<p>El presidente de Telefónica, <strong>Marc Murtra</strong>, ha defendido el plan estratégico de la compañía que incluye un fuerte ajuste de plantilla en su primera intervención pública tras el ataque la ministra de Trabajo,<strong> Yolanda Díaz</strong>. En su opinión, «muchas decisiones dolorosas y difíciles que se toman hoy» responden a poder obtener «retornos a futuro» y se requieren para que Telefónica pueda unirse con eficiencia a la «ola de rearme tecnológico» que se avecina.</p>
El presidente de Telefónica considera imprescindible ganar «eficiencia» y «escala» en el sector europeo de telecomunicaciones
El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha defendido el plan estratégico de la compañía que incluye un fuerte ajuste de plantilla en su primera intervención pública tras el ataque la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. En su opinión, «muchas decisiones dolorosas y difíciles que se toman hoy» responden a poder obtener «retornos a futuro» y se requieren para que Telefónica pueda unirse con eficiencia a la «ola de rearme tecnológico» que se avecina.
En una intervención en Zaragoza en el XXIV Congreso anual de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), Murtra ha remarcado que para que el sector europeo de las telecomunicaciones contribuya al proceso de soberanía industrial europea que todos predican, hacen falta dos factores, eficiencia y envergadura. El jefe de la operadora ha enmarcado así su plan, aunque no ha mencionado en ningún momento al Ministerio de Trabajo. El Departamento de Yolanda Díaz ha calificado de «indecente» el plan de Murtra por impulsar miles de despidos cuando el Estado es el primer accionista de Telefónica. El ejecutivo catalán, que asumió la presidencia de Telefónica el pasado enero a petición de Moncloa, ha insistido particularmente en la necesidad de conseguir «eficiencia» y «una escala rentable adecuada», cuando le ha preguntado por el polémico plan estratégico el presidente de KPMG España, Juan José Cano. «Hace falta desarrollar productos digitales y para eso se necesitan empresas eficientes y eficaces que piensan en el futuro y empresas con escala».
El presidente de la operadora también ha pedido que «la regulación» acompañe al proceso de mejora de la industria de telecomunicaciones, aunque ha admitido que «reformar es complicado», sobre todo cuando los reguladores se encuentran con que «parte de su sueldo depende de que no entiendan» la transformación que se les está pidiendo desde el sector. En cuanto a cómo ve el liderazgo que debe ejercer un directivo en el actual entorno, ha incluido entre las cualidades que «hay que empujar», «asumir riesgos» y «generar confianza en tus intencionalidades».
Por su parte, el vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha reiterado que puede haber «una corrección intensa» en los mercados financieros, si la «visión muy benigna» de los inversores de que no va haber guerra comercial ni recesión en ningún gran bloque del mundo termina por no materializarse.
Centró el riesgo de sobrevaloración en los grandes grupos tecnológicos de EEUU y se preguntó si «estamos en situación de burbuja parecida» a la de las ‘puntocom’ cuando él era alto cargo en el Ministerio de Economía de España. «Creemos que no es idéntico, porque estas empresas tienen planes de negocios, ingresos estables, beneficios y porque sus ingresos continúan creciendo y, por lo tanto, no es equiparable, pero el riesgo de la corrección siempre está ahí», avisó. E incidió en que la inversión está tan concentrada en esos valores, que si cayeran, podría haber un «efecto cascada».
De Guindos ha evitado mencionar al Gobierno español, aunque sí ha recalcado el problema que supone para la estabilidad fiscal de la UE que «hay gobiernos con dificultades para aprobar presupuestos». También ha subrayado la importancia para la estabilidad del euro del «respeto al Estado de Derecho» y a valores como la independencia judicial o la libertad de prensa. Sí ha mencionado expresamente la economía española para ser «positivo», siempre que maximice los beneficios de la inmigración, para lo que ve necesario corregir «el cuello de botella de la vivienda» y reforzar «los servicios sociales».
También ha intervenido previamente el presidente de Naturgy, Francisco Reynés y la directora general de la Energía de la Comisión Europea, la alta funcionaria española Cristina Lobillo, que han coincidido, sin mencionar expresamente a la central nuclear de Almaraz, que «no se puede renunciar a ninguna tecnología en el reto de la transición energética».
Ha cerrado la jornada como es tradicional, el presidente de CEDE y del grupo la Caixa, Isidro Fainé, que ha arengado a los directivos a saber «moverse entre la incertidumbre y las oportunidades». Ha mencionado entre las «fuerzas globales» que complican la gestión empresarial «la polarización política». Ha llamado a que «las acciones y decisiones empresariales respondan a valores humanistas y sociales». «El liderazgo no es una posición de dominio, sino un actitud de servicio», ha remarcado.
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