<p>«Siguen desplomándose». Los analistas que cubren el minuto y resultado de las materias primas estratégicas arrancan diciembre con expectación. Por primera vez en 20 meses, la posición especulativa del TTF holandés, el índice de referencia del precio del gas en Europa, se invirtió a corto en noviembre. Es decir, los fondos de inversión que ganan dinero pronosticando el precio del combustible a futuro apuestan por su caída. Los fondos basan su apuesta en unas temperaturas más suaves de lo habitual y en las recientes filtraciones sobre un pacto de paz para Ucrania. Pero los analistas no lo tienen tan claro.</p>
Los inversores bajistas desploman la previsión de precios en plena temporada de calefacción
«Siguen desplomándose». Los analistas que cubren el minuto y resultado de las materias primas estratégicas arrancan diciembre con expectación. Por primera vez en 20 meses, la posición especulativa del TTF holandés, el índice de referencia del precio del gas en Europa, se invirtió a corto en noviembre. Es decir, los fondos de inversión que ganan dinero pronosticando el precio del combustible a futuro están apostando por su caída. Estos inversores basan su estrategia en las temperaturas suaves de este invierno y en las recientes filtraciones sobre un pacto de paz para Ucrania. Los analistas, por contra, no lo tienen tan claro.
Aunque un clima benevolente limitó la extracción de gas de los almacenamientos de los países europeos al comienzo de la temporada de calefacción, en la segunda quincena de noviembre, las primeras olas de frío polar provocaron una reducción significativa de las reservas. El frío ha vuelto a moderarse en diciembre, pero las reservas de gas la UE están al 76,5% de su capacidad.
«A pesar de los niveles de almacenamiento inferiores a la media para esta época del año, los fondos de inversión se muestran cada vez más pesimistas sobre el mercado europeo de gas. Los últimos datos de posicionamiento muestran que los especuladores han pasado de una posición neta larga de 15,6 teravatios hora (TWh) a una neta corta de 11,4 TWh. Esta es la primera vez que los fondos han estado cortos en el TTF desde marzo de 2024», exponen desde el equipo de Estrategia de Materias Primas de ING, donde concluyen que esa postura a corto conlleva «un riesgo considerable» para esos inversores si surgen «sorpresas en la oferta o la demanda» a medida que avance el invierno.
Son varios los analistas que afirman que la ofensiva de los fondos bajistas ha sorprendido debido al momento actual. Para Seb Kennedy, editor fundador de la plataforma de análisis Energy Flux, la gran pregunta es si la configuración actual del mercado es «una trampa para bajistas», que han aumentado su posición corta hasta 463 TWh durante 16 semanas consecutivas, «el período más largo de compra corta en TTF. En cualquier momento, esto podría romperse al alza». Para entender la magnitud del movimiento especulativo, el volumen de combustible equivalente a la apuesta en corto de los fondos supera el gas natural que se consumió en toda España el año pasado.
El TTF cerró ayer con una caída del 2%, en 28,22 euros. A estas alturas del año, en 2024 y 2023 los futuros del gas europeo oscilaban entre 40 y 45 euros. Lo cierto es que esa moderación en ningún caso implicará que los hogares europeos vuelvan a pagar por el gas los precios de antes de la guerra (15-20 euros). Es poco probable que Moscú y la UE retomen el flujo de combustible y la sustitución de combustible ruso por el gas natural licuado (GNL) que llega por barco de EEUU implica mayores costes. Es decir, Europa camina hacia un gas estructuralmente más costoso.
En este marco, Kennedy ve llamativo el giro de los especuladores «en esta etapa temprana del invierno y con las reservas de gas en niveles más bajos que en los últimos años». Afirma que vender en corto ahora es apostar contra las fluctuaciones del gas licuado y el frío, lo que es «arriesgado antes de Navidad». Para el analista, «la paz en Ucrania es una perspectiva lejana y la reanudación del flujo de gasoductos rusos a Europa, aún más».
José Ignacio García-Lajara, analista senior de Mercados de Gas y GNL de WoodMackenzie, asume que, en parte, el mercado cree que un «acuerdo forzado de paz es posible». «Estos movimientos de las posiciones financieras, que no físicas, están provocando que la prima geopolítica de los precios se haya diluido en las últimas jornadas», indica el analista. La previsión de un clima benévolo para la primera mitad de diciembre contribuye a las bajadas. «Incluso desde un punto de vista estadístico parece que está sobrevendiéndose demasiado», avisa. Sobre todo, después de que Ucrania haya reivindicado los ataques de este fin de semana a petroleros de la flota fantasma rusa en el Mar Negro.
«Los precios spot del gas en el TTF continúan con su tendencia bajista de manera generalizada, motivados por un invierno en Europa suave hasta ahora, con una demanda contenida y por un suministro noruego robusto, que se ha mantenido constante durante las últimas semanas», coincide Raúl Yunta, presidente de Mibgas, el mercado ibérico de gas.
Como telón de fondo está la confianza en un torrente de GNL de origen estadounidense en los próximos años, según vayan entrando en operación los proyectos anunciados. «Para entender la apuesta de los bancos hay que mirar la foto global. Con toda la oferta a partir del año que viene y el siguiente, así como la segunda oleada, que vendrá sobre 2030, esperan que los precios se hundan a corto plazo porque el mercado no sea capaz de absorberla. Prevén que no habrá demanda para tanto GNL y que al precio no le quedará otra que bajar», indica García-Lajara.
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