Digi debuta este jueves en bolsa en una operación que le permitirá captar más de 150 millones de euros para seguir acelerando en España, un mercado del que el grupo rumano presenta en su folleto de salida a bolsa una visión clara y que no gustará en exceso a sus competidores: los precios medios seguirán bajando gracias a que el operador seguirá captando clientes gracias a sus precios de ultrabajo coste y cada vez menos clientes pagarán tarifas altas, consideradas premium.
El operador rumano debuta este jueves en bolsa y aspira a capturar más mercado a medida que sus rivales se ven obligados a subir los precios
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Digi debuta este jueves en bolsa en una operación que le permitirá captar más de 150 millones de euros para seguir acelerando en España, un mercado del que el grupo rumano presenta en su folleto de salida a bolsa una visión clara y que no gustará en exceso a sus competidores: los precios medios seguirán bajando gracias a que el operador seguirá captando clientes gracias a sus precios de ultrabajo coste y cada vez menos clientes pagarán tarifas altas, consideradas premium.
La tesis de Digi se sustenta en dos elementos tomados en base a las estimaciones de la consultora Analysys Mason y los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia: el mercado va a crecer en tamaño, pero se va a mantener o bajará los precios medios, hasta el punto que los españoles pagarán unos 10 euros al mes por el móvil. Esto se producirá principalmente por el efecto de Digi, ya que considera que sus rivales prevén seguir subiendo precios o se verán obligados a hacerlo.
En los últimos tres años, el precio del mercado fijo (telefonía más banda ancha) ha caído de 28,5 euros mensuales de media mensual a 25,3 euros en 2025, sin embargo la tarifa media de Digi está en 17,2 euros, por lo que ve aún margen para que esta métrica caiga. En la misma línea, el móvil ha pasado de 11,7 euros a 10,4 euros mensuales, pero el cliente de Digi pagaba en 2024 la mitad prácticamente, con 5,7 euros al mes.
La compañía recauda el dinero de la salida a bolsa precisamente para invertir en su red móvil, volverse menos dependiente de Telefónica y aumentar los márgenes, lo que le permitiría mantener más tiempo esta política de precios y seguir bajando las ganancias del mercado mientras aumenta las propias, con todo, el grupo no espera que sea un mercado decreciente en tamaño, aunque sí uno con crecimientos muy modestos.
Las perspectivas del sector muestran que se espera crear un millón anual de líneas de móvil y más de medio millón de líneas de fibra óptica. Sin embargo, el negocio móvil apenas sumará 300 millones de euros en ese periodo, un crecimiento por debajo del 1% anual. Por su parte, el alza en ingresos de la fibra óptica será de 500 millones de euros, un 2% de crecimiento anual.
El cuadro que dibuja Digi es que todas esas líneas e ingresos adicionales vayan al mercado por el que pelean los operadores de bajo coste, llamado eufemísticamente en el informe value for money. Este supone el 61% del mercado de Internet fijo por el 25% de líneas perteneciente al alto valor o premium (el resto corresponde al mercado de empresas). En la visión a 2030, la brecha se expandiría y el low cost pasaría a ser el 68%, lo que supondría que capturaría 3,71 millones de líneas en ese periodo, toda la expansión del mercado, mientras que el premium perdería 250.000.
En móvil, las dinámicas serían similares con 6,7 millones de líneas ganadas por el mercado value y un segmento de alto valor estable, pero con un peso decreciente en el mercado.
Estas proyecciones se enmarcan en que desde el operador se considera que la agresiva estrategia de bajadas de precios y ataques contra sus clientes por parte de sus rivales no se sostendrá en el tiempo, ni en móvil, ni en banda ancha y sus rivales acabarán subiendo sus precios.
Entre las razones que le llevan a pensar eso se encuentra el aumento del coste mayorista que sufrirán los operadores locales de menor tamaño y todo el sector, tras la desregulación del acceso a infraestructuras, un coste que considera que es «probable que pase a los consumidores». Con todo, «esto se verá más que compensado con el crecimiento de operadores de bajo coste, lo que llevará a una estabilización».
En el caso del móvil, la perspectiva es más agresiva, ya que la empresa considera que cada vez se venderán tarifas empaquetadas donde será muy barato añadir nuevas líneas móviles, algo que ya ofrecen prácticamente todos los operadores.
Asimismo, entre los datos que la compañía refleja para demostrar su fortaleza comercial se encuentra que sus clientes son los que tienen una menor intención a cambiar de compañía (churn). Apenas un 1% de sus clientes de fijo y el 2% de móvil quieren hacerlo, la mitad que su competidor más inmediato, lo que contraste con el decreciente saldo neto de captación que viene mostrando en las portabilidades.
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