La Comisión Europea ha dado un golpe de autoridad contra el gigante tecnológico Google al imponerle dos multas que suman un total de 890 millones de euros, una cifra que se aproxima a los 1.000 millones de dólares. Según ha informado el Ejecutivo comunitario, la sanción responde a prácticas anticompetitivas consistentes en favorecer sus propios servicios dentro de Google Search y en imponer restricciones que impedían a las empresas redirigir a los consumidores hacia canales de compra alternativos y más económicos en Google Play.
La Comisión Europea ha dado un golpe de autoridad contra el gigante tecnológico Google al imponerle dos multas que suman un total de 890 millones de euros, una
La Comisión Europea ha dado un golpe de autoridad contra el gigante tecnológico Google al imponerle dos multas que suman un total de 890 millones de euros, una cifra que se aproxima a los 1.000 millones de dólares. Según ha informado el Ejecutivo comunitario, la sanción responde a prácticas anticompetitivas consistentes en favorecer sus propios servicios dentro de Google Search y en imponer restricciones que impedían a las empresas redirigir a los consumidores hacia canales de compra alternativos y más económicos en Google Play.
Esta decisión se ha tomado en un contexto diplomático extremadamente sensible, coincidiendo con la revisión de aranceles por parte de Estados Unidos y las duras críticas del presidente Donald Trump hacia la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea. En Bruselas existe una conciencia clara de que este movimiento aviva el riesgo de represalias comerciales por parte del mandatario estadounidense. De hecho, se teme por la estabilidad del acuerdo firmado hace un año en Turnberry, Escocia, el cual establecía un arancel máximo del 15 % para productos europeos a cambio de eliminar tasas a productos industriales estadounidenses. No obstante, las amenazas previas de Trump de imponer aranceles del 100 % ante nuevos impuestos a las tecnológicas generan una profunda incertidumbre.
Desde Google, el malestar se ha hecho público a través de Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de Alphabet, quien ha denunciado que estas normativas obligan a la compañía a eliminar funciones que los europeos aprecian, como los precios de hoteles y vuelos en tiempo real. Walker sostiene que la medida no fomenta una competencia justa, sino que provoca un «empeoramiento del producto».
Por el contrario, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Teresa Ribera, ha defendido la sanción como una medida equilibrada frente al incumplimiento de la Ley de Mercados Digitales. Ribera subrayó que el éxito de los productos debe basarse en su calidad intrínseca y no en la propiedad del motor de búsqueda. Esta nueva sanción se suma a la ratificación judicial de la mayor multa impuesta hasta la fecha a una tecnológica: 4.125 millones de euros por abuso de posición dominante con Android.
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