Un Airbus A330 de la compañía suiza Swiss, que viajaba de Zúrich a Nueva York «JFK», realizó un aterrizaje de emergencia en Maine el lunes 27 de julio. Oficialmente, se debió a la presencia de «humo» en el interior del fuselaje, según la respuesta de la aerolínea. Sin embargo, durante varios minutos inmediatamente posteriores a la señal de alarma, los controladores de vuelo informaron que el comandante y el primer oficial reportaron un «incendio activo en la cabina de mando», de acuerdo con los audios de las conversaciones a los que ha tenido acceso este periódico.
Sucedió el 27 de julio a un Airbus A330 de la compañía Swiss desviado a Maine. Las conversaciones de la torre de control, las dos versiones de la FAA y el desmentido de la aerolínea chocan entre ellas
Un Airbus A330 de la compañía suiza Swiss, que viajaba de Zúrich a Nueva York «JFK», realizó un aterrizaje de emergencia en Maine el lunes 27 de julio. Oficialmente, se debió a la presencia de «humo» en el interior del fuselaje, según la respuesta de la aerolínea. Sin embargo, durante varios minutos inmediatamente posteriores a la señal de alarma, los controladores de vuelo informaron que el comandante y el primer oficial reportaron un «incendio activo en la cabina de mando», de acuerdo con los audios de las conversaciones a los que ha tenido acceso este periódico.
Lo ocurrido a bordo del vuelo Swiss LX16 es un auténtico misterio. La aeronave despegó a las 10.26 de la mañana del lunes (hora de España) desde el aeropuerto de Zúrich, tal como confirman los registros de Flightradar24, uno de los principales sitios web de monitorización de vuelos. El viaje transcurrió con normalidad durante más de siete horas hasta que, de repente, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos, los pilotos emitieron el código de emergencia «7700». A partir de ahí, las reconstrucciones de los hechos comienzan a divergir significativamente.
El humo en la cabina, la zona donde se sientan los pasajeros, no es algo inaudito. Ocurre por diversas razones y, debido al aumento a bordo de dispositivos alimentados con baterías de litio, su incidencia ha crecido, como ya explicó recientemente este periódico. Lo que es realmente raro y mucho más peligroso es el humo o, peor aún, un incendio en la cabina de mando (cockpit), un área aislada del resto del avión.
A las 17.53 (hora española), el avión de Swiss viró bruscamente hacia Bangor, en Maine. No solo era el aeropuerto más cercano, sino que también era capaz de recibir aviones «pesados» como el A330. «Tenemos una emergencia en camino que ocupará la pista», se escucha decir en un momento dado en el audio de la torre de control. «El avión se acerca, están a unos 10 minutos de aquí», continúa el controlador.
Y aquí empieza la parte interesante: «Hay 292 almas a bordo, les quedan 10.000 libras (4,5 toneladas) de combustible», prosigue la conversación. «Informan de un incendio activo en la cabina de mando. Y realizarán un aterrizaje hasta detenerse por completo en la pista 33″. Tras esto, le preguntan al controlador si puede repetir, a lo que este responde: «La emergencia es un Airbus 330 «heavy», el vuelo Swiss Air 1-6. Incendio activo en la cabina de mando. No pueden apagarlo. Informan de un incendio activo en la cabina de mando, no pueden apagarlo. También informan de condiciones de humo medio en la cabina de mando».
Ante tal emergencia, el aeropuerto debió prepararse para detener todas las operaciones. «Ustedes no van a lograr salir antes que ellos, no estoy seguro de que podamos autorizar su despegue», le dice el controlador a otra aeronave que esperaba en pista. «Vaya, de acuerdo», responden desde el avión detenido, preguntando además si se va a cerrar la pista. «Tienen la intención de detenerse en la pista, tienen un incendio en la cabina de mando», responden desde la torre, mientras un piloto a bordo de otro avión en tierra comenta que solo esperan que todo salga bien para ellos.
Mientras tanto, a bordo del A330 suizo, la situación mejora. «La aeronave está a unos 3 minutos, a unas 9 millas», comunican a la torre. «El humo en la cabina de mando ha disminuido, pero el aire lo está empujando hacia la cabina de pasajeros, así que ahora hay humo en la cabina». Poco después, el controlador de vuelo informa a los servicios de rescate en tierra, que ya estaban preparados, que acaba de recibir la confirmación del piloto de que se detendrán por completo en la pista, añadiendo que declarará la pista cerrada en ese momento para que puedan proceder por todas las calles de rodaje.
Desde tierra le preguntan al equipo si tienen intención de evacuar en la pista o qué recomiendan, a lo que los pilotos responden: «No, por el momento la situación del humo en la cabina está bajo control, pero la fuente es desconocida y no sabemos si el humo podría regresar ni cuándo. Por lo tanto, no evacuaremos en la pista». A las 18.13, el avión aterrizó y se detuvo al final de la pista principal, donde se concentraron varios vehículos de emergencia.
Al preguntarles si tienen alguna actualización sobre las emisiones de humo o algo similar, los pilotos responden: «Sí, todavía hay un fuerte olor en el interior, no conocemos la fuente». Acto sucedido, preguntan a los bomberos si ven algo inusual desde el exterior o si tienen cámaras de infrarrojos para ver si hay fuego en alguna parte o algo parecido, a lo que desde tierra contestan que no ven nada en el exterior en ese momento.
Los pasajeros y la tripulación fueron evacuados poco después. El Airbus permaneció detenido durante dos horas y luego fue trasladado a la terminal. Anoche todavía seguía inmovilizado en Maine.
En un primer momento, la Federal Aviation Administration (FAA), el organismo federal de aviación de EE. UU., emitió este comunicado: «El vuelo de Swiss aterrizó de forma segura en el Aeropuerto Internacional de Bangor, en Maine, alrededor del mediodía del lunes 27 de julio, después de que la tripulación informara de un incendio en la cabina de mando. El Airbus A330 viajaba desde Zúrich, Suiza, hacia el aeropuerto «JFK» de Nueva York. La FAA investigará lo sucedido».
Sin embargo, un portavoz de la FAA envió la misma respuesta, pero cambiando el motivo sin aclarar la razón: «El vuelo aterrizó de forma segura después de que la tripulación informara de la presencia de humo en la cabina«, replicó por correo electrónico Steven Kulm. El portavoz subrayó la naturaleza «preliminar» de la información, indicando que está «sujeta a cambios», y añadió que para más información se debe contactar con la aerolínea.
A los medios suizos se les informó de un «humo» originado en la parte delantera de la Business Class. «En una situación así, no corremos riesgos», fue la declaración emitida por Swiss.
La aeronave, con matrícula HB-JHK, fue entregada a la compañía helvética el 11 de enero de 2012. Este es su segundo incidente en poco tiempo: el pasado 26 de abril, el avión sufrió una avería en el motor izquierdo durante el despegue en el aeropuerto de Nueva Delhi, y varios pasajeros y una auxiliar de vuelo resultaron heridos durante la evacuación a través de las rampas de emergencia. El avión permaneció en la India durante más de un mes y no regresó a Zúrich hasta el 30 de mayo. Su reincorporación al servicio en vuelos comerciales se produjo el 4 de junio.
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