<p>De <strong>David Uclés </strong>sabemos que es escritor. Y cantante. Y pintor. Y traductor. Y que toca el arpa y la guitarra. Y el acordeón también. Se ha hablado de sus boinas y de su ropa. De su pelo y su barba desaliñada. De su dulce acento andaluz. Hasta de su condición sexual y del <i>bullying </i>que sufrió en la infancia por ser algo amanerado. Por hablar se ha hablado incluso de que padece una arritmia cardíaca crónica que evolucionó a una fibrilación violenta y de la que se operó a finales del año pasado. Por si palmaba en el quirófano, dejó dicho (y escrito) que no quería ser enterrado en un cementerio, sino en cualquier cuneta del país. A medianoche, a ser posible.</p>
En un universo normal, un escritor español nunca alcanza la fama de una estrella del pop, por muchos cientos de miles de libros que venda. Pero el universo ha dejado de ser normal para el exitoso, premiado y… polémico autor de la novela ‘La península de las casas vacías’
De David Uclés sabemos que es escritor. Y cantante. Y pintor. Y traductor. Y que toca el arpa y la guitarra. Y el acordeón también. Se ha hablado de sus boinas y de su ropa. De su pelo y su barba desaliñada. De su dulce acento andaluz. Hasta de su condición sexual y del bullying que sufrió en la infancia por ser algo amanerado. Por hablar se ha hablado incluso de que padece una arritmia cardíaca crónica que evolucionó a una fibrilación violenta y de la que se operó a finales del año pasado. Por si palmaba en el quirófano, dejó dicho (y escrito) que no quería ser enterrado en un cementerio, sino en cualquier cuneta del país. A medianoche, a ser posible.
De David Uclés sabemos también que nació en Úbeda hace 36 años, pero ha vivido en Alemania, en Francia y en los Alpes suizos. Y en Galicia, en el País Vasco y en Cataluña. Y que ahora vive en Madrid aunque -jura él- todavía no le da para comprarse una casa en la capital. Sabemos que el libro que le hizo lector fue El señor de los anillos y el que le ha hecho archifamoso en España se llama La penínsulas de las casas vacías, un extraordinario fenómeno editorial que ha convertido a su autor en otro extraordinario fenómeno… mucho más que editorial.
En un universo normal, ni usted ni yo sabríamos tantas cosas de ningún escritor español por muy superventas que fuera. Pero el caso es que todo lo que rodea a Uclés hace tiempo que dejó de ser normal. Como si él mismo se hubiera convertido en un personaje de sus novelas, una pieza más de realismo mágico que lleva meses lidiando entre el éxito y la furia, haciendo malabares entre las simpatías y el odio furibundo, los premios, las ventas, las reediciones y los insultos, sobreexpuesto en todos los medios y redes posibles, atrapado en todas las polémicas.
¿Por qué todo el mundo -incluido David Uclés- habla de David Uclés?
«Al margen de que nos gusten más o menos sus libros o que él nos caiga mejor o peor, creo que es obvio que Uclés es un tío que busca una repercusión social grande, y no solo literaria», explica Juan Marqués, crítico literario de La Lectura. «Seguro que hay un punto de azar, por supuesto, pero creo que todo está organizado y diseñado para que David sea el protagonista de nuestras vidas el próximo año y medio, disputándose con Rosalía el protagonismo del mundo».
La última controversia en torno a su figura es de este mismo fin de semana. David Uclés anunció el pasado domingo su renuncia a participar en una charla sobre la Guerra Civil en el festival Letras en Sevilla, organizado por Arturo Pérez-Reverte, por la presencia en las mismas jornadas del ex presidente del Gobierno José María Aznar, y el ex secretario general de Vox, Iván Espinosa de los Monteros. «No puedo verme en el mismo cartel que estos dos individuos», explicó el escritor. Lo hizo a través de un vídeo en su cuenta de Instagram. La réplica pública de Reverte, que le reprochó su «sectarismo e ignorancia», volvió a convertir a Uclés en tendencia. Una vez más.
Antes lo había sido por ganar el Premio Nadal con su próxima novela: La ciudad de las luces muertas. Y por cambiar de editorial esa misma noche sin previo aviso. Y antes, por reprochar públicamente a Ayuso, durante la gala de otros premios, que después de vender 300.000 ejemplares de La penínsulas de las casas vacías su cuenta corriente sólo le alcanza para comprar «un zulo sin ventanas» en la capital.
