Continúa el pulso entre Renfe y los maquinistas por las incidencias en los trenes Avril de la serie 106 de ancho fijo (S106) que circulan en la línea Madrid-Valencia. El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf), mayoritario en el sector, ha cursado un escrito formal a la Inspección de Trabajo «informándole de la situación de degradación de los bogies del 106 AF e instándole a poner todos los medios para garantizar la seguridad de los profesionales en su puesto de trabajo», según ha comunicado a sus afiliados este martes la plataforma de los maquinistas, mayoritaria en el sector. El propósito, explican, es que el Ministerio de Yolanda Díaz intervenga de oficio en la situación de los empleados que circulan en estos modelos de tren, que ya fueron retirados en 2025 de la línea Madrid-Barcelona por falta de fiabilidad.
La estatal aumenta las medidas preventivas para mantener los modelos S106 entre Madrid y Valencia, que ya fueron retirados del corredor Madrid-Barcelona en 2025
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Continúa el pulso entre Renfe y los maquinistas por las incidencias en los trenes Avril de la serie 106 de ancho fijo (S106) que circulan en la línea Madrid-Valencia. El Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf), mayoritario en el sector, ha cursado un escrito formal a la Inspección de Trabajo «informándole de la situación de degradación de los bogies del 106 AF e instándole a poner todos los medios para garantizar la seguridad de los profesionales en su puesto de trabajo», según ha comunicado a sus afiliados este martes la plataforma de los maquinistas, mayoritaria en el sector. El propósito, explican, es que el Ministerio de Yolanda Díaz intervenga de oficio para garantizar la seguridad de los empleados que circulen en estos modelos de tren, que ya fueron retirados en 2025 de la línea Madrid-Barcelona por falta de fiabilidad.
El de este martes no es el primer comunicado de los maquinistas sobre el mal estado de los bogies (el conjunto mecánico de ruedas y ejes sobre los que se apoyan los coches del tren al circular) de los Avril: la pasada semana Semaf envió una carta a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) para solicitar un procedimiento de supervisión de las medidas adoptadas por la aparición de nuevas fisuras en los bogies de los trenes de la serie S106 AF de Talgo, porque aseguraban que «el programa preventivo actual no ha funcionado y las incidencias continúan reiterándose». Asimismo, pidieron a Renfe, en otra misiva, un informe detallado sobre las nuevas fisuras en los bogies de dos ramas de la serie S106 AF, que había obligado a su retirada preventiva el pasado agosto.
Es por que ello que el pasado viernes la dirección de Renfe se reunió de forma exprés con el sindicato para hacer balance de la situación. Después del encuentro con el presidente de la compañía, Álvaro Fernández Heredia, y los máximos responsables de las áreas implicadas, la estatal envió un comunicado oficial con las acciones que están implementando para mantener el servicio comercial con el S106, que van desde la intensificación de las inspecciones de vigilancia mediante partículas magnéticas -pasan a realizarse cada 5.000 kilómetros frente a los 10.000 kilómetros anteriores, y cerca de dos veces en semana-, la retirada preventiva de 16 bogies «hace meses» con vistas a que Talgo cambie las unidades de Ancho Fijo a Rodadura Desplazable hacia junio de 2027, lo que implicará que los bogies cambien a una tipología más robusta «y reforzar la fiabilidad de la flota», o la implementación de un sistema adicional de detección capaz de monitorizar deformaciones en tiempo real sobre los bogies. Renfe también ha retirado dos trenes, el 106.011 y el 106.015.
Pero no ha sido suficiente. «Valoramos positivamente las medidas implantadas; sin embargo, insistimos en la urgencia de adoptar acciones adicionales debido a la degradación acelerada que están sufriendo estos bogies en particular», aclara Semaf este martes. Expresan que las revisiones junto a los grupos de trabajo para la retirada de los modelos Avril de la Línea 050 que conecta con Madrid con Barcelona (esto ocurrió en 2025), «esta grave degradación está estrechamente ligada a los fuertes movimientos y al comportamiento anómalo que presenta el material cuando circula a altas velocidades. Este comportamiento es el que seguramente está llegando a provocar las fisuras en los bogies de las cabezas motrices».
Y por ello piden a Renfe que establezcan una reducción de la velocidad máxima para «frenar la degradación acelerada y garantizar la integridad física del material» y parametrizar los trenes de esta serie en el corredor de Levante, con el objetivo de vigilar su comportamiento y comparar su evolución respecto a otros corredores.
Lo cierto es que, en términos de seguridad, en su comunicado oficial la estatal aclaraba que ya aplica medidas preventivas desde julio de 2025, si bien ahora añadirá más. «El sistema actual de detección permite identificar con antelación el futuro daño en el bogie, permitiendo tomar las medidas mitigadoras que previenen al 100% de cualquier riesgo», aseguran. En el mismo texto también especifican que «una fisura visible necesitaría recorrer aproximadamente 38.000 kilómetros para alcanzar una dimensión potencialmente peligrosa».
En el comunicado de Renfe, la operadora aclara que «mantiene su exigencia a Talgo para que intensifique los análisis técnicos, determine el origen de las incidencias detectadas y complete cuanto antes una respuesta definitiva». Un nuevo grado de tensión en la relación entre operadora y fabricante. Este último ya ha señalado, sobre las incidencias detectadas en 2025 y la retirada de los Avril de la línea Madrid-Barcelona, que las infraestructuras no tenían las condiciones optimas para que sus trenes circulasen a 300 kilómetros por hora, a los que Adif, como gestor de las mismas, señaló que no era un problema compartido con Ouigo o Iryo.
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