<p>Algo ha cambiado en los últimos años cuando uno ve una competición deportiva. Los antiguos patrocinios de coches, bancos y alimentación están poco a poco dejando paso a unas compañías que cada vez tiran más de la economía mundial y el deporte no iba a ser una excepción: <strong>las grandes tecnológicas</strong>.</p>
Compañías como Amazon Web Services son omnipresentes en competiciones como la Formula 1 y la NFL, mientras los patrocinadores tradicionales pierden peso
Algo ha cambiado en los últimos años cuando uno ve una competición deportiva. Los antiguos patrocinios de coches, bancos y alimentación están poco a poco dejando paso a unas compañías que cada vez tiran más de la economía mundial y el deporte no iba a ser una excepción: las grandes tecnológicas.
Desde los acuerdos de marca a los derechos deportivos, pasando por la necesidad de las grandes ligas del mundo de contar con los avances más punteros, la impronta de las tecnológicas en el deporte no para de crecer. El reciente encuentro de la NFL en Madrid fue un buen ejemplo de ello. En las gradas, compañías como Amazon Web Services o NetApp copaban los mejores lugares, mientras que las pausas de descanso estaban patrocinadas por otra tecnológica: Cisco.
La apuesta es llamativa porque se trata de negocios B2B; sin embargo, cada vez están gastando más en patrocinios y disparando los ingresos del deporte con ellos. Un informe de PwC señala que el negocio del marketing deportivo pasará de los 115.000 millones de dólares (100.000 millones de euros al cambio actual) a los 160.000 millones (139.168 millones de euros) y gran parte vendrá de las grandes tecnológicas estadounidenses que han visto en la NFL o la Formula 1 deportes que pueden convertirse en también un escaparate para sus productos punteros.
El director de Sistemas de Información de la NFL, Gary Brantley, explicó en una rueda de prensa previa al partido en Madrid que para la liga la alianza con AWS ha permitido revolucionar cómo tratan las estadísticas, tanto de cara al aficionado como a los equipos. «Nuestras estadísticas eran rudimentarias, nos preguntábamos cómo ir más lejos o cómo podemos predecir los datos», explicó el directivo.
El fútbol americano se ha convertido en uno de los deportes con mayor peso de la sensórica, hasta el punto que se generan 200 nuevos puntos de datos por jugada. Estos se realizan a partir de una red de cámaras que graban todo lo que pasa, 250 dispositivos dedicados a esta función y los sensores que llevan tanto el balón como los propios jugadores en las hombreras.
Toda esta información sirve para dar más estadísticas no solo a los aficionados o la liga Fantasy, sino a los propios equipos en un asunto más peliagudo de lo que parece y que ha puesto a prueba los sistemas de gobernanza de Amazon Web Services. «Los datos pertenecen a la liga y se los vamos dando a los equipos. Es un entorno muy competitivo y todo el mundo busca una ventaja. Hay que tener mucho cuidado cómo compartimos la información«, señala el directivo en alusión al problema que supondría que los datos de un jugador de un equipo terminaran en posesión de otro.
El otro elemento clave es la prevención de lesiones, donde Amazon también ha desarrollado las herramientas que usa la NFL y tiene aplicaciones para otras competiciones. Además, aborda un tema clave en un deporte tan físico: las conmociones cerebrales. «El deporte cada vez es más rápido y los golpes mayores. Es un tema clave para nosotros y diseñamos distintos cascos para cada tipo de jugador», explica Kristin Shaff, responsable global de marketing deportivo de Amazon Web Services.
El otro elemento clave donde las tecnológicas cada vez pisan más fuerte a través de sus plataformas de streaming son los derechos audiovisuales. Apple acaba de hacerse con los derechos para emitir la Formula 1 en Estados Unidos con un acuerdo con el que desembolsará 750 millones de dólares a cinco años. Si vamos a la NFL, Google abona 2.000 millones anuales por emitir en YouTube el partido de la NFL de los domingos, mientras que Amazonha apostado fuerte por el baloncesto.
La compañía cuenta con un acuerdo global con la NBA que también llega a España para Prime Video y es la que más fuerte está apostando en Europa. Sin ir más lejos, la compañía se ha llevado los derechos de la Champions League en Italia y parte de los de Alemania la semana pasada en una subasta que también ha dejado la irrupción de Paramount+, otro gigante audiovisual estadounidense, en el escenario futbolístico con los derechos de Reino Unido entre 2027 y 2031. Según la consultora Ampere Analysis, estas plataformas se gastarán más de 12.000 millones de dólares este año en derechos deportivos, una cifra que pinta a que podría parecer pequeña en pocos años.
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