Una de las principales cadenas japonesas retransmitía el pasado fin de semana la llegada de un barco repleto de petróleo desde Estados Unidos. Estas imágenes, que en cualquier otro momento pasarían por anecdóticas en un país que recibe muchos buques de este tipo cada semana, han pasado a primera línea informativa. Sin crudo procedente del golfo Pérsico, sobre el que pesa un doble bloqueo ―de Teherán y de Washington―, las refinerías de Japón empiezan a estar secas.
Con el paso de los días, el riesgo de que la crisis de precios mute en escasez generalizada se multiplica. Irán sufre sin poder exportar y Trump se asoma a las elecciones de medio mandato con la gasolina disparada
Una de las principales cadenas japonesas retransmitía el pasado fin de semana la llegada de un barco repleto de petróleo desde Estados Unidos. Estas imágenes, que en cualquier otro momento pasarían por anecdóticas en un país que recibe muchos buques de este tipo cada semana, han pasado a primera línea informativa. Sin crudo procedente del golfo Pérsico, sobre el que pesa un doble bloqueo ―de Teherán y de Washington―, las refinerías de Japón empiezan a estar secas.
Internacional en EL PAÍS
