
Tener un puesto de trabajo no implica, en muchos casos, dejar de buscar empleo. Un estudio elaborado por el Banco Central Europeo (BCE), con sus datos estadísticos y los de la Reserva Federal estadounidense, concluye que en Europa, en promedio, el 13% de quienes están ya ocupados siguen buscando un trabajo, frente al 19% de los estadounidenses. Pero además del porcentaje, la principal diferencia entre los trabajadores a ambos lados del Atlántico es la motivación que les lleva a mantener esta búsqueda activa de empleo: mientras en Estados Unidos buscan claramente mejorar el salario, en Europa lo hacen, por precaución, ante una posible pérdida del puesto que tengan en ese momento.
Un estudio del BCE sostiene que solo el 13% de los europeos que ya tiene un trabajo se interesa activamente por otro, frente al 19% de los estadounidenses 
Tener un puesto de trabajo no implica, en muchos casos, dejar de buscar empleo. Un estudio elaborado por el Banco Central Europeo (BCE), con sus datos estadísticos y los de la Reserva Federal estadounidense, concluye que en Europa, en promedio, el 13% de quienes están ya ocupados siguen buscando un trabajo, frente al 19% de los estadounidenses. Pero además del porcentaje, la principal diferencia entre los trabajadores a ambos lados del Atlántico es la motivación que les lleva a mantener esta búsqueda activa de empleo: mientras en Estados Unidos buscan claramente mejorar el salario, en Europa lo hacen, por precaución, ante una posible pérdida del puesto que tengan en ese momento.
Economía en EL PAÍS
