de 2024 / Túnel Atocha-Chamartín (Madrid). Fallo de catenaria. Retrasos importantes; algunos pasajeros llegaron a salir caminando hacia Chamartín.
- 22-23 de julio de 2024 / Zona Villalba-El Escorial (Madrid). Incendio junto a la vía / corte por seguridad. Suspensión de circulación y corte de tensión en catenaria durante labores de extinción.
- 6 de agosto de 2024 / Alta Velocidad. Avería de catenaria con demoras prolongadas. Retrasos durante horas en servicios que conectan, entre otros, Madrid-Barcelona y Madrid-Sevilla.
- Septiembre de 2024 / Cataluña. Nuevo pico de robos de cobre. Semana especialmente crítica en Rodalies con múltiples líneas afectadas simultáneamente. El Govern y Renfe reconocen impacto «estructural», no puntual.
- 19 de octubre de 2024 / Túnel Atocha-Chamartín (Madrid). Descarrilamiento de un tren (sin viajeros) en maniobra/arrastre. Operativo nocturno posterior para retirada por piezas.
- Noviembre de 2024 / Madrid-Barcelona. Fallo eléctrico generalizado. Una avería de suministro deja varios trenes detenidos en línea durante horas. No hubo evacuación masiva, pero sí afectación nacional.
- 7 de enero de 2025 / Cercanías Asturias. Evacuación por desprendimiento en túnel. Un tren quedó detenido y se evacuó a pasajeros por desprendimiento/caída de elementos en el túnel.
- 8 de marzo de 2025 / Barcelona-Sants. Tren averiado en túnel y evacuación. Avería asociada a catenaria; 403 viajeros evacuados caminando hasta Sants; corte/afectación severa del servicio.
- Marzo de 2025 / R3 Rodalies (Girona). Choque con roca desprendida. Interrupción del servicio y heridos leves.
- Marzo de 2025 / Comunidad Valenciana. El incendio cercano a una infraestructura de alta velocidad provoca un corte completo del servicio. Reubicaciones, retrasos en cadena y cancelaciones durante toda la jornada.
- 22 de abril de 2025 / Madrid-Chamartín. Fallo de suministro eléctrico. Caos y trenes de alta velocidad afectados (salidas/entradas bloqueadas o detenidas).
- 4 de mayo de 2025 / AV Madrid-Sevilla (Toledo). Robo de cable de cobre. Afectación masiva (miles de viajeros; decenas de trenes) y horas de interrupciones/retrasos.
- 12 de junio de 2025 / Madrid-Chamartín. Descarrilamiento y caída de tensión eléctrica y corte hacia el Levante. Quedó interrumpida la conexión (especialmente) con Valencia/Alicante/Murcia durante gran parte del día.
- Junio de 2025 / Red nacional: jornadas críticas por robos y fallos encadenados. Coincidencia de robo de cable, fallos de catenaria y saturación de nodos. Caso típico de «crisis sistémica» sin un solo accidente concreto, pero con impacto nacional.
- 1 de julio de 2025 / AV Madrid-Andalucía. Avería de catenaria (La Sagra-Yeles). Restablecimiento parcial por una vía tras la incidencia; afectación prolongada y trenes detenidos.
- 6 de agosto de 2025 / Granada (línea Madrid-Almería). Tren Intercity detenido por avería. Aproximadamente 186 viajeros afectados y continuación del viaje por carretera.
- 6 de agosto de 2025 / AV Madrid-Sevilla. nueva incidencia por tensión/catenaria. Restablecimiento posterior del servicio tras el fallo.
- 27 de octubre de 2025 / Madrid (Cercanías). Descarrilamiento en San Fernando de Henares. Seis heridos leves (último vagón fuera de la vía).
- 15 de enero de 2026 / Madrid/Atocha (AV a Cataluña). Fallo de electrificación en la línea Madrid-Barcelona. Retrasos relevantes con múltiples operadores afectados.
- 18 de enero de 2026 / Adamuz (Córdoba, AV Madrid-Sevilla). Descarrilamiento y colisión Iryo-Alvia. Accidente catastrófico con decenas de fallecidos y más de un centenar de heridos; suspensión de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
- 20 de enero de 2026 / Gelida (Barcelona, Rodalies R4). Colapso de un muro sobre un tren y descarrilamiento. 1 fallecido y decenas de heridos; suspensión del servicio de Rodalies para comprobaciones de seguridad.
* Esta cronología sólo recoge sucesos con víctimas, evacuaciones o afectación masiva del servicio. La lista completa incluiría miles de pequeños incidentes.
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