El mercado de los coches autónomos entra en ebullición en Madrid. Ahora es Bolt, la compañía europea de transporte de pasajeros, quien da el paso y también comenzará las pruebas de esta tecnología con vistas a desplegar el servicio durante 2027. Lo hará de la mano de un socio de pedigrí como Nvidia y de la compañía estadounidense Lucid, que será el proveedor de vehículos, según ha podido saber EL MUNDO con fuentes cercanas a la compañía.
La empresa de transporte compartido confiará en los vehículos de la compañía norteamericana para comenzar las pruebas del servicio
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El mercado de los coches autónomos entra en ebullición en Madrid. Ahora es Bolt, la compañía europea de transporte de pasajeros, quien da el paso y también comenzará las pruebas de esta tecnología con vistas a desplegar el servicio durante 2027. Lo hará de la mano de un socio de pedigrí como Nvidia y de la compañía estadounidense Lucid, que será el proveedor de vehículos, según ha podido saber EL MUNDO con fuentes cercanas a la compañía.
Se suma así al anuncio de la llegada de Waymo, la compañía de robotaxis de Google, del pasado martes, y a la apuesta de Uber, que ya lleva semanas mapeando la capital española con WeRide.
Madrid será el primer punto del despliegue de los coches autónomos de Bolt para luego dar el paso a otros mercados como Alemania y Francia. En una primera etapa, los vehículos Lucid recopilarán datos de conducción en condiciones reales para desarrollar y validar la tecnología de conducción autónoma y recibir la validación regulatoria.
La ambición de la compañía europea es contar con 100.000 vehículos autónomos en los mercados en los que opera para 2035, lo que arroja un promedio de 10.000 coches en servicio cada año. De ellos, 25.000 serán coches Lucid, uno de los socios de la empresa junto a Pony.ai y Stellantis para estos cometidos.
Por su parte, Nvidia proveerá su capa de software con IA y trabajará con Bolt para ayudar a integrar las capacidades tecnológicas de su creación en los vehículos para ámbitos como la integración en la infraestructura de Bolt, aspectos de seguridad y planificación e interpretación de rutas, así como para adaptarlos a la normativa y las carreteras europeas.
Las compañías han recibido la autorización de la DGT y se beneficiarán del régimen de pruebas desarrollado por la Comunidad de Madrid. Para verificar la tecnologías, en esta primera fase, los trayectos se hacen con un conductor auxiliar, pero la idea de las tres empresas es que el próximo año los vehículos autónomos sean una realidad en las calles capitalinas.
Esto abrirá una nueva competencia entre las compañías que ofrecen servicios con vehículos autónomos, los propios conductores de Bolt y Uber, Cabify los taxistas. Un cóctel que en el desembarco de las VTC desató una ola de conflictividad que de momento no se está viviendo en esta ocasión.
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