En plena escalada de sabotajes rusos en Europa, la reunión del director de la CIA, John Ratcliffe, con los jefes de las agencias de espionaje del Kremlin la pasada semana ha desatado todo tipo de especulaciones, apuntando incluso a una hipotética invasión rusa. Washington, atrapada en su propio conflicto con Irán, aliada de Moscú, a pocos meses de sus elecciones, no ha aclarado la intención de la visita y ha fomentado que vuelen las teorías con una serie de filtraciones interesadas. Los expertos en inteligencia se preguntan por qué Donald Trump se preocuparía de repente por echar una mano a Europa.
La reunión de John Ratcliffe con los jefes de la inteligencia rusa ha desatado todo tipo de conjeturas mientras aumenta la tensión por los sabotajes en Europa
En plena escalada de sabotajes rusos en Europa, la reunión del director de la CIA, John Ratcliffe, con los jefes de las agencias de espionaje del Kremlin la pasada semana ha desatado todo tipo de especulaciones, apuntando incluso a una hipotética invasión rusa. Washington, atrapada en su propio conflicto con Irán, aliada de Moscú, a pocos meses de sus elecciones, no ha aclarado la intención de la visita y ha fomentado que vuelen las teorías con una serie de filtraciones interesadas. Los expertos en inteligencia se preguntan por qué Donald Trump se preocuparía de repente por echar una mano a Europa.
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