¿Por qué entendemos perfectamente que el dinero es limitado y, sin embargo, gastamos nuestro tiempo, nuestra energía y nuestro afecto como si fueran infinitos? Esa pregunta está en el origen de “Hoy cotizo diferente. Economía emocional”, el libro con el que Chiara Yara, autora de origen latinoamericano residente en Murcia, llega a los lectores. Una obra de desarrollo personal, autobiográfica y experimental que traslada conceptos como activos, pasivos, inversiones, deudas o plusvalía al terreno de las emociones.
Del balance bancario al balance emocional
El libro nació de una coincidencia tan cotidiana como reveladora. Administradora de formación, Chiara Yara se sorprendía haciendo una conciliación bancaria y, al mismo tiempo, comparando esos conceptos con situaciones de su propia vida. Empezó a encontrar activos y pasivos emocionales, inversiones que daban buenos resultados y otras que solo generaban pérdidas, e incluso deudas que llevaba años pagando sin preguntarse si realmente eran suyas.
De esa mezcla surgió la economía emocional: aprender a administrar los recursos que no aparecen en ninguna cuenta bancaria, pero que también son limitados y valiosos. La obra plantea ideas como el coste de oportunidad emocional —cada vez que decimos sí a algo, estamos diciendo no a otra cosa— o el riesgo de acabar en un “concurso de acreedores emocionales” cuando se ha gastado más de lo que se tenía. Porque, como recuerda la autora, esa empresa que se pone en riesgo somos nosotros mismos.
Una vida contada por emociones, no por fechas
“Hoy cotizo diferente” no sigue una línea cronológica. Sigue el hilo de las emociones: una de ellas abre la puerta a un recuerdo, ese recuerdo conduce a una reflexión y la reflexión lleva a otra etapa de la vida. Así aparecen la niña, la estudiante, la profesional, la amiga, la madre o la mujer que durante años ayudó a los demás a salir a flote y un día se preguntó por qué no iba a saber hacerlo consigo misma. Deliberadamente, la autora no identifica ciudades ni personas: lo importante no es quién hizo qué, sino qué dejó cada experiencia.
El libro, además, dialoga con una obra anterior, “Emocionalmente hipotecada”, que se encuentra en proceso editorial. Si aquella recoge el
proceso de caer y tocar fondo, esta arranca con una pregunta nueva: ¿y ahora qué hago con todo lo aprendido? La autora ya adelanta que el conjunto apunta a una trilogía.
Humor, autocrítica y ninguna receta
Una de las señas de identidad de la obra es su tono. Chiara Yara escribe como habla: de forma directa, coloquial e irónica, convencida de que se puede hablar de asuntos profundos sin convertir cada página en un velorio. Tampoco se presenta como víctima permanente de su historia ni escribe desde un pedestal: reconoce sus aciertos, sus errores y alguna “inversión emocional ruinosa”, e invita al lector a revisar no solo lo que le hicieron, sino también las facturas que él mismo ha dejado en los demás.
Con formación en psicología, programación neurolingüística e inteligencia emocional, la autora huye de las fórmulas universales. No propone un manual, sino su propia contabilidad abierta, y distingue entre aprender y “aprehender”, con hache: agarrar lo aprendido, hacerlo propio y convertirlo en herramienta de vida. Su mensaje es sencillo: no podemos evitar los capítulos difíciles, pero tampoco hay que esperar al último para permitirse sonreír.
El salto de escribir para sí a escribir para otros
Chiara Yara escribe desde siempre, entre cuadernos y manuscritos que se perdieron en más de una mudanza. Lo que nunca se había planteado era si aquello podía interesar a otras personas. Decidió comprobarlo en plena etapa de reconstrucción personal, y las valoraciones positivas que recibió supusieron para ella una confirmación en el momento en que aprendía a darse valor. “No empecé a escribir ahora; empecé a creer que lo que escribía también merecía ser leído”, resume.
Las primeras impresiones de quienes han conocido el proyecto destacan su cercanía, su franqueza y la capacidad del humor para aligerar temas emocionales profundos. La propia autora define el espíritu del libro en una frase: “No cierro este libro con las cuentas saldadas. Lo cierro con las cuentas claras”.
Letrame Grupo Editorial, acompañamiento en el proceso creativo
Letrame Grupo Editorial es una editorial comprometida con dar visibilidad a nuevas voces, acompañando a cada autor en todas las fases de la edición, desde la corrección y el diseño hasta la distribución y la promoción. Para quienes desean publicar un libro, Letrame ofrece un trato cercano y profesional, avalado por las opiniones de los escritores que ya han confiado en su trabajo. Las opiniones Letrame reflejan ese compromiso con cada historia y con los lectores que la reciben.
