El primer anuncio fue el 16 de enero de 2025 en el llamado Spain Investors Day, la cita anual en la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intenta animar la inversión a representantes de fondos extranjeros en Madrid. «Les quiero anunciar que vamos a crear un Comité de Inversiones Estratégicas (…) para acelerar los proyectos de mayor impacto y relevancia. Responde a esa petición de agilizar en muchas ocasiones los trámites, la burocracia, que algunas veces paraliza, cuando no ralentiza, importantes proyectos de inversión para nuestro país y para nuestro territorio».
Una de las muestras más surrealistas de la parálisis gubernamental es el retraso en lanzar el proyecto que iba a resolver los problemas burocráticos de proyectos importantes.
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El primer anuncio fue el 16 de enero de 2025 en el llamado Spain Investors Day, la cita anual en la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intenta animar la inversión a representantes de fondos extranjeros en Madrid. «Les quiero anunciar que vamos a crear un Comité de Inversiones Estratégicas (…) para acelerar los proyectos de mayor impacto y relevancia. Responde a esa petición de agilizar en muchas ocasiones los trámites, la burocracia, que algunas veces paraliza, cuando no ralentiza, importantes proyectos de inversión para nuestro país y para nuestro territorio».
Se trataba de crear un órgano superior que ofrezca una ventanilla exprés para que grandes inversiones no se pierdan por falta de conexión a la red eléctrica o a trabas regionales o municipales. Francia o Reino Unido ya disponen de herramientas en esta línea hace años y España no lo había puesto aún en marcha ni siquiera aprovechando el aliciente de los fondos europeos.
Pasaron los días y en el único proyecto estratégico de Moncloa que se agilizó fue la destitución de José María Álvarez Pallete en Telefónica, pero ni rastro de lo que había anunciado Sánchez.
Llegó el Spain Investors Day de un año después, el del pasado 15 de enero, y Sánchez no se atrevió a decir que no había creado aún tal comité y optó por soltar un fuego de artificio ante los mismos inversores: «Hace solo unos días celebramos la primera reunión del Comité de Inversiones Estratégicas (CIE), que es, como saben, uno de los elementos que anuncié precisamente hace un año».
Fue una ficción, porque, según reconoció el pasado 9 de junio en el Parlamento el director de su Oficina Económica, Manuel de la Rocha, en realidad sigue sin haber sustento legal que permita decidir nada a tal comité. «Hoy en día el CIE todavía no está operativo y, por tanto, no se ha tomado ninguna decisión en el ámbito del CIE», afirmó el alto cargo monclovita en sede parlamentaria. Pero ¿entonces no se ha creado siquiera el comité para poder reunirse? Sí, «fue creado mediante el Real Decreto Ley 7/2026 el pasado mes de marzo», dijo De la Rocha. Ya, pero entonces, cuando Sánchez aseguró en enero que ya había empezado a reunirse en enero ¿fue para una charleta de amigos? Es surrealista todo lo que rodea a este proyecto que, sin embargo, es necesario, porque, como bien admite De la Rocha, «existe una competencia feroz entre países por captar esas inversiones y los grandes proyectos estratégicos, aquellos que movilizan miles de millones de euros y generan empleo y tecnología, buscan certidumbre y esperan de los gobiernos una cierta facilitación de los trámites administrativos».
¿Por qué no haberlo creado ya hace tiempo? El secretario de Estado se limitó a señalar que «el real decreto que regula su funcionamiento se sometió a consulta pública» y aún hay que esperar. «Si todo va conforme a lo previsto, esperamos que el CIE esté operativo a la vuelta del verano, y espero que así sea, pues tenemos muchos proyectos esperando para presentar sus solicitudes».
Es decir, lo que se anunció en enero de 2025 para «agilizar», entrará en vigor, según Moncloa, unos 20 meses después. Eso con suerte, porque, además, el texto sometido a audiencia pública está obteniendo varapalos por el camino. Muy notable ha sido el emitido esta semana por la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) que alerta de que Moncloa use esta herramienta para tratos de favor y discriminación entre empresas, dado el alto margen de discrecionalidad con el que quiere usarlo.
Favorecer a unas empresas frente a otras sin criterios objetivos, apunta la CNMC, puede vulnerar las reglas de competencia y generar además un problema europeo. Su informe recalca que incluso el Gobierno ha aprovechado para suavizar la normativa de concesión directa de subvenciones sospechosamente.
Todo ello va a quedar además bajo control directo de Moncloa. De la Rocha explica que lo llevará él -o su sucesor- en el futuro, porque «el CIE se ha anclado en la Presidencia del Gobierno para garantizar una mayor y mejor coordinación y toma de decisiones».
Es una muestra más de que la debilidad política no se traduce solo en la o aprobación de Presupuestos. Mientras tanto, el presidente de Softbank, Masayoshi Son, anunció el pasado día 31 la mayor inversión en IA de Europa, 75.000 millones de euros, en Francia. Emmanuel Macron le ha garantizado alfombra roja ante cualquier problema burocrático.
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