«Él sabe que es un personaje y lo está explotando», sigue Marqués. «No creo que haga teatro ni esté fingiendo, pero quizás sí está llegando a cierta exageración. Su libro está muy bien, es valiente, y él es un tío simpático y muy listo, pero digamos que está doblando la apuesta. Ahora no solo quiere ser un escritor, quiere ser alguien que no tiene techo. Llegará a ministro de Cultura si quiere, porque es un hombre ambicioso y quiere estar siempre en el candelero, dar titulares, provocar… Y me parece bien. Si lo que quiere es comprarse un castillo, lo está haciendo muy bien. Si quiere ganar el Cervantes, igual no tanto».
Uclés ha cruzado acusaciones con sus críticos a través de las redes sociales y acabó cerrando su perfil en X porque se había convertido en un «nido de fascistas». Ha sido acosado por escribir de la Guerra Civil y por hablar abiertamente de su homosexualidad. Y ha sido reducido casi a meme por cantar en sus presentaciones, por atreverse con el catalán, por recitar a Robe Iniesta, por vestir ropa de segunda mano o por haber hecho de su célebre boina un icono personal.
«Llevo boina desde la adolescencia», contó él mismo hace unos días desde la columna que firma en La Vanguardia. «A mis 35 sigo llevando sombrero y ropa de segunda mano. Mi forma de vestir no ha sido impuesta por mi editorial para crear un personaje en torno a mí y vender más, que es la acusación más común que suelo recibir de mis detractores, quienes también afirman que fui creado por una logia masónica, comunista y sanchista. De hecho, la editorial me aconsejaba que no saliera con la boina en las primeras entrevistas. ‘David, no llames más la atención que el propio libro. La novela va a ir sola, sin polémicas’. Creo que fue un buen consejo, aunque apenas lo cumplí».
Y así es. La polémica no ha abandonado a Uclés pese al incuestionable éxito de su obra.
«Es un hombre ambicioso y está bien… Si lo que quiere es comprarse un castillo, lo está haciendo muy bien. Si quiere ganar el Cervantes, no tanto»
Juan Marqués, crítico literario
La península de las casas vacías se publicó en marzo de 2024 con el sello de Siruela. El escritor dedicó más de 15 años y dos becas para finalizar una novela de 700 páginas. En verano de aquel año, el libro había vendido unos 15.000 ejemplares, un éxito inesperado para el propio Uclés, pero unas cifras algo decepcionantes para Siruela, que echó el resto antes de las siguientes Navidades. Una presentación con Ian Gibson en el Ateneo de Madrid, un oportuno soneto de Joaquín Sabina dedicado a la novela y una frase del periodista Iñaki Gabilondo elogiando el título de Uclés -«Es lo mejor que he leído en muchísimos años»- dispararon las ventas. La ruta del escritor por librerías de toda España hizo el resto. La editorial casi se queda sin stock.
«El año pasado, su novela era el libro de ficción más vendido en España y la versión en tapa dura estaba en la quinta posición», cuenta el librero Paco Goyanes. La península de las casas vacías acumula más de 60 semanas en el podio de los best sellers de nuestro país.
«David se ha trabajado mucho a los lectores y con su libro, como ocurre casi siempre, ha funcionado mucho el boca oreja», explica Goyanes. Los clientes de su librería, en Zaragoza, eligieron La península… como libro del año en 2024. «Nadie tiene la tecla del éxito, pero él ha sabido adaptarse a estos tiempos. Antes las editoriales se encargaban de la promoción, pero ahora son los autores los que se la hacen solos: están constantemente circulando por todo el país, en festivales, conferencias y presentaciones y vendiéndose en las redes, que es lo que se demanda hoy. A David le ha funcionado pero también le ha supuesto demasiada exposición y mucho rechazo».
-¿Por qué ese rechazo?
-Él tiene todo lo que a un sector importante de la gente que está en redes no le gusta. David lleva boina, es homosexual, lo declara públicamente, y es polémico en sus declaraciones. Y encima está triunfando con un libro sobre la Guerra Civil, que es casi una maldición.
