Cuando el 20 de enero de 2025 Donald Trump tomó posesión como presidente de EEUU en el que es su segundo mandato no consecutivo estuvo respaldado por la oligarquía tecnológica con Elon Musk (fundador de Tesla o de SpaceX), Marck Zuckerberg o Jeff Bezos sentados en las primeras filas. Se han erigido a sí mismos como el quinto poder por su control del futuro de la humanidad -con la exploración del espacio, el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial- y de la opinión pública -a través de las redes sociales y del consumo de los hogares- Sobre todos ellos quizás el rostro menos polémico es el de Jensen Huang, fundador de la mayor compañía del planeta especializada en la fabricación de chips que está al borde de conquistar un nuevo hito en su corta historia y también en la de Wall Street.
El fabricante de ‘chips’ está a las puertas de cumplir con otro hito: superar los 6 billones de dólares de capitalización. Las ‘Siete magníficas’ de la tecnología americana junto a Space X superan un valor conjunto de 27 billones de dólares, a tres de la mayor economía del mundo: EEUU
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Cuando el 20 de enero de 2025 Donald Trump tomó posesión como presidente de EEUU en el que es su segundo mandato no consecutivo estuvo respaldado por la oligarquía tecnológica con Elon Musk (fundador de Tesla o de SpaceX), Marck Zuckerberg o Jeff Bezos sentados en las primeras filas. Se han erigido a sí mismos como el quinto poder por su control del futuro de la humanidad -con la exploración del espacio, el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial- y de la opinión pública -a través de las redes sociales y del consumo de los hogares- Sobre todos ellos quizás el rostro menos polémico es el de Jensen Huang, fundador de la mayor compañía del planeta especializada en la fabricación de chips que está al borde de conquistar un nuevo hito en su corta historia y también en la de Wall Street.
Nvidia se encuentra a un paso de superar la barrera de los 6 billones de dólares (unos 5,37 millones de euros al cambio) de capitalización en la bolsa neyorquina. Es una cumbre jamás antes alcanzada y que da idea de la magnitud de la ola disruptiva de la inteligencia artificial. En el último quinquenio las acciones del fabricante de semiconductores se revalorizan más de un 1.000% y esto supone multiplicar por 9 o 10 veces el mejor desempeño de las conocidas como ‘Siete magníficas’ de la tecnología americana.
Su valor es ya superior a toda la economía alemana, por encima de los 5 billones de dólares al cambio. En esa mezcolanza entre el PIB de países y capitalización bursátil podría decirse que Nvidia es la tercera economía del mundo, solo superada por EEUU, con cerca de 30,8 billones, y por China, por debajo de los 20 billones de dólares. La cuarta mayor ‘economía’ del mundo tiene el aspecto de una manzana mordida. Apple, con casi 5 billones de capitalización, figura por delante de Japón; al igual que Alphabet (matriz de Google) que se cuela por delante de Reino Unido, con sus 4,2 billones de valor de mercado.

De hecho, no es extraño que el presidente Trump tenga tan en cuenta a los nuevos ricos de este siglo teniendo en cuenta las estratosféricas cifras que manejan. La capitalización conjunta de las ‘Siete magníficas’ -a saber, Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta y Tesla- roza los 27 billones de dólares si se suma SpaceX, la compañía que debutó el pasado junio en el Nasdaq, y mira de tú a tú al PIB de toda la economía estadounidense, con mucha menos deuda por el momento.
Las fuertes necesidades de capital son un tema capital para los inversores que llevan meses alertando sobre las abultadísimas necesidades de financiación de las empresas para acometer los siguientes pasos en la inteligencia artificial. Las tecnológicas americanas, grandes tenedoras de caja, han dado un vuelco a su estrategia en el último año, dispuestas a protagonizar milmillonarias emisiones de deuda a mercado. A ello se suman las necesidades de financiación de dos salidas a bolsa que se han retrasado unos meses por parte de los grandes protagonistas de la inteligencia artificial: Anthropic -prevista para este otoño- y la de OpenAI, de cara a 2027. Entre ambas colocaciones podrían requerir unos 130.000 millones de dólares para firmas que aspiran a capitalizaciones billonarias. Esto ha llevado a los inversores a preguntarse si habrá suficiente capital en el mercado para cubrir todas estas emisiones.
Por el momento, los temores de hace algunos meses se han dispidado. Según la ‘Encuesta de gestores’ que elabora mensualmente Bank of America, cada vez son menos profesionales los que esperan que alguno de los grandes ‘hyperscalers‘ anuncie un recorte de su inversión este año. También es cierto que cada vez queda menos tiempo para poder hacerlo… Sin embargo, siguen aumentando los gestores que consideran que el riesgo sistémico para una crisis de deuda puede provenir, precisamente, de un susto en las abultadísimas necesidades de financiación de las grandes tecnológicas americanas en su carrera hacia desarrollar la inteligencia artificial. Y, es más, una decepción en las cifras que trimestralmente presentan estas compañías se entiende también como el mayor motivo de preocupación para las bolsas mundiales.
Nvidia anunció este verano que participará en una suerte de pool bancario para financiar el crecimiento de compañías de semiconductores y vinculadas a la inteligencia artificial. Su alianza con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR, que personifican los mayores bancos y fondos de inversión estaodunidenses, pondrá sobre la mesa medio billón de dólares para este fin. Nvidia se ha comprometido a limitar su participación al 25%, lo que supone respaldar con un máximo de 125.000 millones de dólares esta iniciativa.
Uno de los argumentos a favor del respaldo a Nvidia es el anuncio realizado a finales de septiembre de incrementar su programa de recompra de acciones hasta los 150.000 millones de dólares. Es el más alto de la historia de las bolsas y supone un golpe de efecto y de confianza de la compañía en su propio plan estratégico. De hecho, para los accionistas de las tecnológicas americanas es una novedad teniendo en cuenta que tan solo Apple realiza recurrentemente recompras de acciones, ya que lo habitual es que reinviertan toda la caja en su propio crecimiento.
«El ciclo de inversión en IA continúa, aunque cada vez el escrutinio que se hace es mayor», sostienen los analistas de Citi, que reconocen que no están dispuestos a rotar las carteras por la simple razón de que se necesita diversificar. Es más, la diversificación que plantean es a través del sector de semiconductores, donde no solo está Nvidia, sino también la taiwanesa TSMC, Broadcom o la europea ASML. «La concentración de mercado en tecnología ha aumentado mucho los últimos años. De hecho su peso en las carteras se ha duplicado desde 2022, hasta representar el 40% de toda la valoración de mercado del S&P 500, y suponen además del 53% del crecimiento de los ingresos previstos para 2026″, reconoce el banco estadounidense.
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