En un mundo donde las grandes corporaciones y fondos de inversión, las adquisiciones y las fusiones protagonizan buena parte de la información económica, es necesario recordar el papel que juegan las empresas familiares en una economía como la española, donde concentran cerca del 90% del tejido productivo y generan el 70% del empleo privado. Con el fin de reconocer este papel y analizar los desafíos y transformaciones que viven hoy estas compañías, Actualidad Económica y Expansión, con la colaboración de Banca March, organizaron en el Gran Casino de Madrid el foro Homenaje a la empresa familiar, que tuvo como leitmotiv las «Historias de éxito para cumplir 100 años».
El foro ‘Homenaje a la empresa familiar’, celebrado por ‘Actualidad Económica’ y ‘Expansión’ con la colaboración de Banca March, dio a conocer cinco historias de éxito de estas compañías.
En un mundo donde las grandes corporaciones y fondos de inversión, las adquisiciones y las fusiones protagonizan buena parte de la información económica, es necesario recordar el papel que juegan las empresas familiares en una economía como la española, donde concentran cerca del 90% del tejido productivo y generan el 70% del empleo privado. Con el fin de reconocer este papel y analizar los desafíos y transformaciones que viven hoy estas compañías, Actualidad Económica y Expansión, con la colaboración de Banca March, organizaron en el Gran Casino de Madrid el foro Homenaje a la empresa familiar, que tuvo como leitmotiv las «Historias de éxito para cumplir 100 años».
La capacidad de trabajo, de crear legado y de resistir las condiciones difíciles definen a unas empresas familiares que son, en palabras del director general y responsable de Banca Comercial y Privada de Banca March, Ángel Martínez, «un pilar fundamental de la economía y de la sociedad» españolas. Estas empresas compiten en un mercado cada vez más exigente, complejo y global, a la vez que generan riqueza y bienestar económico al conjunto de la sociedad. Desde una entidad como Banca March, el único banco español que mantiene su carácter de empresa 100% familiar, Martínez ensalzó los valores de estas empresas: compromiso, integridad, esfuerzo, exigencia y «una sana y lícita ambición por un futuro mejor». Unos valores compartidos por el banco, que este año cumple su centenario y que mantiene, según Martínez, su compromiso con la innovación y la internacionalización, así como la profesionalización, la calidad de servicio y el foco en las personas.
Fausto Loren, CEO y accionista de Fábrica Española de Confección Industrial (FECSA); Antonio Lence, director general y accionista de Grupo Viena Capellanes, y Felipe Rastrollo, director de la unidad de Banca de Empresas de Banca March, tomaron parte en el panel centrado en los Desafíos en momentos de incertidumbre, que estuvo moderado por Francisco Pascual, director de Actualidad Económica y director adjunto de EL MUNDO.
Una idea clave de esta mesa fue que «innovación y legado van de la mano y al final son dos caras de la misma moneda». Frente a la incertidumbre actual, Antonio Lence sostuvo que «adaptarse a los tiempos de distintas formas es la esencia de la empresa familiar». En este sentido, Fausto Loren puso de ejemplo cómo FECSA, que elabora ropa y materiales de protección para personal de defensa y emergencias, participa en proyectos europeos de I+D+i para mejorar esa protección. Desde Banca March, Felipe Rastrollo destacó los rasgos comunes a la entidad y las empresas familiares, que podrían resumirse en su «filosofía de crecimiento conjunto: el éxito no es real si no hay sostenibilidad y no se comparte con el entorno».
Analizando el necesario equilibrio entre táctica y estrategia, Lence recordó la decisión estratégica más relevante que ha tomado Viena Capellanes en los últimos años: cuidar y defender los puestos de trabajo de sus empleados durante la crisis del Covid-19, buscando nuevas vías de negocio sobre la marcha: «Para nosotros lo principal es defender a nuestra gente». Para FECSA, en cambio, el momento crítico fueron los años 80, cuando empezaron a fabricar y vender marcas de terceros y sufrieron una crisis de demanda que descapitalizó la empresa. Ante esta crisis, tomaron dos decisiones estratégicas clave: cerraron el taller y externalizaron la fabricación, y se especializaron en prendas de protección de alto contenido tecnológico.
Respecto a la principal prioridad para sus compañías en el momento actual, Lence y Loren coincidieron en la adaptación a los cambios tecnológicos. Rastrollo apuntó que ante este contexto de incertidumbre, Banca March ofrece a las empresas certidumbre y asesoramiento estratégico.
En el panel dedicado al traspaso multigeneracional, Gonzalo Guillén, CEO y accionista de Acesur; Georgina Calvo, directora de Recursos Humanos y accionista de Grupo Ágreda; José Alberto Rodríguez, gerente y propietario del restaurante Malacatín, y Ángel Martínez, por parte de Banca March, departieron sobre la importancia de la transmisión de valores entre generaciones con Iñaki Garay, director adjunto de Expansión, que ejerció como moderador. En este sentido, es revelador que solo el 12-15% de las empresas familiares sobrevive a la tercera generación, lo que da una idea de la importancia de un traspaso multigeneracional adecuado para asegurar el futuro de la compañía.
Gonzalo Guillén comenzó destacando una ventaja de la empresa familiar: la agilidad a la hora de reaccionar y tomar decisiones ante cambios acelerados como los que vivimos en nuestros días. Hablando sobre el relevo generacional, en el caso de Acesur, ese traspaso es, según Guillén, «algo que ocurre con mucha naturalidad»: siempre hay miembros de cada generación con inclinación a asumir responsabilidades en la empresa y, cuando llega un momento trascendental, se produce el relevo de forma natural. Aun así, señaló que es fundamental contar también con profesionales que asuman los valores fundacionales. En Grupo Ágreda la sucesión también ha sido un proceso natural, comentó Georgina Calvo, puesto que poco a poco se han ido asumiendo responsabilidades por parte de los nuevos miembros.
José Alberto Rodríguez destacó el necesario equilibro entre no perder la esencia tradicional -en el caso de Malacatín, en la comida, el ambiente, el trato…- y adaptarse a un mundo globalizado para seguir creciendo. Por su parte, Ángel Martínez explicó que Banca March, actualmente a cargo de la cuarta generación, es «una empresa totalmente profesionalizada» en la que la estrategia, basada en la especialización, ya está marcada, por lo que los cambios generacionales no suponen un cambio brusco. De hecho, el actual presidente, Juan March de la Lastra, ha sido un impulsor de esa estrategia. Banca March «es una empresa familiar que vive y siente como una empresa familiar», aseguró Martínez, por lo que puede aportar a la empresa familiar la capacidad de entender su problemática y sus características.
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