El pasado jueves llamaron a la puerta de Francisco Rodríguez Marín, que reside en su única vivienda en Málaga. Recibió en el umbral un requerimiento notarial: el próximo día 21 de octubre estaba citado a culminar la compraventa de su vivienda… de la que ni siquiera ha sido parte. Ni ha dado su consentimiento ni ha recibido una contraprestación económica que supuestamente se ha desembolsado (parcialmente), pero la vivienda de este profesor universitario de Málaga, según la nota informativa del Registro de la Propiedad, tiene además de un propietario (Francisco), otros dos titulares particulares con «opción a compra» en un 35% y 65% respectivamente, con los cuales supuestamente se ha citado a finales de este mes para firmar ¿la entrega de llaves?
A Francisco le llegó una cita para firmar la compraventa de su única vivienda. Pero él no ha firmado nada
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El pasado jueves llamaron a la puerta de Francisco Rodríguez Marín, que reside en su única vivienda en Málaga. Recibió en el umbral un requerimiento notarial: el próximo día 21 de octubre estaba citado a culminar la compraventa de su vivienda… de la que ni siquiera ha sido parte. Ni ha dado su consentimiento ni ha recibido una contraprestación económica que supuestamente se ha desembolsado (parcialmente), pero la vivienda de este profesor universitario de Málaga, según la nota informativa del Registro de la Propiedad, tiene además de un propietario (Francisco), otros dos titulares particulares con «opción a compra» en un 35% y 65% respectivamente, con los cuales supuestamente se ha citado a finales de este mes para firmar ¿la entrega de llaves?
Ni el propio Francisco lo sabe: su primera reacción fue poner una denuncia ante el juzgado de guardia antes de agotar el plazo (dos días hábiles) paralizar el proceso sobre su única vivienda.
Francisco explica que recibió dos burofaxes hace unos meses (el primero creyó que se trataba de una oferta por su inmueble, el segundo le hizo sospechar) y acudió a la Policía Nacional, que llamó a los dos teléfonos de contacto que se habían facilitado en la supuesta oferta de compra. Ninguno contestó, pero en su base de datos que consultaron dio resultado el nombre del notario que figura en la supuesta firma de Barcelona por «antecedentes por estafa inmobiliaria», recuerda que le explicaron los agentes a este propietario.
Según la documentación a la que ha podido acceder EL MUNDO (nota informativa del Registro de la propiedad, texto de las denuncias y documentos de escritura), aparece el nombre de un notario, S.G.D, en Barcelona, donde tuvo lugar una firma del acuerdo que nunca se produjo. Francisco afirma que se encontraba en Málaga, dando clase. Así que los agentes policiales le tranquilizaron: «Si usted no ha firmado nada, usted no se preocupe que no le van a quitar su vivienda«, relata Paco. «Pensé que todo quedaba ahí, hasta el pasado jueves», explica, cuando le llegó el requerimiento notarial.
Ahora su abogado ha pedido medidas cautelares urgentes para paralizar cualquier proceso, y requerido toda la documentación correspondiente al despacho de Barcelona. Este medio se ha puesto en contacto con un notario ubicado en la Ciudad Condal y cuyo nombre coincide con el profesional que ha constatado la supuesta firma de la operación de la vivienda de Francisco. Dicho notario -cuyo nombre ha sido relacionado por El Periódico con presuntos casos de estafa inmobiliaria-, expone que por secreto profesional no puede afirmar ni desmentir la firma de esta operación. Pero asegura que «las personas que comparecen ante mí tienen toda la documentación».
Francisco sospecha que está siendo víctima de una suplantación de identidad. Y que detrás de ello se pueda dar una situación que cada vez se extiende más: las prisas por conseguir un alquiler. En marzo de 2025, su hijo Guillermo (25) se citó con un supuesto arrendatario para visitar un alquiler que se ofertaba en Madrid, adonde se desplazaba por trabajo, y que había encontrado por Idealista. El casero le solicitó la documentación previa de su avalista: DNI, nómina, y última declaración de la renta. Concertaron una cita para ver el piso, pero ese propietario «desapareció del mapa». Ni llamadas, ni mensajes. Con él también se marchó toda la documentación de Paco. Los vecinos, al ser preguntados, no sabían de ninguna oferta de alquiler en el edificio.
Como norma general, las autoridades siempre recomiendan no facilitar datos personales de forma previa a la firma del contrato de alquiler. Y denunciar la situación en el momento en el que se sospeche un robo de datos.
«El anuncio era muy tentador. Y sabes que si no te das prisa, se te pueden adelantar. No te da mucha oportunidad a pensarlo», explica Guille. «Era muy sospechoso todo, ahora lo veo así. Pero en ese momento solo pensaba en ayudar a mi hijo», relata Paco.
Esto sucedió un 14 de marzo de 2025. El día 21 de marzo del mismo año se estaba celebrando la supuesta firma del «derecho deopción de compra» a dos desconocidos -uno residente en Barcelona, otro en Palma de Mallorca- en un plazo de 36 meses y por un precio un 40% inferior al valor actual del inmueble, explica Paco. Este medio ha intentado contactar a ambos sin éxito. Mientras tanto, en la documentación de este caso singular figura una tercera persona que actúa como testaferro y que también reside en la ciudad andaluza.
En el Registro de la Propiedad de Málaga, Paco exigió explicaciones: «¿Cómo es posible que yo traiga mi escritura, la escribo y pago porque entiendo que con esto tengo la seguridad de que nadie me va a quitar mi vivienda… y que me ocurra justamente lo contrario?». A lo que recibió la siguiente respuesta: si a esta institución les llega una escritura desde la notaría de Barcelona que aparentemente cumple todos los requisitos, «nosotros no tenemos más remedio que inscribirlo».
Y a la espera de que un juzgado acoja el caso y se haga responsable de la tramitación de las denuncias, Paco deja claro que su intención es prevenir acerca de estas situaciones. Y proteger su casa.
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