BBVA Research ha elevado hasta el 3,8% la inflación promedio esperada para este año en España, nueve décimas de lo que pronosticaba en marzo, debido a la prolongación del conflicto en Oriente Medio y el bloqueo persistente del Estrecho de Ormuz, lo que impactará de lleno en las familias vulnerables con menos capacidad de ahorro.
Sería la subida de precios más fuerte en 18 años si no se tiene en cuenta 2022, en el que España vivió la ola inflacionista posterior a la invasión de Ucrania
Audio generado con IA
BBVA Research ha elevado hasta el 3,8% la inflación promedio esperada para este año en España, nueve décimas de lo que pronosticaba en marzo, debido a la prolongación del conflicto en Oriente Medio y el bloqueo persistente del Estrecho de Ormuz, lo que impactará de lleno en las familias vulnerables con menos capacidad de ahorro.
Según su informe Situación España, presentado este miércoles, la subida promedio de los precios este año será la más alta que se sufre en 18 años, sin contar el 2022 en que la invasión de Ucrania disparó los precios de las materias primas energéticas, contagiándose ese efecto en toda la economía.
«La inflación repunta con fuerza en 2026, pero debería moderarse en 2027 sin efectos de segunda ronda generalizados Las previsiones de inflación se revisan al alza por los datos recientes y los mayores precios de la energía y los alimentos», explica el documento. Para el año próximo, dejan su previsión en el 2,8%.
Esta subida de los precios se notará especialmente en algunos tipos de productos como los alimentos, para los que los expertos de la entidad financiera proyectan inflación de en torno al 7% después del verano para los frescos y del 3% para los elaborados por el encarecimiento de los fertilizantes, lo que impactará especialmente a las familias con menor nivel de renta, que destinan una mayor parte de su consumo a partidas como la alimentación o la energía y ya no tienen capacidad de ahorro.
«La falta de ahorro limita la capacidad de los hogares vulnerables para absorber el impacto de la inflación», admiten.
Los expertos avisan, además, de que «la confianza de las familias se ha deteriorado por el temor a un repunte de la inflación y el recuerdo de la pérdida de poder adquisitivo en 2022. Si el deterioro se prolonga, podría tener un impacto importante sobre el crecimiento de la demanda interna, particularmente en el gasto de los hogares».
Aunque el impacto de la guerra en Irán podría restar tres décimas al crecimiento económico este año, según los cálculos de este servicio de estudios, las medidas de política fiscal aprobadas por el Gobierno compensarán esta caída, de ahí que mantengan su previsión de crecimiento del PIB en el 2,4% para este año y lo bajen tres décimas, al 2,1%, para el próximo.
«A corto plazo, la inercia de la actividad económica y las medidas fiscales compensan el deterioro ligado al aumento de los precios de las importaciones. Sin embargo, el agotamiento de los factores positivos y el crecimiento del precio de insumos clave llevan a un menor crecimiento en 2027», explican.
Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional
