<p>El presidente del Gobierno, <strong>Pedro Sánchez</strong>, afronta en posición de gran debilidad interna y externa la inminente negociación para la renovación del comité ejecutivo del Banco Central Europeo y hay alto riesgo de que España se quede sin silla durante varios años.</p>
El presidente afronta muy débil la negociación para renovar el Banco Central Europeo tras la próxima salida de Luis de Guindos y que puede culminar en febrero
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afronta en posición de gran debilidad interna y externa la inminente negociación para la renovación del comité ejecutivo del Banco Central Europeo y hay alto riesgo de que España se quede sin silla durante varios años.
La cuarta economía del euro que ha contado en los últimos siete años con Luis de Guindos como vicepresidente, puede ahora quedar fuera tras la salida de éste en primavera del comité con solo seis puestos. Es la selecta cúpula del organismo más poderoso de la UE como mostró al salvar del colapso en pandemia a países como España.
Fuentes próximas al Ejecutivo confirman a este diario la dificultad de relevar a De Guindos por otro español al no haber tradición de que la vicepresidencia sea ocupada dos veces por el mismo país, pero confían en poder mantener la plaza con otro de los tres puestos que quedarán vacantes en 2027 y cuyo reparto puede quedar ya acordado el próximo mes de febrero.
¿Tan pronto como en febrero? Es la solución que se baraja para evitar la enorme disputa que ya se ha desencadenado por la salida de De Guindos. Cinco gobiernos muestran ya interés en su puesto y el canciller alemán, Friedrich Merz, negocia ya con el presidente francés, Emmanuel Macron, la sustitución de Christine Lagarde en 2027.
«Es de esperar un cierto acuerdo completo en febrero», apuestan las citadas fuentes. Es decir, un pacto en la UE para reemplazar en 2o26 a De Guindos y, en 2027, al economista jefe del BCE, el irlandés Philip Lane, a la propia Lagarde y a la alemana Isabel Schnabel. No se pondrían nombres aún salvo para el relevo de De Guindos, pero se pactaría un reparto tácito por países, según varias fuentes consultadas.
El problema es que Sánchez llega mal colocado. Además de su inenarrable debilidad interna -sin aprobar siquiera la senda de estabilidad que es el primer paso para intentar los primeros Presupuestos desde 2023- se encuentra en minoría creciente en el Consejo de la UE, dominado por miembros del Partido Popular Europeo empezando por Merz. La debilidad española quedó evidenciada el pasado viernes en que se cerraron las candidaturas de ministros de Economía para presidir el Eurogrupo y sólo se presentaron el belga y griego, del Partido Popular Europeo. Carlos Cuerpo ha decidido, con buen criterio, desistir y evitar otro descalabro para España. Es difícil negociar cuando el resto de líderes intuyen que poco puede ofrecer quien tiene ya un horizonte muy limitado en el poder.
¿Qué español podría intentar alguna silla del BCE? El propio Cuerpo, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, el economista más próximo a Sánchez, Ángel Ubide, y el actual responsable de Riesgos del disminuido Banco Sabadell tras la OPA, David Vegara, suenan como posibles interesados en un puesto en el BCE con ocho años de mandato. El candidato español más fuerte, según Financial Times, es el actual presidente del Banco Internacional de Pagos, Pablo Hernández de Cos, incluso para reemplazar a Lagarde, pero no tendría el favor de Moncloa como los nombres citados.
El mejor escenario actualmente es conseguir la plaza que deje libre Lane, porque es seguro que Merz y Macron se asegurarán dos puestos para sus nacionales. Alemania nunca ha ostentado la presidencia ni Francia el preciado puesto de economista jefe. Si se quedan ambos, sólo quedaría por repartir la silla que deje Schnabel al final de 2027, pero los países que no logren el puesto de De Guindos disputarían a España esta repesca.
En señal de que todo se acelera, hay al menos ya tres candidatos oficiales a reemplazar a De Guindos. El más fuerte es el finlandés Oli Rehn, ex comisario europeo y respetado gobernador del banco central de Finlandia. También Letonia ha lanzado a Martins Kazaks y Croacia, a Boris Vujcic, alegando con razón que los países del Este aún no han entrado en el comité ejecutivo del BCE desde su adhesión. Grecia y Portugal preparan también candidaturas y España no ha presentado aspirante por ahora dando probablemente por imbatible la mencionada tradición de no poder relevar a De Guindos.
El Ministerio de Economía mantiene oficialmente que va a «trabajar para asegurar una presencia significativa e influyente en las instituciones económicas y financieras europeas», mencionando implícitamente al BCE. Si España falla en el reparto de las cuatro sillas que puede negociarse en febrero tendría que esperar hasta 2029, cuando vence el mandato del holandés Frank Elderson, pero su compatriota Klaas Knot es muy respetado incluso para sustituir a Lagarde. Los equilibrios geográficos son importantes, pero el Sur ya estaría representado por el italiano Piero Cipollone, con mandato hasta 2031.
En definitiva, alto riesgo de tener que esperar a 2029 o incluso más tiempo. No sería la primera vez que España pierde la silla. Mariano Rajoy no pudo retenerla en 2012 -en ambiente de rescate- tras haber estado siempre antes en el comité. Fue compensado después con la vicepresidencia, pero tras seis largos años fuera de una cúpula en la que es clave influir.
La efeméride/BBVA CEDE POR LAS «BAJAS OPCIONES»
BBVA ha dado una mala señal al ceder en una cuestión de principios y retirar en apenas cinco meses su demanda contra el Gobierno por intervenir en su intento de OPA sobre el Banco Sabadell. El presidente de BBVA, Carlos Torres, era partidario, incluso tras perder la OPA, de seguir con el pleito al haber sido sometido su banco a la mayor operación de intervencionismo de las 1.500 fusiones autorizadas por la Comisión de Competencia-incluida una extravagante «consulta pública»-, pero pliega velas. Torres aún hoy mantiene que lo que hizo el Ejecutivo fue «contrario a derecho», pero el banco argumenta que los servicios jurídicos desaconsejaban seguir en el Supremo al haber ahora «muy bajas opciones» de ganar y lograr indemnización tras no materializarse finalmente la OPA. Bruselas sí mantiene su expediente.
El personaje/ APUESTA POR ‘CONCEPT DESIGN’
La nueva presidenta de El Corte Inglés, Cristina Álvarez, observa con especial interés la reacción de los clientes cuando entran en las áreas reformadas de sus centros en Castellana o Serrano en Madrid y, pronto lo hará con los de Vigo o Zaragoza. Siempre discreta, pocos saben que esta economista -que toma ahora el testigo tras cederla por sorpresa la batuta su hermana Marta- se ha implicado en los últimos tiempos en impulsar personalmente el ‘concept design’, el nuevo diseño e imagen que está introduciendo el grupo en sus tiendas para ofrecer mejor experiencia al cliente. Entró a trabajar en 1992 en El Corte Inglés y asume ahora la gran responsabilidad de relanzar y dar estabilidad a la emblemática empresa española tras tanto vaivén en la dirección. Su interés por mejorar la imagen del grupo no se limita solo a las tiendas.
Para seguir/ «O PRESUPUESTOS, O BLOQUEO»
La presión que ejerció Alberto Núñez Feijóo el viernes a los empresarios catalanes para que ayuden con su influencia a resolver el bloqueo político en España no es la única practicada desde el PP. El presidente de Murcia, Fernando López Miras, lanzó un órdago 48 horas antes en la edición anual del CEO Congress ante importantes empresarios de su región para que influyan en que haya Presupuestos autonómicos. López Miras aprovechó la presencia de, entre otros, Tomás Fuertes y su hija Miriam o Miguel López Abad, para deslizar que los proveedores del sector público pueden sufrir retrasos de cobro en 2026 si Vox no apoya las cuentas. «O Presupuestos o bloqueo (…) Si no los hay, la cosa se va a complicar», advirtió desde su infrafinanciada región. Y descartó avanzar elecciones, porque tendría que hacerlas igualmente en 2027.
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