A día de hoy, La península de las casas vacías suma 30 ediciones, más de 300.000 ejemplares vendidos y decenas de premios. La novela, además, se ha traducido a varios idiomas y tendrá su versión en serie de televisión.
«Mi forma de vestir no ha sido impuesta por mi editorial para crear un personaje en torno a mí y vender más, que es la acusación más común»
David Uclés
«A mí como fenómeno editorial no me interesa en absoluto», rebate el poeta, editor y bibliófilo sevillano Abelardo Linares. «Me parece que Uclés pertenece más al sector del famoseo y el marketing y está claro que le ha funcionado porque gracias a él nos hemos dado cuenta de lo infravalorada que estaba la boina», bromea Linares, que desconfía del supuesto triunfo del escritor jienense. «Me parece que la palabra éxito tiene demasiado éxito, pero eso no significa prestigio y no es algo que a mí me interese. En el mundo editorial hay mucha gente a la que le dan una hamburguesa en mal estado y cree que está en un restaurante con dos estrellas Michelin. Uclés es un tipo de figura literaria que se quiere presentar como pseudoescandalosa y que concibe la literatura como parte de un montaje en el que se cuidan las formas de promoción».
También el relato. El propio David Uclés ha puesto el foco en su historia personal. Es licenciado y máster en Traducción e Interpretación (en inglés y alemán). Pero durante mucho tiempo vivió de vender cuadros y tocar el acordeón en la calle mientras ofrecía sus manuscritos de editorial en editorial. Cuenta él mismo que recorrió más de 25.000 kilómetros por toda España para documentar su novela. Y cuando logró, por fin, publicarla, la editorial le suplicaba que se ahorrara la boina en las presentaciones o que evitara ponerse a cantar. Tampoco hizo mucho caso. En septiembre de 2025, durante la presentación de su libro en el Hay Festival de Segovia, Uclés se arrancó con un canto gregoriano.
«Fue todo un suceso», recuerda Sheila Cremaschi, directora del certamen. «Todo el mundo se enamoró de él y ya era entonces como la gente le ve ahora. David tiene una voz única que ha sabido conectar con la gente joven porque resulta genuina. La contrapartida es que cuando no vas con el discurso oficial ni mantienes un perfil bajo, siempre te encuentras con la intolerancia. Y más en estos tiempos tan polarizados. Si Uclés hubiese publicado sacado su libro hace unos años, no habríamos vivido un cóctel tan explosivo».
«Tiene una voz única que conecta con la gente joven porque resulta genuina. La contrapartida es que no tener un perfil bajo, siempre provoca intolerancia»
Sheila Cremaschi, directora del Hay Festival
Tras la polémica de este fin de semana, David Uclés ha decidido (al menos por un momento) guardar silencio. «Ya no quiero hablar más de mí, sólo quiero hablar de mi obra», respondió ayer a EL MUNDO. Su próximo título, La ciudad de las luces muertas, editada por Destino, saldrá a la venta el 4 de febrero. Su anterior sello se enteró de que perdían la firma de Uclés la misma noche que ganó el Nadal. Otra vez la polémica.
«Uclés es un escritor joven, ambicioso, sagaz y en proceso de construcción de un personaje literario. Nada nuevo», apunta el periodista cultural de EL MUNDO Antonio Lucas. «Desde la indumentaria hasta la cadencia de la voz, el mensaje abanderado y la aparente fragilidad del muchacho de raigambre rural bajo los imprevistos focos, todo parece responder a una adenda literaria. El éxito y la atención expansiva que recibe por su novela es formidable y en esa senda él construye con empeño una biografía de chico errante con acordeón y cae de pie en este momento. Uclés se ha trabajado con empeño y esfuerzo su sitio de ahora. Y es un mérito notable», dice Lucas. Y avisa: «Los fenómenos mediáticos no pueden bajar la guardia y ese ruido no siempre trabaja a favor de obra. Lo que importa es la obra. Lo demás puede quedar con el tiempo como un complemento de armario».
-¿Por qué todo el mundo habla de David Uclés?
-Se habla en estos meses mucho de él y eso extraña, pero a nadie sorprende que se dé mil veces más atención a deportistas jóvenes. O a músicos, a actrices y actores con discursos rasantes. David Uclés, al menos, sí se posiciona.
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