<p><strong>Donald Trump</strong> va a en serio con <strong>Groenlandia</strong>. No es una ocurrencia pasajera, tiene prisa y está dispuesto a lo que haga falta para quedarse el territorio danés. Presionar, amenazar, calificar de «amenaza para la paz mundial» que Dinamarca despliegue tropas en su propio territorio o que los aliados de la OTAN lo respalden.</p>
Insiste en su amenaza a quien se oponga a su plan de controlar el territorio danés. El 1 de junio, dice, los aranceles serán del 25%
Donald Trump va a en serio con Groenlandia. No es una ocurrencia pasajera, tiene prisa y está dispuesto a lo que haga falta para quedarse el territorio danés. Presionar, amenazar, calificar de «amenaza para la paz mundial» que Dinamarca despliegue tropas en su propio territorio o que los aliados de la OTAN lo respalden.
Este sábado, el presidente de Estados Unidos ha reprendido enérgicamente al Gobierno danés y a los de los países europeos que han anunciado estos días el envío de soldados para ejercicios conjuntos en Groenlandia, anunciado una batería de aranceles punitivos de hasta el 25% como castigo y hasta que su país haya finalizado la compra del territorio.
«Hemos subvencionado a Dinamarca, a todos los países de la Unión Europea y a otros durante muchos años, evitando cobrarles aranceles o cualquier otra forma de remuneración. Ahora, después de siglos, es hora de que Dinamarca retribuya: ¡la paz mundial está en juego! China y Rusia quieren Groenlandia, y Dinamarca no puede hacer nada al respecto. Actualmente cuentan con dos trineos tirados por perros como protección, uno añadido recientemente. Solo Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald J. Trump, puede participar en este juego, ¡y con mucho éxito!», ha escrito en una larga publicación en su red social.
El mensaje, unos días antes de que Trump viaje a la Cumbre de Davos, en Suiza, u no por casualidad mientras la UE firma su acuerdo de libre comercio con Mercosur, algo que molesta en Washington, arranca con revisionismo histórico. Una de reflexión geopolítica, en la que dice que «nadie tocará este territorio sagrado, sobre todo porque la seguridad nacional de Estados Unidos y del mundo en general está en juego», que llega pocos días después de la visita de una delegación danesa y groenlandesa a la Casa Blanca. Él personalmente no se reunió con ellos, pero sí lo hicieron el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio. No fue especialmente bien. Los europeos salieron diciendo que no habían logrado convencer a sus hasta ahora aliados, pero se felicitaron por la creación de un «grupo de trabajo». El problema es que horas después, los norteamericanos dieron una visión completamente diferente, diciendo que el grupo estará consagrado a la adquisición del territorio, mientras que los ministros europeos insistían en que el acuerdo había sido crear un marco para abordar las preocupaciones de seguridad.
A Trump no le ha gustado en absoluto que algunos países europeos, de forma solidaria y más que simbólica, hayan anunciado el envío de soldado a Groenlandia, como asesores o para ejercicios coordinados con Copenhague. «Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia han viajado a Groenlandia con fines desconocidos. Esta es una situación muy peligrosa para la seguridad y la supervivencia de nuestro planeta. Estos países, que participan en este juego peligroso, han provocado un nivel de riesgo insostenible. Por lo tanto, es imperativo que, para proteger la paz y la seguridad mundiales, se tomen medidas enérgicas para que esta situación potencialmente peligrosa termine rápidamente y sin lugar a dudas», ha escrito en Truth Social.
Las represalias comerciales son el instrumento de política exterior favorito de Trump. Se los impuso a Canadá, México o China con la excusa del fentanilo. Después a todo el planeta en llamado Día de la Liberación, en abril. Y ha negociado bilateralmente una y otra vez, saliéndose con la suya. Ahora, igual que hace cada vez que quiere someter a amigos y enemigos, anuncia recargos inmediatos. El problema es que la UE es un bloque comercial, y un ataque de este tipo, que incluye además a las dos grandes potencias, tiene repercusiones inevitables sobre todos los demas.
«A partir del 1 de febrero de 2026, todos los países mencionados anteriormente (Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia) deberán pagar un arancel del 10% a todas las mercancías enviadas a los Estados Unidos de América. El 1 de junio de 2026, el arancel se incrementará al 25%. Este arancel será exigible y pagadero hasta que se alcance un acuerdo para la compra total de Groenlandia. Estados Unidos ha intentado realizar esta transacción durante más de 150 años. Muchos presidentes lo han intentado, y con razón, pero Dinamarca siempre se ha negado. Ahora, debido a la Cúpula Dorada y a los modernos sistemas de armas, tanto ofensivos como defensivos, la necesidad de adquirir es especialmente importante», ha añadido Trump.
EEUU no ha dado hasta el momento ningún argumento de peso para esa urgencia. Dinamarca estuvo a cargo de Groenlandia durante la Guerra Fría, y no hubo miedo en Washington. Lo está ahora, con un acuerdo muy amplio con Washingto, vigente desde los años 50, que faculta a EEUU a incrementar su presencia. Ya tiene bases y centros de radares y sonar. Pero Trump quiere más. Quiere incorporar territorios, agrandar EEUU y demostrar su poderío. «Actualmente se gastan cientos de miles de millones de dólares en programas de seguridad relacionados con «La Cúpula», incluyendo la posible protección de Canadá. Este sistema, brillante pero altamente complejo, solo puede funcionar a su máximo potencial y eficiencia, debido a sus limitaciones, si este territorio está incluido. Estados Unidos está inmediatamente abierto a negociar con Dinamarca o cualquiera de estos países que han puesto tanto en riesgo, a pesar de todo lo que hemos hecho por ellos, incluyendo la máxima protección, durante tantas décadas», ha concluido su mensaje.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó este sábado que coordina una «respuesta conjunta» de los Veintisiete frente a los aranceles anunciados por el líder estadounidense, Donald Trump, contra los países europeos que enviaron tropas a Groenlandia y no apoyen su plan de anexión de la isla.
«La UE será siempre muy firme en la defensa del derecho internacional, sea donde sea, y, por supuesto, empezando por el territorio de los Estados miembros de la UE», señaló Costa en una rueda de prensa desde Asunción (Paraguay) con motivo de la firma del acuerdo comercial con el Mercosur. La coincidencia entre esta rúbrica, que supone abrir el mayor acuerdo de libre comercio del mundo, y el anuncio de Trump tampoco parece fruto del azar.
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