El Ministerio de Derechos Sociales hizo públicas antes de ayer las cifras de plazas disponibles para viajar con el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) durante la temporada 2026-2027: un total de 879.213. Son cientos de miles de jubilados que podrá disfrutar de viajes a la costa, al interior peninsular o a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Pero el envejecimiento poblacional y la congelación del número de plazas ofrecidas por el Ministerio han provocado que la incipiente temporada de viajes se haya convertido en la más difícil de la historia para nuestros mayores: hay 4.602.255 personas acreditadas para solicitar el acceso al programa, la cifra más alta registrada.
La campaña 2026-2027 de viajes para jubilados será la más dificultosa para obtener una plaza por el aumento de demanda
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El Ministerio de Derechos Sociales hizo públicas antes de ayer las cifras de plazas disponibles para viajar con el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) durante la temporada 2026-2027: un total de 879.213. Son cientos de miles de jubilados que podrá disfrutar de viajes a la costa, al interior peninsular o a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Pero el envejecimiento poblacional y la congelación del número de plazas ofrecidas por el Ministerio han provocado que la incipiente temporada de viajes se haya convertido en la más difícil de la historia para nuestros mayores: hay 4.602.255 personas acreditadas para solicitar el acceso al programa, la cifra más alta registrada.
Las plazas que se ofertaron para la temporada 2019-2020 fueron 900.000, sin embargo, para ese mismo momento, en España hubo un total de 3.936.110 personas acreditadas para solicitarlas.
Esto supone que, ante el aumento del 16,92% de los jubilados que pueden optar a viajar (en concreto, 666.145 más) desde entonces, el número de oferta disponible se ha visto reducido: ahora es más difícil que nunca, ya que más del 80% de los solicitantes se quedarán sin plaza. La inversión de la pirámide poblacional no afecta sólo al gasto público en el pago de las pensiones, a la presión en los servicios sanitarios o al personal que se necesita en las residencias de ancianos, sino también a los programas de turismo social del que disfrutan los jubilados españoles.
De hecho, en el año 2019 los mayores de 65 años no llegaban a los 10 millones de habitantes en nuestro país, y representaban un 19,48% del total de población. El dato contrasta con el actual, ya que, según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Sanidad, el número de personas mayores de 65 años en España en 2025 fue de 10.307.147, lo que eleva su peso dentro de la población total al 20,88% en tan sólo seis años. Todo ello contando con que el número de residentes en el país también aumentó considerablemente.
Además, la inflación provocada por la guerra de Ucrania y los vaivenes de EEUU en el estrecho de Ormuz, unido a que cada vez hay más demanda para viajar con el Imserso, han provocado que este tipo de viajes se encarezcan. Aunque los precios dependan normalmente de las condiciones específicas elegidas por los usuarios -si se quiere transporte o no, tipo de habitación o fecha escogida-, el coste de base se ha incrementado un 14,6% desde 2019, lo que se traduce en pagar entre 17 y 60 euros más para cualquier pensionista.
Por ejemplo, la estancia de 10 días en la playa con transporte pasó de unos 270 euros a 309, y una escapada corta de cuatro días a una capital de provincia subió de 116euros a 133. Pese a estos precios, durante el día de ayer jubilados de toda España formaron colas en distintas agencias de viajes para ir confeccionando su lista de deseos de cara al 14 de septiembre, inicio de la venta oficial, debido a que, en anteriores campañas, las primeras plazas se acabaron en minutos.
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