¿Qué hace falta para representar a la mayor empresa pública (la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) en sus principales participadas en bolsa? Según la primera edición del Dedómetro, el índice que realiza la fundación Hay Derecho para evaluar la rigurosidad en la elección de altos cargos y directivos por el sector público, conocer el sector en el que esa empresa opera no es uno de esos requisitos. Por el contrario, como se podía suponer, la afinidad política es un grado. Así, un 62% de los 35 consejeros escogidos para representar los intereses de la empresa pública desde el arranque en 2004 del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero carecían de experiencias relevante en el sector de la empresa a cuyo consejo accedía, mientras que un 45% acudía tras haber mantenido un vínculo político previo con el partido que le nombró al cargo.
La herramienta de Hay Derecho analiza los vocales de la Sociedad Estatal en cotizadas y empresas con participaciones minoritarias desde 2004
¿Qué hace falta para representar a la mayor empresa pública (la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) en sus principales participadas en bolsa? Según la primera edición del Dedómetro, el índice que realiza la fundación Hay Derecho para evaluar la rigurosidad en la elección de altos cargos y directivos por el sector público, conocer el sector en el que esa empresa opera no es uno de esos requisitos. Por el contrario, como se podía suponer, la afinidad política es un grado. Así, un 62% de los 35 consejeros escogidos para representar los intereses de la empresa pública desde el arranque en 2004 del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero carecían de experiencias relevante en el sector de la empresa a cuyo consejo accedía, mientras que un 45% acudía tras haber mantenido un vínculo político previo con el partido que le nombró al cargo.
El informe analiza las 11 empresas en la que el holding público tiene participaciones minoritarias (Ebro Foods, Enagás, Enresa, Epicom, Hispasat, IAG, Indra, Redeia, Talgo y Telefónica) y los nombramientos realizados durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero (4 consejeros en el periodo analizado), Mariano Rajoy (14) y Pedro Sánchez que, hasta el cierre del estudio, ha visto a 17 consejeros de la Sepi, y ha encabezado la mayor expansión de la institución en las empresas españolas con el desembarco en Telefónica, Talgo y el aumento de presencia en Indra, en cuyo capital la empresa presidida ahora por Belén Gualda entró en 2013.
El estudio evalúa el grado de idoneidad de los consejeros en base a su formación, experiencia profesional, su trayectoria en la gestión y en el campo de la empresa para la que han sido designados y su experiencia política. La conclusión es que el principal punto a corregir por el sistema es la dependencia política de estos cargos.
«La dimensión que creemos que presenta mayores debilidades es la relativa a la independencia política de los consejeros designados. El análisis muestra que esta variable no solo constituye el componente más frágil del modelo, sino que además ha registrado un deterioro en los últimos años últimos pese a una leve recuperación reciente. Asimismo, la comparación entre etapas gubernamentales sugiere la existencia de patrones de designación relativamente estables entre distintos gobiernos», apuntan las conclusiones del informe.
El estudio de Hay Derecho constata que los Gobiernos sí que suelen elegir a profesionales de prestigio y de elevada formación. Uno de los pocos casos que rompe la norma es el de Ramón Aguirre, que no estudió una carrera universitaria ,pero sí que acumulaba experiencia de gestión como presidente del ICO o consejero delegado de Metro de Madrid antes de presidir la Sepi desde 2012 y entrar en el consejo de Enagás con el Gobierno del PP.
Durante el estudio, se muestra una «ligera mejora temporal», que se constata en la progresiva mejora de puntuaciones durante los mandatos, que en el caso de Sánchez llegan al 5 sobre 10, un aprobado raspado en sus selecciones que, eso sí, presentan dos mitades diferenciadas. La primera, del Sánchez que gobernaba en solitario con un gobierno lleno de independientes y la regeneración por bandera, supuso un alza en los perfiles escogidos que se ha ido corrigiendo a la baja el indicador de idoneidad.
En el haber de Sánchez figura eso sí el nombramiento mejor valorado por el Dedómetro, el de Esther María Rituerto Martínez, consejera de Redeia que obtiene un diez en todos los indicadores. Por el contrario, el informe hace un aparte para analizar los presidentes determinados por la Sepi para presidir la antigua Red Eléctrica y ahí Beatriz Corredor con un dos obtiene la peor puntuación, debido a su trayectoria limitada a la política.
En lo que todos los presidentes cocoinciden es en la escasa presencia de mujeres entre los cargos que han seleccionado. Apenas hay ocho entre los 35 consejeros que han representado a Sepi en estos 22 años. De ellas, Sánchez ‘solo’ ha escogido a tres, un dato llamativo teniendo en cuenta que el Gobierno ha aprobado en este periodo una ley que busca obligar a que haya al menos un 40% de cada género en los Consejos del Ibex.
El informe concluye con una recomendación para profesionalizar el sistema de nombramientos del holding estatal de su cartera de participadas con una evaluación que sea transparente e incluya periodos de enfriamiento tras la salida de la política y requisitos cuantitativos excluyentes, como puede ser un mínimo de trayectoria de gobierno corporativo. Como complemento, propone que la Sepi forme a sus consejeros en materias como la gestión de conflicto de interés.
También reclama que los nombramientos no dependan del ciclo político, así como una mayor transparencia en la rendición de cuentas de estos consejeros, al representar intereses públicos. Entre estas condiciones,se encuentra la necesidad de que desglosen sus participaciones societarias, revelen las remuneraciones que tienen asociadas a su cargo y los vínculos contractuales con el sector público, así como hagan una declaración pública de bienes.
Asimismo, también llama la atención sobre el impacto de la Sepi en las cotizadas más allá de sus consejeros de parte (dominicales) con el caso de Ebro Foods. Esta ha encadenado como consejeros independientes a Marc Murtra, en ese momento presidente de Indra apoyado por la Sepi, y Meritxell Batet, ex presidenta del Congreso de los Diputados, sin que ninguno de ellos tuviera experiencia previa en el sector alimentario o del consumo.
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