El plató de la cadena francesa LCI acogerá el próximo 27 de agosto el primer gran debate televisado de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán en abril de 2027. A ocho meses de esta cita electoral clave para Francia y Europa, este primer debate reunirá, de momento, a siete de los candidatos ya anunciados, entre ellos, los favoritos en los sondeos, como Marine Le Pen, aspirante al Elíseo por el Reagrupamiento Nacional (RN); el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon; y el centrista Édouard Philippe, de Horizontes.
La presencia de la líder del Reagrupamiento Nacional en el cartel electoral de 2027 reduce las ya escasas opciones de otras formaciones más radicales
El plató de la cadena francesa LCI acogerá el próximo 27 de agosto el primer gran debate televisado de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán en abril de 2027. A ocho meses de esta cita electoral clave para Francia y Europa, este primer debate reunirá, de momento, a siete de los candidatos ya anunciados, entre ellos, los favoritos en los sondeos, como Marine Le Pen, aspirante al Elíseo por el Reagrupamiento Nacional (RN); el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon; y el centrista Édouard Philippe, de Horizontes.
Será la primera intervención como candidata de Le Pen tras anunciar el pasado 7 de julio que se presentaría a las presidenciales a pesar de haber sido condenada unas horas antes por el tribunal de apelación de París a tres años de cárcel ―uno de ellos con brazalete electrónico― por malversación de fondos europeos. Con la sentencia aún caliente, esa misma noche dijo en televisión que, además, recurriría el fallo al Tribunal Supremo para no tener que llevar el dispositivo de control durante la campaña.
Le Pen y su partido parten como favoritos en todos los sondeos, así que su presencia en el cartel electoral monopoliza el espacio de la extrema derecha y eclipsa al resto de aspirantes. El principal de ellos es Eric Zemmour, líder de Reconquista, que tiene escasas opciones de pasar a la segunda vuelta electoral, que se ha fijado para el 2 de mayo.
Más que verla como una rival a batir, los líderes de extrema derecha han celebrado su candidatura. Zemmour, que sostiene posturas más radicales que las de RN, señaló que “es sano que sean los franceses los que decidan y no la Justicia”. “Con ella las diferencias son claras, porque ella las asume y las reivindica. El debate político tendrá lugar ante el país [y no ante la Justicia], es todo lo que pedimos”, dijo tras conocerse la decisión de Le Pen.
En el primer debate televisado de la campaña participarán también el líder de Horizontes, Édouard Philippe, y el de Renacimiento, Gabriel Attal, ambos del bloque centrista. También Raphaël Glucksmann, de Plaza Pública. Dentro de la extrema derecha solo irá Le Pen. No participará el polemista Zemmour, cuya candidatura aún no ha oficializado. Sería su segundo intento de llegar al Elíseo: en las pasadas presidenciales de 2022 obtuvo un 7% de votos en la primera vuelta, quedando en el cuarto puesto, tras Macron, Le Pen y Mélenchon. En la segunda vuelta electoral pidió el voto para Le Pen.
Marion Maréchal, sobrina de Le Pen, de la que se distanció cuando esta dejó el RN para marcharse con Zemmour, expresó alivio al conocer que su tía sería candidata. “Estoy muy feliz. Le Pen ha adquirido a lo largo de los años una experiencia, una solidez y una convicción que son indispensables en los momentos que vivimos. Creo que es la candidata natural, la más evidente de la coalición del campo nacional que representamos”, señaló, en referencia a la unión de fuerzas de la derecha nacionalista y la extrema derecha que defienden las mismas ideas: control de la inmigración y defensa de la identidad nacional, entre otras. Le Pen siempre ha rechazado pactar con Zemmour.
Eric Ciotti, de la Unión de Derecha Republicana (UDR) y alcalde de Niza, señaló que la candidatura de la francesa es “una buena noticia para la democracia”. “Su lucha y su valentía inspiran a millones de franceses y la llevarán a la victoria”, señaló el líder de derechas, que se desmarcó del partido conservador de Los Republicanos en el verano de 2024, precisamente para alinearse con ella.
La candidatura de Le Pen también es un golpe para la derecha tradicional, que veía en Jordan Bardella un contrincante algo más fácil por su inexperiencia, lo que podría hacer que su partido le arañase votos a RN. Según un sondeo realizado por Elabe tras conocerse que la líder del RN encabezará la lista, el 35% prefería a Bardella como candidato, frente al 17% que se inclinaba por ella. Siete de cada 10 votantes del RN aprueban la candidatura de la líder del partido. Sin embargo, un 36% cree que Bardella, libre de condena, está mejor posicionado en las urnas, frente al 26% que la quiere a ella.
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