La expectación ante la llegada del iPhone Duo, que se agotó en reservas online y tiene un plazo de entrega de tres meses, ha vuelto a poner en el centro de la actualidad tecnológica a este tipo de dispositivos. En realidad, la propuesta del primer smartphone plegable de Apple es muy similar a la que hemos visto durante los últimos años en fabricantes como Samsung, Huawei o Motorola: un teléfono que se abre para mostrar una pantalla enorme con la que es posible leer, ver vídeos, consultar documentos o trabajar con varias aplicaciones a la vez de forma más cómoda que con un terminal tradicional. Sin embargo, esa versatilidad tiene un precio, tanto económico como práctico. Las preguntas que muchos se hacen antes de tomar la decisión de adquirirlo son obvias: ¿Merece la pena pagar más por un móvil que se dobla? ¿Es tan delicado como puede parecer? ¿Puede sustituir realmente a una tablet?
Teléfonos como el iPhone Duo o el Galaxy Z Fold8 prometen una pantalla como la de una tablet sin renunciar a llevar el teléfono en el bolsillo. Analizamos qué hay que sacrificar a cambio
La expectación ante la llegada del iPhone Duo, que se agotó en reservas online y tiene un plazo de entrega de tres meses, ha vuelto a poner en el centro de la actualidad tecnológica a este tipo de dispositivos. En realidad, la propuesta del primer smartphone plegable de Apple es muy similar a la que hemos visto durante los últimos años en fabricantes como Samsung, Huawei o Motorola: un teléfono que se abre para mostrar una pantalla enorme con la que es posible leer, ver vídeos, consultar documentos o trabajar con varias aplicaciones a la vez de forma más cómoda que con un terminal tradicional. Sin embargo, esa versatilidad tiene un precio, tanto económico como práctico. Las preguntas que muchos se hacen antes de tomar la decisión de adquirirlo son obvias: ¿Merece la pena pagar más por un móvil que se dobla? ¿Es tan delicado como puede parecer? ¿Puede sustituir realmente a una tablet?
Dos tipos de plegables
Lo primero que hay que tener en cuenta es que hay dos tipos de formatos en los móviles plegables. Por un lado, están los modelos tipo concha como los Motorola Razr 60, en los que la pantalla principal tiene un tamaño parecido a la de un móvil convencional, pero el dispositivo se dobla por la mitad para ocupar menos espacio. En este caso, la principal ventaja no es disponer de una pantalla mucho mayor, sino llevar un teléfono más compacto en el bolsillo.
Por otro lado, nos encontramos con los plegables tipo libro como el propio iPhone Duo, el Samsung Galaxy Z Fold8, el Google Pixel 11 Pro Fold o el Huawei Mate X7. Cerrados, funcionan como un smartphone convencional; al desplegarlos, dejan a la vista una pantalla interior de alrededor de ocho pulgadas. Por eso, son los que más se acercan a la idea de reunir un teléfono y una tabletaen un mismo dispositivo y se han convertido en el nuevo objeto de deseo del mundo tecnológico.
Beneficios de un móvil plegable
¿Su principal ventaja? Consultar una web, revisar un documento, leer un libro electrónico o ver una serie resulta más cómodo en una superficie amplia que en la pantalla de un teléfono provisto con una pantalla tradicional. También son ideales para quienes están acostumbrados a usar varias apps a la vez y quieren hacerlo también en su teléfono. Así, en el iPhone Duo existe la posibilidad de hacerlo con dos aplicaciones en paralelo mediante Split View, una función que lleva tiempo presente en el iPad. En el Galaxy Z Fold8, por su parte, es posible mostrar hasta tres aplicaciones simultáneamente en la pantalla interior, por lo que puedes consultar un correo electrónico a la vez que revisas una hoja de cálculo en la nube y utilizas una app de mensajería instantánea, por ejemplo.
El propio formato de los plegables, que hace que puedan mantenerse parcialmente abiertos, añade también algunas posibilidades extra en la fotografía y las videollamadas: como puedes dejarlos apoyados en una superficie, no necesitas un trípode o soporte adicional. En función del modelo, además, la pantalla exterior permite utilizar las cámaras principales para hacerse un autorretrato o mostrar a otra persona lo que se está grabando.
¿Puede sustituir a una tableta? Depende de para qué se utilice: puede cubrir buena parte de necesidades como leer noticias, navegar por internet, consultar documentos, ver vídeos o responder correos; e, incluso, sirven para dibujar, editar documentos, trabajar con varias ventanas y visualizar contenidos a gran tamaño. Para otros usos más específicos, la pantalla algo mayor de las tabletases más adecuada.
¿Qué se sacrifica en los teléfonos plegables?
El principal problema de este tipo de dispositivos es el precio, ya que los plegables de gama alta se sitúan en la franja más cara del mercado de smartphones. Por ejemplo, el iPhone Duo parte de los 2.339 euros en España, según el precio anunciado por la compañía; y los modelos de Samsung o Huawei parten también de los 2.000 euros.
A ello se suma una cuestión relacionada con el diseño: aunque cada vez son más finos y ligeros, son más gruesos y pesados que los modelos convencionales, por lo que no resultan tan cómodos de llevar en un bolsillo normal. Además, una pantalla interior grande puede consumir mucha energía cuando se utiliza durante periodos prolongados, y la autonomía se resiente. Un detalle más: no todas las aplicaciones están optimizadas para el formato de estas pantallas, así que en algunas ocasiones no se aprovecha todo el espacio disponible.
¿Son menos resistentes que los móviles normales?
Pero si hay una duda general con respecto a los smartphones plegables, es la que afecta a su durabilidad y resistencia: no podemos olvidar que la pantalla interior debe soportar el movimiento repetido de apertura y cierre. Además, la zona del pliegue puede hacerse visible con determinados ángulos de luz, aunque los fabricantes han trabajado mucho para reducir este efecto y la mejora desde las primeras generaciones es importante.
La cuestión es que esto no significa que se vaya a estropear antes. De hecho, pasan pruebas en laboratorio para comprobar cuántas veces puede plegarse y desplegarse sin sufrir daños. Para hacerse una idea, Samsung Display anunció en julio de 2025 que uno de sus paneles OLED plegables había superado una prueba de 500.000 pliegues, algo equivalente a más de diez años de uso para una persona que doble el dispositivo unas cien veces al día.
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