<p>España ha perdido en noviembre <strong>116.000 afiliados a la Seguridad Social del sector de la hostelería</strong>, que han dejado de trabajar ante la llegada del frío que ha vaciado las terrazas del país. Sin embargo, aunque el empleo en el sector ha sufrido ese batacazo, no se traduce en un aumento del paro porque la mayoría son empleados con<strong> contrato fijo discontinuo</strong> que pasan a estar en inactividad, pero <strong>no computan como desempleados. </strong></p>
Dejan de estar dados de alta a la Seguridad Social ante la falta de actividad por la llegada del frío
España ha perdido en noviembre 116.000 afiliados a la Seguridad Social del sector de la hostelería, que han dejado de trabajar ante la llegada del frío que ha vaciado las terrazas del país. Sin embargo, aunque el empleo en el sector ha sufrido ese batacazo, no se traduce en un aumento del paro porque la mayoría son empleados con contrato fijo discontinuo que pasan a estar en inactividad, pero no computan como desempleados.
En concreto, en noviembre, ha crecido en 11.000 personas el número de asalariados dados de alta de la hostelería que tienen contrato indefinido (el 70% a tiempo parcial), pero ha caído en 121.000 el número de trabajadores con contrato fijo discontinuo y en 6.600 el número de los que tienen contrato temporal, según los datos publicados este martes por la Seguridad Social. El grueso del descenso, por tanto, corresponde a camareros y otros profesionales con contrato fijo discontinuo que han pasado a estar en inactividad, es decir, sin trabajar ni cotizar a la Seguridad Social, pero que no computan como parados porque siguen teniendo una relación laboral pese a que este interrumpida.
Esos 120.000, por tanto, no engordan las listas de los desempleados registrados en el Servicio Público de Empeo Estatal (Sepe), que en noviembre sólo han crecido en 18.800 personas.
La desactivación de fijos discontinuos en la hostelería ha sido paralela a un reactivación en el comercio, ante la llegada de la campaña de compras propia del Black Friday y el periodo navideño. En este segmento, el número de fijos discontinuos en alta ha aumentado en 3.200 personas; mientras que en la educación, un sector en el que los trabajadores están condenados al desempleo en verano y otros periodos vacacionales, ha crecido en 7.400 personas.
Pese a que el personal de la hostelería que deja de trabajar no se contabiliza como parado, hay parte que sí se apunta en las oficinas del Sepe como demandante de empleo ocupado -es decir, a la búsqueda de un puesto de trabajo pese a ya tener uno-. En noviembre esta categoría creció en 78.439 personas, hasta un total de 1,31 millones.
«En cuanto al paro efectivo -el que se obtiene sumando al paro registrado aquellos demandantes de empleo con relación laboral, esencialmente los fijos discontinuos en inactividad y descontando los trabajadores en ERTE- se situó en el último mes en 3,20 millones, con una brecha respecto al paro registrado de 760.173 personas», alertó Randstad Research.
La hostelería ha ralentizado su dinamismo en la creación de empleo, lo que se aprecia también en términos desestacionalizados. Funcas estima que el empleo en esta rama ha pasado de crecer a «tasas interanuales del orden del 4% a finales de 2024 y comienzos de 2025, a tasas de en torno al 2,2% en los últimos meses, lo que ha sido compensado con la aceleración en otras ramas, como transporte y almacenamiento, e información y comunicaciones».
En el último año, esta actividad ha sumado tan sólo 35.158 trabajadores, con un peso elevado de mano de obra inmigrante. «El porcentaje de extranjeros entre los nuevos afiliados se mantiene bastante estable, con solo pequeñas variaciones, en torno al 40%, desde 2023, aunque en ramas como la construcción y la hostelería su participación se eleva hasta el 70%», apunta Funcas.
Frente a este estancamiento de la hostelería, las ramas de actividad que más empleo han generado en los últimos doce meses hasta noviembre son las actividades sanitarias y de servicios sociales (con 72.000 empleados más), el transporte y almacenamiento (+65.700) y la construcción (+58.600). En términos relativos, el mayor crecimiento se da en transporte y almacenamiento, seguido de actividades inmobiliarias y suministro de agua y actividades de saneamiento. Dentro del régimen general, sólo ha caído el número de empleadas del hogar, con 1.300 menos que hace un año.
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