En el verano de récord, no todo ha sido de color de rosa. El optimismo de la subida del 4,1% en las ventas de las empresas turísticas este tercer trimestre del año -por encima de lo que anticipaba el sector- no llega con la misma intensidad a los resultados finales. De hecho, el 39,1% de las empresas turísticas señala un deterioro de sus resultados esta temporada. Producto, en parte, del aumento de costes derivados de la guerra en Oriente Medio; pero también de otros factores que van empeorando con el tiempo, como el absentismo, que, según el informe de Perspectivas turísticas publicado esta semana por Exceltur, se ha elevado hasta el 7,7% de las horas trabajadas en el conjunto del sector, desde el 6,6% que se registraba en junio.
Representa un coste total del 3,8% de la facturación de las compañías del sector que se enfrentan a aumentos vinculados al petróleo y los suministros
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En el verano de récord, no todo ha sido de color de rosa. El optimismo de la subida del 4,1% en las ventas de las empresas turísticas este tercer trimestre del año -por encima de lo que anticipaba el sector- no llega con la misma intensidad a los resultados finales. De hecho, el 39,1% de las empresas turísticas señala un deterioro de sus resultados esta temporada. Producto, en parte, del aumento de costes derivados de la guerra en Oriente Medio; pero también de otros factores que van empeorando con el tiempo, como el absentismo, que, según el informe de Perspectivas turísticas publicado esta semana por Exceltur, se ha elevado hasta el 7,7% de las horas trabajadas en el conjunto del sector, desde el 6,6% que se registraba en junio.
Tanto ha impactado el aumento de la tasa del absentismo que ya representa un coste total del 3,8% de la facturación de las compañías. Esto ha llevado a la patronal del sector ha posicionarlo como «una de las principales lacras para los costes y el clima laboral en las empresas turísticas españolas, afectado a su capacidad para seguir mejorando la productividad». Junto con la subida del petróleo por la crisis en el Estrecho de Ormuz (7,3%), la energía (6,9%), los suministros (6,2%) y el incremento salarial (cercado al 5%), el absentismo impulsa la presión de los costes laborales que ha complicado aumentar los resultados del ejercicio.
Y es que el desface en las horas pactadas y no trabajadas se extiende por toda la cadena de valor, pero hay subsectores que se han visto más afectados y ya superan la media en esta temporada alta. Por ejemplo, en lasagencias de viajes y distribución, la tasa alcanza el 9,4% y tiene un coste directo sobre la facturación del 4,6%; mientras que en los servicios de ocio la tasa es del 8,7% con un coste de 3,7%. Las empresas en el segmento de alojamiento en costa alcanzan un porcentaje de 8% y las del alojamiento urbano un 7,3%, ambas con un coste superior de más del 3,9% sobre la facturación final.
También hay diferencias muy marcadas cuando se revisa la tasa de absentismo en el mapa territorial. Canarias es la comunidad autónoma con el registro más alto de España y uno de los destinos preferidos de costa para los turistas, alcanzando el 11,9% en el tercer trimestre del año; junto con La Rioja con un 9,2%. A estas le siguen Comunidad Valenciana, Aragón, Madrid y Castilla La Mancha, Castilla y León y Baleares con una tasa superior al 8%. De otro lado, País Vasco (5,2%), Cantabria (4,9%) y la Región de Murcia (3,8%) tienen los niveles más bajos.
El documento de Exceltur advierte que en los últimos tres meses de 2026 competirá una demanda todavía sólida con la «cronificación del absentismo», entre otros retos sobre márgenes, productividad y adaptación a los cambios de mercado. La persistencia de estas tasas dificulta la organización del trabajo y la cobertura de turnos, algo que se ha agravado por las tensiones de escasez de talento en el mercado laboral. Por esto, es una de las 10 prioridades estratégicas que la patronal dirige al Gobierno de España para la nueva legislatura.
El aumento del absentismo golpea a un sector que se enfrenta ya a otros problemas, sobre todo en los costes operativos. En concreto, los asociados al petróleo se dispararon un 7,3% como un efecto de la guerra en Oriente Medio de media para todo el sector, mientras que los de energía subieron un 6,9% y los suministros un 6,2%. Y el efecto ataca con mayor intensidad al transporte, donde el aumento de costes alcanza el 14,4% en el caso del petróleo, el 10,7% en energía y el 8,1% en otros suministros.
En el caso del transporte aéreo -donde el combustible representa el 30% en su coste total- los indicadores de precios al consumo indican que, de momento, no están trasladando el intenso crecimiento de los costes del queroseno, que ya ha crecido un 100,7% hasta agosto desde el comienzo de la guerra, a los consumidores. El IPC de billetes aéreos refleja una caída del 10,9% entre julio y agosto frente al mismo periodo del año anteior, «gracias a las coberturas y la dinámica de un entorno muy competitivo con una elevada capacidad puesta en mercado», explica Exceltur.
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