El sector del automóvil español sigue digiriendo la noticia que lanzó Volkswagen el pasado jueves. Al anuncio de un acuerdo exprés para un gran plan de ajustes, con recortes en empleos incluidos y dudas sobre el futuro de cuatro plantas de la marca en Alemania, le siguió el aviso de que el futuro de la marca Seat también se encuentra en el aire. Un día después de que la prensa alemana adelantase que Volkswagen planeaba retirar la marca en 2029 a favor de Cupra, Volkswagen comunicaba el viernes que no tomaría una decisión definitiva hasta 2030, a la par que explicaba que la continuidad de Seat dependerá «de cómo evolucionen la regulación, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado».
Volkswagen baraja la desaparición de la marca española y encauzar la producción a otros modelos del grupo con su nuevo plan de ajustes
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El sector del automóvil español sigue digiriendo la noticia que lanzó Volkswagen el pasado jueves. Al anuncio de un acuerdo exprés para un gran plan de ajustes, con recortes en empleos incluidos y dudas sobre el futuro de cuatro plantas de la marca en Alemania, le siguió el aviso de que el futuro de la marca Seat también se encuentra en el aire. Un día después de que la prensa alemana adelantase que Volkswagen pleneaba retirar al marca en 2029 a favor de Cupra, la alemana comunicaba el viernes que no tomaría una decisión definitiva hasta 2030, a la par que explicaba que la continuidad de Seat dependerá «de cómo evolucionen la regulación, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado».
Este lunes los sindicatos españoles de CCOO y UGT ponen en duda conjuntamente que, aunque el futuro de la fábrica de Seat en Martorell (Barcelona) «no está en discusión», no haya un efecto negativo en la plantilla de Martorell. Una de las soluciones que se baraja es que la producción se centre más en los modelos de Cupra. Pero este cambio, a partir de 2030 y en el contexto de reducción de costes, de inversiones y del número de modelos del grupo Volkswagen, «hace muy difícil, por no decir imposible, que cada modelo que se elimine de Seat se sustituya por uno de la marca Cupra» porque aunque ambas marcas se complementan, compiten en nichos de mercado diferentes (Cupra en mercados premium, Seat en los más asequibles). Y la desaparición de Seat, que señalan que representa la marca de entrada al grupo y tiene así un caracter insustituible, afectaría a las ventas.
Días después de que los representantes sindicales de Seat aseguraran que la planta barcelonesa es «rentable» y «está en niveles máximos de producción con 2.500 unidades de vehículos diarias», en su carta de este lunes CCOO y UGT han sacado a relucir de nuevo las virtudes de la fábrica y se han mostrado convencidos de encontrar soluciones para electrificar y garantizar el futuro de la marca Seat, «apostando, si el grupo VW no quiere invertir, por colaboraciones con otros fabricantes como han hecho empresas con Stellantis, Ford o EBRO, recuperando en este último caso otra marca mítica española». Y por último, han defendido que apostar por Seat y sus marcas es una «apuesta de país».
Que no deja de ser un sello «genuinamente español», como lo ha descrito el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, este lunes en Los Desayunos de RTVE y Efe. Cuerpo también ha asegurado que el Ejecutivo hará «todo el esfuerzo necesario» para mantener Seat, una marca «tradicionalmente española» dentro de una industria automovilística (la española) que «ha conseguido adelantarse» a la de otros países gracias a una apuesta por el vehículo eléctrico que constituye «un elemento de garantía para que pueda permanecer la actividad». Según el ministro, grandes compañías como Volkswagen presumen de que «sus empresas, sus industrias, sus fábricas más eficientes son las españolas». «Y esto es un elemento de garantía para que pueda permanecer Seat en nuestro país y pueda permanecer el empleo, no sólo el empleo de las grandes fábricas de automóviles, sino de todo el sector que va con ellas, por ejemplo, la parte de componentes, donde España es también líder a nivel mundial», ha asegurado en declaraciones que recoge Europa Press.
La de Cuerpo no es la única intervención política en esta situación: en una entrevista al canal 3Cat el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha defendido la continuidad de la marca Seat y se ha comprometido a hacer «todo lo que se pueda» para el mantenimiento de los empleos en la planta de Martorell (Barcelona). en Cataluña.
Todo ello para salvaguardar una importante parte del tejido industrial de la región, desde el cual hoy se han lanzado varios gritos de auxilio. La patronal metalúrgica UPM, la patronal catalana de la distribución de automoción (Fecavem) y el Gremi del Motor, en un eco de la patronal catalana Foment del Treball, también han pedido este lunes al grupo Volkswagen que reconsidere la posibilidad de eliminar la marca Seat y que mantenga esta enseña histórica. Avisan de que la desaparición de la marca Seat también tendría incidencia «en el terreno laboral, a sus trabajadores y trabajadoras y familias», y ha alertado también de las consecuencias «directas e indirectas» sobre la propia fábrica en caso de que la marca Seat desaparezca.
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